La ministra de Igualdad, Irene Montero, en el Congreso este miércoles durante la sesión de control al Gobierno.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, en el Congreso este miércoles durante la sesión de control al Gobierno. Eduardo Parra Europa Press

Política CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Batet borra la ofensa de Irene Montero al PP y Podemos le acusa de "temblarle las piernas"

La presidenta del Congreso tomó la decisión después de la sesión. El PSOE dice que las palabras de la ministra dan argumentos a "la extrema derecha". 

1 diciembre, 2022 03:29

La presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, ha eliminado del Diario de sesiones las palabras pronunciadas este miércoles por Irene Montero, que acusó al Partido Popular de "promover la cultura de la violación".

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, Batet ha tomado esta decisión por su cuenta, en el ejercicio de su potestad, sin consultarlo con la ministra de Igualdad, y se lo ha trasladado así a los letrados de la Mesa para que actúen en consecuencia. Desde Unidas Podemos, sin embargo, dicen que a la presidenta "le tiemblan las piernas ante la agresividad del PP".

Este miércoles, durante la sesión de control al Gobierno, se vivió un nuevo episodio de crispación en el hemiciclo. En una pregunta a Irene Montero, la diputada popular Belén Hoyo le echó en cara que la Ley del sólo sí es sí estaba sirviendo para rebajar penas a condenados por delitos sexuales.

[Patxi López censura a la ministra Montero por acusar al PP de fomentar "la cultura de la violación"]

En su turno, Montero resaltó los méritos que asegura ha logrado su ley estrella y acusó al PP de emitir anuncios en las comunidades autónomas donde gobierna que culpabilizan a las víctimas. "Ustedes promueven la cultura de la violación que pone en cuestión la credibilidad de las víctimas", dijo.

Su reacción provocó un tumulto en la bancada popular y, aunque Batet la interrumpió para recriminar ese tipo de discursos, no le ofreció quitar las palabras del Diario de sesiones en ese momento, como suele ser lo habitual. Finalmente, Batet lo hizo después.

La bronca de este miércoles se produjo 24 horas después de que la presidenta tuviera una reunión con los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, en la que pidió que rebajaran el tono de sus intervenciones. Lo hizo a raíz del escándalo tras la intervención de la diputada de Vox Carla Toscano, que dijo que el mérito de Irene Montero es "haber estudiado en profundidad a Pablo Iglesias".

En dicha reunión, Batet pidió "autorregulación" a los diputados. Ante las quejas por parte de la derecha de que ellos han sido ofendidos en numerosas ocasiones -a Vox se les ha llamado "fascistas" o "ultraderecha"-, la presidenta del Congreso dio a entender que no iba a hacer un "catálogo" de qué se podía decir y qué no, y que dependía de los partidos hablar con mesura. Les advirtió de que no iba a permitir que hubiera más salidas de tono.

Ese mismo día, el martes por la tarde, la diputada de Vox Patricia Rueda fue expulsada de la tribuna por llamar a Bildu "filoetarras" y nada pasó, según resaltó Iván Espinosa de los Monteros, cuando a ellos se les llamó "ultraderecha". 

Podemos, contra Batet

Paradójicamente, en esa misma reunión, Unidas Podemos pidió reformar el código ético del Congreso para que los límites estén mucho más claros. Dicen sentirse víctimas de la "violencia política" ejercida por la derecha.

Tras la reprimenda de Batet a los portavoces, se esperaba que la sesión de control al Gobierno de este miércoles se desarrollase en un tono más relajado… Pero entonces Montero arremetió con "la cultura de la violación".

[Abascal reta a Batet llamando "filoterrorista" a Bildu y Sánchez responde: "Menos lobos, Caperucita"]

La decisión de la presidenta de eliminar esa referencia no ha sentado nada bien en Unidas Podemos. La acusan de que no ha entendido que Irene Montero se refería a las campañas publicitarias de la Xunta de Galicia y de la Comunidad de Madrid en la que "se señalan a las víctimas y no a los violadores". "Eso, la ONU Mujeres lo defiende como cultura de la violación", añaden.

Distintos sectores de la formación morada han salido en tromba a defender a la ministra, aunque hay un silencio que se ha hecho notable: el de Yolanda Díaz. Sin embargo, la titular de Trabajo se encuentra de viaje e incluso los más críticos dentro de su propio partido no ven una afrenta en ello.

Quienes sí están censurando a Irene Montero son sus socios socialistas del Gobierno. Ya se notó que no había gustado su intervención cuando nadie de la bancada socialista la aplaudió. Más tarde, su portavoz, Patxi López, dijo que "no son las mejores palabras, no debería jugar con esto".

Fuentes socialistas trasladan a este diario que la acusación de Montero era "absolutamente innecesaria". "Entendemos su enfado, porque a ella la han llamado inútil y demás, pero con esas actitudes le está dando argumentos a la extrema derecha", añaden.