Pedro Sánchez, a las puertas de la Moncloa, en una imagen de archivo.

Pedro Sánchez, a las puertas de la Moncloa, en una imagen de archivo. Efe

Política INVESTIDURA

Palabra de la Moncloa: "Vamos a hacer 'un Rajoy', si no quieren elecciones los demás, que se muevan"

Sánchez ha transmitido a sus colaboradores que ha hecho todo lo que podía y que hay que trabajar ya en el escenario de tener que volver a las urnas.

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Mariano Rajoy ganó las elecciones generales de 2015 con el 28,7% de los votos y 123 escaños. Pedro Sánchez ganó las elecciones generales de abril de 2019 con el 28,6% de los votos y 123 escaños. Rajoy no pudo, no supo o no quiso formar gobierno y, por primera vez en Democracia, hubo que repetir elecciones. ¿No se parecen demasiado ambos escenarios?

Además, Rajoy ganó los nuevos comicios, celebrados en junio de 2016: amplió su ventaja (pasó al 33% de los votos y 137 escaños) y fue la única fuerza que mejoró resultados.

En Moncloa han echado cuentas. Si para Rajoy, que andaba de capa caída en 2016, pues venía de perder más de tres millones y medio de votos, fue un revulsivo volver a las urnas, ¿por qué tener miedo a nuevas elecciones con un Sánchez crecido y al alza que viene de mejorar en más de dos millones el número de apoyos?

Fuentes de Moncloa consultadas por EL ESPAÑOL son taxativas a este respecto: "Vamos a hacer un Rajoy, si los demás no quieren elecciones, que se muevan". El presidente ya habría trasladado a sus colaboradores su convencimiento de que ha hecho todo lo que estaba en su mano y, dado que su investidura depende de otros, hay que trabajar con el escenario de que habrá nuevas elecciones.

Consideran, además, que el momento es "favorable", con la derecha dividida por la consolidación de Vox, y con Podemos y Ciudadanos desgastados, ambos con crisis internas y decepción entre su electorado por no haber sido capaces de arrancarle a Sánchez un acuerdo de programa e incluso de coalición.        

Más presión a Iglesias 

Aunque este lunes Sánchez reanuda la ronda de contactos con los partidos políticos desplazándose a Valencia para dialogar con los nacionalistas de Compromís, en el fondo asistimos a una operación de imagen. Se trata de trasladar a la opinión pública la idea de que los socialistas intentarán por todos los medios y hasta el último momento que no haya nuevas elecciones.

Una mayoría de españoles no quiere tener que ir a votar de nuevo, por lo tanto es clave ganar la batalla del relato: en el PSOE tienen claro que quienes aparezcan como "culpables del bloqueo institucional" tendrán todas las de perder. 

En fuentes socialistas también se interpreta la reunión con Compromís como una nueva vuelta de tuerca sobre Pablo Iglesias. Si Sánchez se involucra directamente en este encuentro junto al presidente valenciano Ximo Puig y el ministro y número tres del PSOE José Luis Ábalos, desplazándose personalmente a Valencia, es porque "sabe que va a contar con el respaldo de Compromís", socio tradicional de Podemos. Si es así, quedará de manifiesto que Iglesias está cada vez más solo.