Nadia Calviño, vicepresidenta económica; Isabel Rodríguez, ministra portavoz; y José Manuel Albares, titular de Exteriores, en Moncloa.

Nadia Calviño, vicepresidenta económica; Isabel Rodríguez, ministra portavoz; y José Manuel Albares, titular de Exteriores, en Moncloa. Efe

Política CONSEJO DE MINISTROS

Moncloa prevé una guerra larga y tramitará como proyecto de ley el decreto de respuesta a la invasión

El Gobierno admite que su norma puede haber quedado vieja en apenas una semana, que los tres meses de vigencia serán pocos y que faltan medidas.

5 abril, 2022 14:54

Una semana después de aprobar el decreto de medidas de respuesta contra los efectos de la guerra en Ucrania, el Gobierno ya está desarrollando "nuevas medidas" y el "desarrollo de algunas de las que están incluidas". De hecho, según fuentes de Moncloa, el Ejecutivo prevé tramitar el texto legal como proyecto de ley para darle cabida a estas nuevas iniciativas, ya que la guerra "será larga" y, por tanto, sus efectos.

Así ha trascendido de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que han comparecido la portavoz, Isabel Rodríguez, junto a los titulares de Economía, Nadia Calviño, y de Exteriores, José Manuel Albares.

La clave está en que el decreto del Plan de respuesta a las Consecuencias Económicas de la Guerra se puede haber quedado viejo en apenas una semana. Su previsión era de medidas urgentes para estos próximos tres meses, de abril al 30 de junio. A pesar de haber dilatado la aprobación más de dos semanas desde su anuncio, el Gobierno considera ahora que la redacción fue tan atropellada que "hay nuevas medidas que aportar y algunos ajustes que hacer".

En todo caso, esto abre la puerta a un entendimiento con el nuevo presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que visitará Moncloa el próximo jueves, invitado por el presidente del Gobierno. La portavoz ha confirmado que la cita se celebra sin agenda de temas, "porque lo que estamos es a la espera de recuperar los grandes consensos con el principal partido de la oposición".

"Recuperación económica garantizada"

Según Rodríguez, "no es comprensible que el PP estuviera siempre en la negación y el rechazo, incluso a normas que, como la reforma laboral, están dando tan buen resultado". La portavoz llegó incluso a leer en su móvil la literalidad del acuerdo de La Palma para desmentir al PP y que se llegara a "un acuerdo de rebaja de impuestos" que se hubiera "traicionado", como sostiene Feijóo. "Ésta es la realidad, no la que sostiene el nuevo líder popular".

Sin embargo, fuentes del Gobierno admitieron después de la rueda de prensa que ese texto, redactado por Isabel Rodríguez, era "ambiguo adrede", porque "Moncloa aún contemplaba la opción de bajar impuestos a los carburantes como posibilidad alternativa a las ayudas directas", finalmente elegidas. Es decir, que Moncloa admite que la interpretación del PP puede estar tan legitimada como la del Ejecutivo. 

Tanto Rodríguez como Calviño trataron de arremeter contra el nuevo líder del PP. La vicepresidenta recordando que "una de las pocas Administraciones que no hizo propuestas para el decreto fue Galicia". Y la portavoz insistiendo en que el PP no votó la reforma laboral "que está dando cifras récord de empleo de calidad".

Efectivamente, esos datos se dieron a conocer este lunes. Tantas ganas tenía el Ejecutivo de presumir de ellas, que la vicepresidenta primera traía preparadas un par de diapositivas con gráficos que emitió en las pantallas de Moncloa para responder a una de las preguntas de la prensa.

Y es que su presencia en la mesa no tenía que ver con esos datos, sino con la presentación de un anteproyecto de ley sobre una autoridad independiente de defensa del cliente financiero... pero Calviño lució los datos de afiliación, y los comparó con los de años anteriores para asegurar que "la crisis de la guerra ralentizará el crecimiento y subirá la inflación, pero no pone en riesgo la recuperación".

Todo y a pesar de que el Banco de España ha revisado este mismo martes sus previsiones empeorándolas sustancialmente. Según su gobernador, Pablo Hernández de Cos, el PIB de nuestro país crecería un 4,5%; el índice de precios de consumo (IPC) se elevaría al 7,5%, y la inflación subyacente, sin energía ni alimentos, subiría hasta el 2,8%.