La periodista Ketty Garat, este lunes en la redacción de EL ESPAÑOL, durante la entrevista.

La periodista Ketty Garat, este lunes en la redacción de EL ESPAÑOL, durante la entrevista. Rodrigo Mínguez

Política

Ketty Garat: "La razón de la caída de Ábalos no es un asunto de faldas, sino querer quedarse con una parte mayor del pastel"

La periodista publica 'Todos los hombres de Sánchez', donde aventura que Pedro Sánchez "lo sabía todo o prácticamente todo" y que si Ábalos "no ha cantado" es porque aún confía en que el Gobierno le ayudará.

Más información: Transportes llevó a prostitutas de Andalucía al Parador de Teruel para un trío con Ábalos en su viaje oficial en la covid: la Policía arregló "un problema"

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Las claves

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Ketty Garat publica "Todos los hombres de Sánchez", donde investiga las conexiones de una presunta trama de corrupción en el PSOE.

La periodista sostiene que la caída de José Luis Ábalos no fue por asuntos personales, sino por pugnas internas y el intento de controlar una mayor parte de negocios políticos.

Garat revela que existió una red de fiestas y escándalos en paradores y hoteles, con intentos de borrar pruebas y nombres de los registros oficiales.

El libro expone el papel de altos cargos del PSOE en la protección y encubrimiento de Ábalos, así como las luchas internas entre diferentes familias del partido.

Ketty Garat (Ferrol, 1982) llega a la entrevista con un cuarto de hora de antelación. Aprovecha ese margen breve, casi quirúrgico, para trabajar en una de sus informaciones.

Sus fuentes en el PSOE le permitieron publicar, hace ya cinco años, que el cese de José Luis Ábalos respondía a una "vida disoluta", acompañada de referencias a una supuesta fiesta en un Parador.

Aquel trabajo le supuso un elevado coste personal y profesional, lo que ella misma ha descrito como un "linchamiento". El paso del tiempo, sin embargo, le ha dado la razón.

Cronista parlamentaria reconvertida a la fuerza en periodista de investigación, ahora publica Todos los hombres de Sánchez (editorial Deusto), un libro en el que intenta trazar las conexiones de lo que considera la mayor trama de corrupción de la democracia española.

El interés ha sido inmediato: ya va por su cuarta edición.

Hace cinco años publicaste: "Sánchez destituyó a Ábalos por su vida disoluta". Esta información te valió una querella por parte del exministro. Ahora publicas este libro que sale justo cuando el caso ha quedado visto para sentencia. ¿Supone un desquite?

No, no, no es un desquite. Me he dado cuenta de que solo un libro te permite coger perspectiva, tener una panorámica y establecer conexiones que incluso a nosotros, que vivimos inmersos en el trepidante mundo de la información, a veces se nos escapan. Es un libro en el que yo celebro cómo ha ido aflorando la verdad.

A la par, siguen apareciendo nuevas informaciones, como la de este lunes en EL ESPAÑOL, que revela cómo la trama llevó dos prostitutas desde Andalucía hasta el Parador de Teruel. Tú avanzaste una fiesta salvaje en el Parador de Sigüenza ¿Hubo más fiestas en paradores?

Eso lo llevo sosteniendo desde hace mucho tiempo: que había, efectivamente, una red de paradores y de establecimientos, no solo públicos, sino también privados, como hoteles, donde se celebraban fiestas, en ocasiones con altercados o escándalos que llamaban la atención de los propios trabajadores.

La noticia que a mí me llega en noviembre de 2021 es la de un parador ubicado en Sigüenza, en una fecha muy concreta: mayo de 2021. Eso no es incompatible con que hubiera otros donde se celebraran otro tipo de fiestas o escándalos. Tras esta fiesta es cuando Sánchez dice: "Hasta aquí".

En el Parador de Sigüenza hubo destrozos. Entrevistamos hasta a siete trabajadores distintos que nos hablaron de copas lanzadas contra la pared, dejando cercos de vino; de lámparas rotas; de cortinas desgarradas; la mesilla de noche tirada por el suelo; y de restos de cocaína sobre una mesa.

También en el de Teruel surgen "problemas", como admite Koldo García en un mensaje a la mano derecha del director de la Policía.

Hay hechos que son reiterados. No hay un solo Parador. Creo que durante todo este tiempo ha habido muchos colaboradores necesarios de José Luis Ábalos.

Algunos dentro de la estructura política pero en otras ocasiones no. También entre miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Koldo tenía muy buena entrada en determinados cuerpos, como la Guardia Civil, pero no solo ahí: también en la Policía. Y la información que yo tengo desde noviembre de 2021 es que se recurrió a determinados contactos policiales para borrar pruebas de lo sucedido en habitaciones de establecimientos públicos.

¿Cómo lo hacían? Eso es interesante. Lo que me cuentan es que llegan a borrar las pruebas. Yo pensaba que era los desperfectos, pero lo que nos cuentan es que las pruebas se referían a los archivos de la Policía, a esa aplicación que tienen en la hostelería para registrar las entradas. Varios trabajadores nos cuentan que se eliminaba el nombre de Ábalos y sus acompañantes del registro del Parador.

Ketty Garat, en la sede de EL ESPAÑOL durante la entrevista.

Ketty Garat, en la sede de EL ESPAÑOL durante la entrevista. Rodrigo Mínguez

Y hay otra cuestión, claro, porque Paradores es una empresa pública. No sabemos quién paga esos destrozos ni si se le pasa la factura al propio José Luis Ábalos o si es la empresa pública la que asume el gasto.

Claro, porque además, en el caso de que hubiera habido destrozos, dependiendo de la gravedad de los daños, incluso podría haberse producido algún tipo de infracción legal. Con lo cual, evidentemente, el hecho de que se intentara tapar resulta relevante.

Cuando publico la información original, Paradores responde diciendo que no tiene constancia de los hechos. No los niega tajantemente. Hay un comunicado de la empresa, presidida entonces por Pedro Saura, que había sido secretario de Estado con José Luis Ábalos. Toda esa triangulación de personas que conocían los hechos resulta interesante.

Óscar López, que era presidente de Paradores, acaba sorprendentemente de jefe de Gabinete del presidente; Pedro Saura, que era el secretario de Estado y que nos dicen que era uno de los topos de Sánchez, acaba como presidente de Paradores; Ricardo Mar, que había sido jefe de Gabinete adjunto de Ábalos, terminó también en Paradores...

En el libro se ve una evolución. Al principio parece que todo gira en torno a las relaciones extramatrimoniales de Ábalos, pero al final sostienes que no cae solo por eso, sino por una guerra interna, sobre todo cuando empieza a entrar en los negocios que eran terreno de Zapatero. También hay una frase demoledora de Sánchez: "¿Tú qué pasa, que vas por libre?". ¿Quién es el 'número uno', Sánchez, como sostiene Aldama, o Zapatero?

Es una buena pregunta y creo que tendrán que responderla los tribunales de Justicia. Evidentemente, yo puedo tener una opinión, pero estamos hablando de una investigación periodística muy extensa, sostenida durante cuatro años y medio, y creo que hay que ser prudentes, como hizo recientemente el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón: sostener solo aquello que esté absolutamente contrastado.

Siempre he defendido, porque es lo que me cuentan mis fuentes y lo que va hilvanando esta investigación, que Pedro Sánchez lo sabía todo o prácticamente todo. Lo que seguro que conocía es el motivo real del cese: nada tenía que ver con aquello de "dar un impulso al Gobierno" tras la pandemia.

El motivo era la vida disoluta de Ábalos, las facturas manipuladas, los gastos excesivos—más de 9.000 euros mensuales—, las malas compañías, Víctor de Aldama, Ignacio Palomo, los viajes a República Dominicana o Guinea… Pero a medida que avanza la historia, nos damos cuenta de que Pedro Sánchez sabía mucho más de lo que ha contado.

La frase "¿Tú qué pasa, que vas por libre?" que pronuncia a Ábalos delante de su exmujer, Carolina Perles, cobra sentido con el tiempo. En 2021 quizá no lo entendíamos del todo, pero luego las piezas empiezan a encajar.

Esa frase se produce precisamente en mayo de 2021, cuando comienza a cobrar el rescate de Plus Ultra. Ahí se produce una colisión entre familias políticas: entre el zapaterismo y el sanchismo de los outsider que encumbraron a Sánchez en las primarias, cuyo principal adalid es Ábalos. Y creo que esa es la verdadera razón de la caída de Ábalos: no un simple asunto de faldas, sino el hecho de haber intentado quedarse con una parte mayor del pastel más gordo.

Hablas de Santos Cerdán. Revelas incluso que fue una de las personas que te habló de las relaciones de Ábalos con prostitutas. Y aquí surge un debate: ¿hasta cuándo dura la confidencialidad de una fuente? ¿Por qué decides contar ahora que el secretario de Organización traicionó a Ábalos?

Yo niego la mayor: no estoy rompiendo ningún pacto con una fuente. Y este es un debate que quería abrir y que creo que el periodismo debería reflexionar. ¿Por qué un periodista, cuando descubre que alguien no actúa como fuente sino como emisario, como paracaidista o como alguien que intenta dirigir una investigación, tiene que seguir protegiéndolo?

Eso es lo que hace valioso este libro. La valentía de asumir que a veces el periodista tiene que tomar decisiones arriesgadas. Me acusarán de revelar una fuente, pero yo sostengo que Santos Cerdán no era una fuente. Era alguien que apareció en un momento concreto, soltó determinada información y desapareció. Eso no es una fuente.

Fue un paracaidista político cuyo objetivo era dirigir el relato y encapsular toda la corrupción en Ábalos para que pareciera únicamente un asunto de prostitutas y no de corrupción sistémica.

Ketty Garat respondiendo a las preguntas de Rubén Fernández.

Ketty Garat respondiendo a las preguntas de Rubén Fernández. Rodrigo Mínguez

¿Y de quién es emisario Santos Cerdán?

No tengo ninguna duda: de Pedro Sánchez. En el PSOE nada se mueve sin que Pedro Sánchez lo autorice. Santos Cerdán es un hombre gris, salido de Navarra, sin gran trayectoria pública previa, que no da un paso sin que lo ordene Pedro Sánchez.

¿Y a quién sirve realmente Koldo García?

Esto es más complicado. Koldo García es un personaje poliédrico. Empieza siendo un fiel escudero de Santos Cerdán y acaba siendo un perro fiel de Ábalos, convertido en un hombre absolutamente entregado.

Pero al mismo tiempo graba todo. Y eso es muy relevante. Aprende determinadas prácticas durante su relación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Navarra, especialmente en la comandancia de Pamplona, donde pasaba muchísimo tiempo y tenía grandes amistades.

Acaba asumiendo formas y comportamientos más propios de un miembro de la Guardia Civil que de alguien que venía del mundo de la seguridad privada de prostíbulos, que era a lo que realmente se dedicaba. Koldo termina creyéndose guardia civil. Y se da cuenta de algo fundamental: para tener un seguro de vida, necesita grabarlo todo. Necesita acumular información para luego poder negociar.

Ábalos dijo una gran verdad: "Las mascarillas no son más que el chocolate del loro". Sostienes que el gran escándalo todavía está por salir y que apenas conocemos nada: el fraude "milmillonario" de los hidrocarburos y del fuel. ¿Hasta dónde puede llegar y cuánto tardaremos en conocer la verdad?

Vamos a tardar mucho, porque las tramas de hidrocarburos en la Audiencia Nacional suelen demorarse años. Creo que tardaremos una década en conocer toda la verdad, porque son entramados societarios muy complejos de investigar.

Se dice en ocasiones :"No aparece el dinero". El dinero se ha ido moviendo constantemente. Hablamos incluso de estructuras financieras que pasan de Luxemburgo a Panamá. Luego a otro sitio. Luego vuelve a Panamá. Y, como me dijo una fuente especializada en blanqueo de capitales: "Nunca habíamos visto tanta pasta junta".

Yo creo que aquí lo que vamos a asistir es a una investigación que nos va a llevar a confirmar una financiación ilegal del PSOE, pero mucho más importante, una financiación particular de cada uno de los miembros que han participado en ella.

¿La caja B se nutría de las obras amañadas o también de otros negocios como los hidrocarburos?

Yo creo que puede nutrirse de todo. No es casualidad que el constructor más beneficiado por el ministerio de Ábalos fuera Pepe Ruz, de Levantina Ingeniería y Construcción, 128 millones de euros. Lo que parece bastante acreditado es que parte de esos contratos de obra pública servían para financiar al PSOE.

Ahora falta saber si la trama del fuel servía también para financiar al partido o si era simplemente una vía de enriquecimiento personal.

Es presumible pensar que se ha podido colar dinero del entramado del fuel en el PSOE, porque Carmen Pano [la empresaria que admite haber llevado 90.000 euros a Ferraz] el entramado en el que se mueve no es la obra pública, es el petróleo, igual que otros actores en el proceso, como Claudio Rivas, el socio de Aldama

Tras la caída de Ábalos, el Gobierno presume de haber actuado con contundencia. Pero, al mismo tiempo, vemos que sigue teniendo privilegios: va en listas en las generales, sigue colocando a amantes en empresas públicas... También le dan la presidencia de la Comisión de Interior. ¿Sigue existiendo una relación entre Sánchez y Ábalos o el cordón umbilical ya se rompió?

El cordón umbilical sigue existiendo. Y es muy significativo que no le escriba cuando aparecen las informaciones sobre prostitutas, pero sí cuando se habla del dinero tras unas informaciones que publicamos en The Objective relativas a las facturas. Ahí es cuando Sánchez le escribe para mostrarle "su solidaridad con los infundios".

A partir de ahí vemos varios hitos: la colocación de Andrea de la Torre en una empresa pública de 2022 a 2024 en Logirail. Una persona que ahora vemos en las informaciones de EL ESPAÑOL y que estaba en el Parador de Teruel. Tenía un pasado... También estuvo en una decena de viajes oficiales. Lo acreditamos, Desconocemos si se le pagaba una remuneración como a Jésica.

Luego siguió el cordón umbilical con su inclusión como número dos por Valencia en las listas de 2023, el ofrecimiento para ser eurodiputado en 2024. El quinto hito es lo que estamos viendo en el Supremo.

Al final, Ábalos no ha cantado porque sigue confiando en que el Gobierno le ayudará cuando llegue una eventual condena. Bien por la Fiscalía, Tribunal Constitucional o Instituciones Penitenciarias, actuarán de alguna manera para beneficiarle en una condena que llegará antes del verano. Yo lo veo muy complicado. Pedro Sánchez es un experto en acompañarte hasta el borde del precipicio y luego te deja caer solo.

Ketty Garat, posa antes de la entrevista.

Ketty Garat, posa antes de la entrevista. Rodrigo Mínguez

¿Y qué teme Sánchez de Ábalos?

Ábalos conoce absolutamente todos los secretos de Pedro Sánchez. Desde las primarias de 2017 hasta los secretos de Delcy Rodríguez, quién ha operado en la trama del petróleo, la financiación del PSOE... Era la persona que hablaba cinco o seis veces al día con el presidente del Gobierno. Ábalos se quejaba a veces de que era el presidente en la sombra, que mandaba más que el presidente.

Hay una parte especialmente dura del libro, la relacionada con Carolina Perles y el maltrato psicológico que ha sufrido. Llegas a acreditarlo con un informe pericial. Y, sin embargo, muchas mujeres del PSOE le dan la espalda: Nadia Calviño, Carmen Calvo incluso Begoña Gómez a la que escribe para comunicarle que se da de baja del PSOE donde también militaba. Todo mientras el partido enarbolaba el "Hermana, yo sí te creo".

Sí, creo que es uno de los capítulos más descarnados porque demuestra de manera brutal la hipocresía del PSOE. Una persona que estaba siendo víctima de malos tratos psicológicos y físicos, que lo relata ella en un juzgado. Hablamos de una mujer que está atravesando una gran enfermedad, un cáncer de pulmón.

Que personas como Carmen Calvo le dijeran "no quiero saber nada" retrata muy duramente a muchas feministas del PSOE que portaban la pancarta del 8-M. Incluso Begoña Gómez, la mujer de Sánchez, le intenta sonsacar información y, después de sonsacarle, le da información a su marido y corta comunicaciones con ella. Llegado un momento, Carolina Perles llega a comunicarle que se da de baja del partido y Begoña Gómez nunca le responde.

Este libro coincide también con la publicación de otro de Iván Redondo. Él sostiene que dejó el Gobierno por una cardiopatía congénita detectada mientras hacía deporte con Félix Bolaños. Tú sostienes que su caída tuvo más que ver con luchas internas y con su excesivo poder.

Creo que alrededor de Iván Redondo hay mucho más mito que realidad. Y lo peor es que buena parte de ese mito lo construye él mismo. Respeto absolutamente las enfermedades y la vida personal, pero Iván Redondo no se va del Gobierno: le echan del Gobierno.

Y le echa Pedro Sánchez porque considera que se ha endiosado, que ha acumulado demasiado protagonismo y que eso empieza a ser contraproducente para la acción del Gobierno. Llega un momento en que en las portadas aparecen "Iván Redondo y Pedro Sánchez".

Y para terminar: con toda la información que manejas, ¿crees que veremos por primera vez a un presidente o expresidente del Gobierno sentado en el banquillo por un caso de corrupción?

Creo que todavía es pronto para afirmarlo, pero sí pienso que tanto José Luis Rodríguez Zapatero como Pedro Sánchez tienen motivos para estar preocupados. Zapatero, por el levantamiento del secreto de sumario de Plus Ultra. Y Sánchez, por todo lo relacionado con la SEPI. Veremos qué nos deparan las investigaciones que van a más largo plazo como la financiación del PSOE o hidrocarburos.

Yo no descartaría una imputación de alguno de los dos, porque creo que existen elementos suficientes, al menos, para investigar técnicamente cuál pudo ser su papel en estas tramas.