El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la comisión en el Congreso.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la comisión en el Congreso.

Política CORONAVIRUS

Cataluña pincha el globo: el Gobierno atrapado por la adulteración del número de fallecidos

La centralización en un "mando único" no ha servido para unificar criterios, y cada vez hay más confusión entre las cifras oficiales y las reales.

16 abril, 2020 16:58

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El nuevo sistema de recuento en Cataluña ha dejado al descubierto la confusión existente entre las cifras oficiales que da el Gobierno diariamente y los casos reales de infectados y fallecidos por la Covid-19.

Aunque el ministro de Sanidad, Salvador Illa, varias veces ha querido reseñar que los datos ofrecidos diariamente muestran una "imagen" de la evolución de la pandemia anterior al momento actual, tampoco ha sabido confirmar si se estaban registrando todos los casos ocurridos en residencias de mayores o en viviendas. "Se hacen conforme a los protocolos establecidos", era su respuesta cuando la oposición le preguntaba por la disparidad de cifras en la Comisión de Sanidad.

El cambio en el método de contabilización promovido por la Consejería de Salud catalana demuestra que ni siquiera hay homogeneidad entre Comunidades Autónomas para que los datos que transfieren al Ministerio sean plausibles con la realidad.

En la misma línea, tampoco la centralización bajo un "mando único" de la Sanidad ha servido para unificar criterios. De momento, el ministerio controlado por Salvador Illa sigue aportando las cifras de fallecimientos que se dan exclusivamente en centros hospitalarios. En los datos de hoy no se incluían los más de 3.000 muertos que se han producido en residencias y viviendas catalanas. 

En las últimas 24 horas, según ha avanzado el ministro en la Comisión de Sanidad del Congreso de este jueves, se han producido 5.183 nuevos contagios y 551 fallecimientos. En total, desde el inicio de la pandemia, son 182.816 contagiados y 19.130 fallecidos. Se trata de un incremento del 2,9%, pero sigue siendo más bajo que el aumento diario medio de hace dos semanas, que era del 7%.

No obstante, análisis como el elaborado por Inverenceempresa española especializada en bigdata, estima que las víctimas mortales reales en España superan ya los 27.000 y podrían llegar a 35.000 al final de la crisis.

Estos guarismos doblan los datos oficiales y se asientan sobre tres registros: la mortalidad esperada, de acuerdo con el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MOMO), gestionado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III; los datos oficiales de los muertos por Covid-19 y los decesos que se han producido en España, según la información enviada por los registros civiles provinciales.

Baile de cifras

Desde que inició la pandemia, tanto el Gobierno de Pedro Sánchez como los ejecutivos autonómicos intentaron evitar el alarmismo hasta el punto de que hubo cierto interés en minimizar el número de muertos.

También en Cataluña, cuando eclosionó el primer gran foco en Igualada, la consejera del ramo trató de restar importancia alegando que era un brote "diferente al del resto" y que estaba controlado. Ahora, en cambio, han decidido modificar el sistema de recuento y, de este modo, las cifras oficiales de la Generalitat doblan el número de fallecidos que había con el sistema anterior.   

El Govern de la Generalitat ha apelado a la "transparencia" y el propio president Quim Torra ha instado al Gobierno central a cambiar su sistema de recuento. Además de señalar así el contraste de gestión entre una y otra administración, a nadie escapa que el cambio en el recuento también se enmarca en la pugna entre JxCat y ERC. La consejería de Sanidad está en manos de ERC y Torra no está dispuesto a que se les responsabilice en él todos los errores en la gestión de la crisis sanitaria. 

En otras regiones también se han visibilizado las discrepancias de criterio entre los partidos que conforman el Gobierno. En especial en Madrid que, junto a Cataluña, registra los peores datos de la pandemia.

El vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado, ha asegurado que en la región se podrían haber superado ya los 10.000 fallecidos, dado que los datos contabilizados hasta el momento, que cifran en 6.724 los muertos en la región, solo incluyen las muertes en hospitales que previamente habían dado positivo en la prueba del coronavirus.

"Se deja fuera a los fallecidos en residencias y los fallecidos en domicilios. Si hacemos el cómputo total en Madrid estamos, lamentablemente, por encima de la cifra de los 10.000 fallecidos en lo que llevamos de crisis", ha manifestado en una entrevista en Cope.

El hecho de que no se realizan autopsias a los fallecidos hace que sea imposible determinar si la causa del deceso ha sido el virus u otra. Con todo, estas nuevas críticas y sistemas de contabilización alternativos han descolocado el Gobierno, que sigue manteniendo su protocolo de recuento de contagios y fallecidos.