El ministro Óscar Puente, junto al secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, el viernes pasado en la sede del Ministerio.
Óscar Puente destituye a dos altos cargos por el caos de Rodalies pero a nadie por los 45 muertos en Córdoba
Puente depura responsabilidades en Cercanías de Cataluña tras las críticas de ERC, Junts y el Gobierno de Illa.
Más información: La soldadura de la vía que causó el accidente de Adamuz no tenía el "rango de dureza" que exige la normativa de Adif
Dos altos cargos por una muerte y el caos en Cercanías en Cataluña, y ninguno por los 45 fallecidos en Córdoba.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, decidió cesar este lunes al director operativo de Rodalies,Josep Enric García Alemany, y al director general de Explotación y Mantenimiento de Adif, Raúl Míguez.
Con esa decisión, el Gobierno pretende depurar responsabilidades por la gestión del sistema ferroviario catalán, que ha puesto en pie de guerra a ERC y Junts. Ambos partidos han pedido la dimisión de Puente.
El propio presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, había reclamado responsabilidades por los graves retrasos y cancelaciones de trenes en Cataluña.
La crisis comenzó el miércoles de la semana pasada con el descarrilamiento de un tren de Cercanías en Gélida (Barcelona), que causó la muerte de una maquinista en prácticas y heridas graves a otras cinco personas. Lo que ha elevado el tono de la crítica ha sido el colapso del servicio.
Sin embargo, nueve días después del trágico accidente en Adamuz, nadie en Adif ha presentado su renuncia, y Pedro Sánchez ha respaldado públicamente al ministro Puente. Un "reconocimiento explícito" que reiteró este lunes toda la Ejecutiva del PSOE, reunida en Ferraz.
En Moncloa blindan a uno de los principales baluartes de Sánchez pese a que dan por hecho que el PP aumentará la presión contra él, que este jueves dará explicaciones en el Senado.
Fuentes socialistas ponen a Puente como ejemplo de "transparencia" ante la catarata de ruedas de prensa y entrevistas de los últimos días, pero su pérdida de crédito sigue aumentando a medida que se conocen nuevos detalles de la tragedia.
Las últimas investigaciones indican que el descarrilamiento del Iryo y el impacto contra el Alvia se produjo tras un error en la soldadura de las vías, lo que provocó nueve muertos en el tren de la compañía italiana y 36 en el de Renfe.
De todos los fallecidos, la mayoría, 28, eran onubenses, siendo la provincia más afectada.
Pero la cabeza de Puente está blindada y, de momento, no se prevé su cese. Hay que remontarse a hace dos años para encontrar una serie de dimisiones fulminantes en la cúpula de Transportes.
En febrero de 2023, solo diez días después de conocerse el llamado "fevemocho", un escándalo que impactó de lleno en Transportes tras revelarse que se habían gastado 258 millones de euros en 31 trenes de vía estrecha que luego no podían entrar por los túneles de Asturias y Cantabria.
La secretaria de Estado de Movilidad, Transportes y Agenda Urbana, Isabel Pardo de Vera, y el presidente de Renfe, Isaías Táboas, presentaron su dimisión. Esto permitió salvar a la ministra Raquel Sánchez de la quema.
A Táboas le sustituyó Raül Blanco, que fue cesado por Puente para elevar a Álvaro Fernández Heredia al frente de la compañía. Se trata de una de las personas de mayor confianza del actual ministro. Fue director de Autobuses Urbanos de Valladolid (AUVASA) durante la última legislatura de Puente como alcalde.
Algo parecido sucede con José Antonio Santano Clavero, otro hombre de confianza de Puente y secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, que llegó al Gobierno desde la alcaldía de Irún en 2023.
Las miradas se dirigen al presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, aunque nueve días después de la tragedia nadie ha dimitido, pese a que Sánchez aseguró que se depurarían responsabilidades.