Guillermo Serrano

Política

Trump saca los colores a Vox con sus amenazas a Venezuela y Groenlandia: mientras Le Pen y Meloni protestan, Abascal calla

"Lo de Delcy es otro sapo que se come Abascal con Trump", resume a este periódico un exdirigente del partido.

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Las claves

El apoyo de Donald Trump a Delcy Rodríguez para la transición en Venezuela pone en aprietos a Vox, que siempre se ha mostrado contrario al chavismo.

Mientras líderes aliados como Marine Le Pen y Giorgia Meloni critican las posturas de Trump sobre Venezuela y Groenlandia, Santiago Abascal y Vox evitan posicionarse.

Dentro de Vox surgen discrepancias sobre el alineamiento total con Trump, aunque la dirección del partido minimiza las diferencias con sus socios internacionales.

La postura de Trump respecto a Venezuela y la exclusión de María Corina Machado como líder de la transición genera rechazo entre los votantes de Vox.

El aval de Donald Trump a Delcy Rodríguez sitúa a Vox ante un dilema incómodo en política internacional.

Y ese escenario se complica aún más con la crítica de Marine Le Pen a la operación de EEUU en Caracas o el rechazo de Giorgia Meloni a la posible invasión de Groenlandia.

Todo ello mientras Santiago Abascal guarda silencio.

Trump es uno de los principales referentes internacionales de Vox. Su permiso para que Delcy pilote la transición tras la captura de Nicolás Maduro saca los colores al discurso de Vox, que siempre ha mantenido una posición frontal contra el chavismo.

También Le Pen es una figura clave para Vox en Europa. Ambos comparten espacio político en Patriots, junto a partidos como el del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

No siempre coinciden en todos los temas. Por ejemplo, los lepenistas son pro aborto.

En el caso de Venezuela, la líder de Agrupación Nacional francesa ha sido una de las voces más duras contra la actuación de Washington.

"La soberanía de los Estados nunca es negociable, cualquiera que sea su tamaño o su poder. Es inviolable y sagrada", ha llegado a decir Le Pen.

"Marine Le Pen será lo que tú quieras, pero, al menos en este tema, está siendo coherente con su posición soberanista frente al imperialismo yankee", resume a este periódico un exdirigente de Vox.

"Y lo de Delcy es otro sapo que se come Abascal con Trump", señala esta persona.

En Vox lo niegan. Según fuentes del partido consultadas por EL ESPAÑOL, los de Abascal no se sienten incómodos. "A Trump hay que atenderle en lo que hace, no en lo que dice", afirman.

Desde Bambú, sede del partido, insisten en que lo importante es que se abre una nueva etapa en Venezuela y que comienza "el final de la dictadura". Y que, lógicamente, "26 años de narcochavismo no se desmontan en tres días".

Y sobre las diferencias con Le Pen, Vox las minimiza e insiste en los puntos en común: "Ningún problema en no ver ciertos movimientos de la misma manera que nuestros socios".

También Giorgia Meloni, amiga de Vox, se ha desmarcado de Trump. "No creo en la hipótesis de que EEUU emprenda una acción militar en Groenlandia, algo que no compartiría", afirmó este viernes.

Aunque mantiene una relación fluida con Trump, Meloni reconoció que "hay muchas cosas" en las que no coincide con él y defendió la necesidad de respetar "firmemente" el derecho internacional.

Repreguntada por si debía distanciarse de Washington, Meloni ironizó: "¿Qué significa distanciarnos de América? ¿Salir de la OTAN, retirar las bases militares estadounidenses, asaltar los McDonald’s? Hablemos de geopolítica".

Vox, por ahora, evita entrar en el debate. Su portavoz, José Antonio Fúster, aseguró este lunes que el partido no tiene opinión sobre Groenlandia y que no han dedicado "ni medio nanosegundo" a ese asunto.

"Ya tenemos Pedro Sánchez, la corrupción y todas las formas de destrozar España que está haciendo este Gobierno como para ponernos a pensar ahora mismo en Groenlandia. Nos declaramos incompetentes en esta materia", zanjó.

"Gana el trío Trump-Delcy-Zapatero"

Más allá del discurso oficial, lo cierto es que se puede palpar un debate en las bases de Vox, limitado por ahora, sin que eso se traduzca en una contestación interna. ¿En qué se observa?

Según ha podido saber este periódico, algunos diputados y exdiputados del partido durante estos días han compartido en grupos de WhatsApp un mensaje crítico con el papel de Trump en Venezuela: "Gana el trío Trump-Delcy-Zapatero. Y pierde la democracia".

Ese mensaje acompaña al reenvío de una información de El Mundo titulada Zapatero pilota el lavado de cara internacional de Delcy Rodríguez.

Las discrepancias, aunque menores, también se aprecian en las encuestas sobre Venezuela publicadas esta semana por este periódico.

Entre los votantes de Vox, un 60,8% considera que la captura y puesta a disposición judicial respetó el derecho internacional, frente a un 23,7% que opina lo contrario.

El rechazo es más claro cuando se pregunta por las palabras de Donald Trump y su desautorización a María Corina Machado. El 61,5% de los votantes de Vox no comparte la afirmación de Trump, frente a un 23,6% que la respalda.

Cuando le preguntaron por la posibilidad de que la Premio Nobel de la Paz liderara la transición tras la caída de Maduro, Trump dijo que era "una persona muy amable", pero automáticamente la descartó.

"No tiene el apoyo ni el respeto de su país", dijo el pasado sábado en una rueda de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.

La frase cayó como un jarro de agua fría en la oposición venezolana y en parte de la comunidad internacional.

Para la prensa estadounidense, el problema de fondo es el Nobel. Trump, según The Washington Post, cree que Machado le arrebató el premio y por eso ahora se niega a apoyarla.

Seguidismo a Trump

Públicamente, el único miembro de Vox que ha manifestado dudas sobre el alineamiento del partido con Donald Trump ha sido Javier Ortega Smith, hoy en día ya apartado de cualquier órgano de decisión.

En febrero del año pasado pidió a Vox "no comprar todas las políticas" del presidente estadounidense. "Somos españoles, no estadounidenses", afirmó en una entrevista en Onda Madrid.

Ortega Smith advirtió de que Vox no podía respaldar decisiones de Trump que perjudicaran intereses españoles, como la imposición de aranceles a productos agrarios.

Sus declaraciones no tuvieron recorrido interno. De hecho, en los meses siguientes fue perdiendo peso en la estructura del partido, primero al ser apartado de la portavocía adjunta y después con su salida del Comité Ejecutivo Nacional.

Algo más duro fue Agustín Rosety, otrora una de las referencias militares de Vox y voz habitual del partido en materia de Defensa.

Abandonó el partido hace un año, con un mensaje en el que cargaba contra el seguidismo de Vox respecto a Trump.

Rosety, exgeneral de brigada de Infantería de Marina y diputado por Cádiz entre 2019 y 2023, acusó a Abascal de ser un "limpiabotas de Trump" y de "aplaudir acríticamente todo lo que dice y hace".