Migrantes en la playa de Ceuta, junto al espigón del Tarajal.

Migrantes en la playa de Ceuta, junto al espigón del Tarajal. Reuters

Política

Vox se une a Sumar y Podemos y rechaza que Marruecos sea anfitriona del Mundial 2030: "No es un socio fiable"

Exigen al Gobierno oponerse a que se "relegue el protagonismo de España en la organización y a que la final se dispute fuera de nuestra nación".

Más información: La extrema debilidad de Sánchez permite a Infantino negociar la entrega a Marruecos de la final del Mundial 2030.

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Las claves

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Vox, Sumar, Podemos y el partido portugués Livre rechazan que Marruecos sea coanfitrión del Mundial 2030, alegando que no es un socio fiable para España.

Vox argumenta que la llegada masiva de migrantes a Ceuta demuestra la falta de confianza y cooperación de Marruecos, además de cuestionar su capacidad de garantizar la seguridad del evento.

Las formaciones critican las supuestas estrategias de presión política de Marruecos y denuncian la falta de respeto a los derechos humanos y la soberanía española.

Vox también cuestiona la transparencia de la FIFA y exige que la final del Mundial se dispute en España, no en Casablanca.

El Partido Popular y el PSOE son las únicas formaciones que no se han manifestado en favor o en contra de la coorganización junto a Marruecos del Mundial 2030, después de que Vox haya presentado una propuesta para rechazar la colaboración con Rabat para la celebración del evento por "actos de guerra contra España" que han mostrado que "no es un socio leal".

Para la formación de Abascal, la llegada masiva de migrantes a Ceuta "ha quebrado por completo los presupuestos de confianza y cooperación sobre los que necesariamente descansa una candidatura compartida" y pone en entredicho si Marruecos goza de "las condiciones de seguridad y control que exige un evento llamado a congregar a millones de aficionados".

El partido pide su exclusión como consecuencia de "los ataques de extraordinaria gravedad y hostilidad a la soberanía nacional y la integridad territorial de España perpetrados por Marruecos" y reseña que el país árabe sufre "profundas carencias estructurales", "lejos de la imagen de modernidad que el régimen de Mohamed VI pretende proyectar".

El texto presentado al Congreso describe Marruecos como "un país marcado por graves problemas sociales, elevados niveles de pobreza y una intensa presión migratoria", al cual acusa de emplear "estrategias de guerra híbrida" y de "instrumentalizar los flujos migratorios como mecanismo de presión política contra España".

"Sombras de corrupción" en la FIFA

Asimismo, Vox ha señalado la "crisis interna" de la FIFA por la "falta de transparencia en la adopción de decisiones" y la presunta "oferta para que la final del Mundial de 2030 se dispute en Casablanca", vinculada supuestamente al apoyo de Rabat para la continuidad de Gianni Infantino como presidente de la organización.

"Las sombras de corrupción de esta organización, con favores, dinero opaco y las condenas de anteriores dirigentes como Blatter o Platini, se vuelven a cernir sobre la FIFA", apuntan en la propuesta. Por ello, piden que "todas las decisiones relativas a la organización de la Copa Mundial de 2030 se adopten con plena transparencia y objetividad".

Exigen al Gobierno "oponerse a cualquier decisión que relegue el protagonismo de España en la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2030 y, en particular, a que la final del campeonato se dispute fuera de nuestra nación".

Alineado con Sumar

Los de Abascal se suman así a una reclamación que ya habían realizado Sumar, Podemos y el partido de izquierdas portugués Livre sobre la exclusión de Marruecos de la organización del Mundial, aunque con una retórica muy distinta.

Sumar registró el pasado miércoles una proposición no de ley en el Congreso para pedir que Marruecos no sea uno de los países anfitriones en el Mundial "a la luz de los graves acontecimientos ocurridos en la frontera de Ceuta". El socio de coalición del Gobierno justificaba su solicitud por "la defensa de los derechos humanos, la protección de la infancia, la preservación de la vida humana y la exigencia de responsabilidad institucional".

La formación de Yolanda Díaz defendía en su texto que en "una tragedia humana de una magnitud extraordinaria" donde "personas desesperadas se convierten en piezas de presión geoestratégica", "deja de existir una relación fiable entre socios y se produce una amenaza directa contra la seguridad, la soberanía y la convivencia".

Migrantes en la costa ceutí asistidos por la Cruz Roja.

Migrantes en la costa ceutí asistidos por la Cruz Roja. Reuters

En línea con lo que dijo después Podemos, Sumar afirmaba que "el fútbol no puede servir para blanquearlo todo". El portavoz de la formación morada, Pablo Fernández, pidió que se expulsara a Marruecos al considerar al país una "dictadura" que "atenta contra la soberanía de España".

En este sentido, Fernández expresó que España debe organizar el torneo solo con Portugal y que Marruecos no debería jugar la competición, al igual que "todas las dictaduras". Tildó a Marruecos como una "dictadura que no respeta los derechos humanos" y la responsabilizó de los muertos durante una "operación política orquestada contra España".

Por su parte, el portavoz del partido Livre, publicó un mensaje en redes sociales para asegurar que este partido "hará todo lo posible" para que su país no comparta organización con Marruecos y envió una carta al Ejecutivo de su país y a la Federación de Fútbol planteando su petición.

"Ante lo sucedido, se requiere una decisión valiente: Portugal no puede ser cómplice de la organización conjunta del Mundial de 2030 con Marruecos. Por nuestra parte, Livre hará todo lo posible para evitar, lamentablemente, cualquier asociación con la organización del evento junto a un país que no ha demostrado ni la capacidad ni la confianza para inspirarse", dijo.

Todas las formaciones achacan los hechos ocurridos en Ceuta a una estrategia política de Marruecos para presionar a España y a Europa mediante la llegada masiva de migración irregular y destacan la falta de respeto de derechos humanos dentro de lo que han denominado como "una dictadura".