Pedro Sánchez y Xi Jinping este martes en Pekín.

Pedro Sánchez y Xi Jinping este martes en Pekín. Reuters / Moncloa

Política

Sánchez pone a España en la órbita de China con un acuerdo "estratégico" para crear un "orden multipolar más estable"

El presidente del Gobierno, tras reunirse con Xi Jinping, denuncia amenazas de Israel y EEUU por defender el derecho internacional.

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David Barreira
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Las claves

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Pedro Sánchez y Xi Jinping refuerzan la relación estratégica entre España y China, apostando por un "orden multipolar más estable" y una mayor cooperación bilateral.

Ambos países han firmado acuerdos económicos en sectores como agricultura, transporte e infraestructuras, con el objetivo de corregir el desequilibrio comercial a favor de China.

Sánchez ha pedido a China que vea a España y Europa como socios prioritarios para inversiones y proyectos industriales, destacando la importancia de diversificar y equilibrar el comercio bilateral.

El presidente español también considera a China un actor clave para resolver conflictos internacionales, como la guerra en Oriente Próximo y la situación en el estrecho de Ormuz.

Pedro Sánchez ha inaugurado un nuevo capítulo en la "relación estratégica" de España con China tras reunirse con Xi Jinping en Pekín, marcando "un hito histórico" al ratificar una serie de acuerdos económicos y en otras materias que permiten seguir "estrechando lazos" con el gigante asiático.

En una rueda de prensa tras mantener un encuentro con el líder chino, el presidente del Gobierno ha subrayado que está "en el interés de España y de Europa" acercarse a China "para avanzar hacia un orden multipolar mucho más estable, donde se construyen relaciones desde el respeto y el pragmatismo".

En este sentido, Sánchez ha desgranado que durante la reunión con su homólogo ha puesto sobre la mesa el "excesivo" déficit comercial de España con China y ha reclamado construir una relación económica "mucho más estrecha y más sana". Ha asegurado haber visto en Xi Jinping "comprensión y voluntad de trabajo para alcanzar ese equilibrio".

Xi Jinping y Pedro Sánchez durante la reunión de los equipos de gobierno de China y España.

Xi Jinping y Pedro Sánchez durante la reunión de los equipos de gobierno de China y España. Reuters

Sánchez ha señalado a Pekín como un actor mundial clave en la resolución de las guerras que asolan al mundo, sobre todo para consolidar el alto el fuego en Oriente Próximo y alcanzar la reapertura completa del estratégico estrecho de Ormuz. Y ha subrayado que España, "un país profundamente europeísta", quiere contribuir "de forma activa a la creación de un nuevo orden global que traiga la paz definitivamente al mundo".

"Se me antoja muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan desanudar esta situación provocada en Irán y en el Estrecho de Ormuz, más allá de China", ha enfatizado.

También ha aprovechado su intervención para reiterar sus críticas a Israel y a la Administración Trump por iniciar una guerra "ilegal" en Irán: "Hoy la legalidad internacional se está atropellando, y no solo eso, sino que los que alzamos la voz en contra de aquellos gobiernos que están violando el derecho internacional tenemos que vernos sometidos a la amenaza de esos países".

Sánchez ha defendido que la política exterior española siempre ha sido "coherente". "No vamos a tener ningún problema en seguir en el lado correcto de la historia", ha prometido, pese a los ataques vertidos desde Tel Aviv y Washington. "Hay una gran mayoría de ciudadanos que no quieren guerras ni impunidad. El orden internacional se debe constituir a base de legalidad".

Pedro Sánchez durante una rueda de prensa en Pekín este martes.

Pedro Sánchez durante una rueda de prensa en Pekín este martes. Tingshu Wang Reuters

Xi Jinping, por su parte, también ha insistido que tanto China como España se encuentran "en el lado correcto de la historia" frente a la "ley de la selva", haciendo hincapié en la postura compartida de ambos países respecto a la guerra de Irán. Ambos mandatarios mantuvieron un encuentro en el Gran Palacio del Pueblo, en la que es la cuarta visita de Sánchez a Pekín en cuatro años.

El líder socialista ha subrayado que es importante "reformar un orden internacional que ha garantizado la paz durante muchas décadas" y del que se beneficiaría "el mundo entero".

Acuerdos económicos

Sánchez ha celebrado que las relaciones bilaterales gozan de "muy buena salud" y por ello se ha elevado la interlocución política al mayor nivel en el último medio siglo. "Hemos establecido un diálogo estratégico, que es el mecanismo que emplean las autoridades chinas con aquellos países con quienes mantienen una relación más estrecha y más estable".

En el plano económico, en el que ambos mandatarios han abordado una serie de acuerdos que incluyen desde la agricultura hasta el transporte, el presidente del Gobierno ha resaltado que Pekín debe ver a Europa y a España como lugares en los que invertir y como socios con los que poner en marcha proyectos industriales. De hecho, durante la jornada se ha visto con 36 líderes empresariales chinos, a los que ha pedido que aumenten su presencia en España con más inversiones.

En esta línea, Sánchez ha expresado que el objetivo de su Gobierno consiste en ampliar y diversificar las relaciones con China en ámbitos como el comercial, el industrial y el tecnológico y corregir el "excesivo" desequilibrio comercial entre ambos países.

China es el cuarto socio comercial de España y el primero fuera de Europa, pero la relación está marcada precisamente por ese déficit que se ensancha cada vez más: en 2025, con importaciones por 50.250 millones de euros y exportaciones por 7.972 millones, batió su récord histórico al superar los 42.000 millones.

España y China suscriben un acuerdo que eleva al máximo nivel el diálogo bilateral.

La evolución de los intercambios no favorece a España: las importaciones son más del doble (+112%) que hace una década, mientras que las ventas a Pekín han subido un 82 %. No obstante, se situaron al cierre del último año un 8% por debajo del pico que habían marcado en 2021, de 8.670 millones de euros.

China es origen del 11% de las importaciones españolas, mientras que tan solo es destino del 2% de sus ventas. Sánchez ha calificado este desequilibrio de "insostenible" y ha reclamado "corregirlo".

Sánchez se reunirá esta tarde en Pekín con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji, y con el primer ministro, Li Qiang, con quien firmará casi una veintena de acuerdos bilaterales, diez de ellos económicos.

"Cinco van a servir para ampliar el acceso de nuestros productos agroalimentarios al imponente mercado chino, cuatro nos van a ayudar a impulsar las exportaciones españolas y desarrollar nuestras capacidades de transporte e infraestructura, y uno va a proteger las denominaciones de origen de nuestros agricultores", ha avanzado el presidente del Ejecutivo.