Inés Arrimadas gesticula ante la mirada de Marta Rovira.

Inés Arrimadas gesticula ante la mirada de Marta Rovira. Toni Albir EFE Barcelona

Política

Torrent se quita la careta en un Parlament de todos contra Arrimadas

El presidente de la Cámara dinamita su fama de moderado mientras la líder de Cs se sabe Bestia Negra del nacionalismo y hasta parece disfrutar de ello. 

2 marzo, 2018 01:31

"Abandonad toda esperanza los que entráis", escribió Dante en la puerta del infierno y eso pienso yo cada vez que EL ESPAÑOL me manda al Parlamento de Cataluña. "Hemos llegado al lugar donde verás a la dolorida gente que ha perdido el bien de la inteligencia", continuó el poeta italiano y cómo no acordarse de Carles Puigdemont y los diputados de JxCAT, ERC y CUP mientras pasas el ordenador por el escáner del control del seguridad del hemiciclo catalán. 

Empecemos por el final. Roger Torrent no irá a prisión por haber sometido a votación el punto 6bis de la resolución 250/00053/12 de JxCAT que, traducido a castellano recto, exige la pasividad del Gobierno mientras el independentismo construye la república catalana, y eso es todo lo que puede decirse del pleno celebrado este jueves en el Parlamento autonómico.

Lo cual no deja de ser una buena noticia. Porque a eso ha quedado reducido el inoperante legislativo autonómico. A una representación de teatro kabuki en la que docenas de funcionarios bienestantes, asfixiados por toneladas de maquillaje populista, fingen trabajar por una revolución republicana que no saben cómo llevar a la práctica sin acabar en la cárcel. De momento han decidido ganar tiempo optando por el esperpento. 

Algunos en el Gobierno debieron acordarse este jueves de aquellos buenos viejos tiempos en los que el presidente del Parlamento catalán fue, en sus cabezas, ejemplo de moderación, prudencia y templanza. "Roger Torrent es Carme Forcadell 2.0", dijo Inés Arrimadas, y todo lo que vino después sobró porque las crónicas ya estaban hechas. Una jerezana ha entendido Cataluña y a los catalanes mejor de lo que los catalanes se entienden a sí mismos e infinitamente mejor -duda ofende- de lo que los entiende el Gobierno central

En realidad, Torrent sólo ha parecido un dechado de prudencia durante ese mes y medio en el que no ha presidido ningún pleno. Que es el equivalente de ser considerado el nuevo Maradona cuando todavía andas sudando la pretemporada. Pero fue saltar al terreno de juego durante el primer pleno oficial tras su fichaje como presidente del Parlamento y liarse a chutar a las gradas las advertencias de los letrados de la Cámara como si le estuvieran lanzando melones de Villaconejos en vez de coartadas jurídicas a puerta vacía.

"Los informes de los letrados son para la Mesa, no para el resto de los diputados", dijo Torrent cuando el diputado Carrizosa (Cs) intentó que alguien leyera en alto, por favor, dichos informes. Como si oyera llover. 

Hacia el modelo albanokosovar 

Roger Torrent, en definitiva, no irá a la cárcel por la vía rápida, es decir reiterando la declaración de independencia del 27 de octubre, pero sí participará con entusiasmo de todas las algaradas soberanistas que se le pongan por delante.

Entre ellas las que darán carta de validez a ese gobierno paralelo en el exilio que se ha diseñado a su medida el fugado de Bruselas y que contará con un Ejecutivo de cartón piedra (el Consejo de la República), un Legislativo de mentirijillas (la Asamblea de Representantes de la República) y un presidente virtual (Carles Puigdemont). Lo del Judicial se lo dejan de momento a TV3, los Mossos y las redes sociales.

Lo que no tendrá ese Espacio Libre de Bruselas, tal y como ha sido bautizado por las fuerzas soberanistas, es oposición. Ni en el Consejo, ni en la Asamblea, ni por supuesto en la Presidencia habrá un solo catalán constitucionalista. Por no haber, ni siquiera lo habrá equidistante, que ya es decir

¿El modelo? El gobierno paralelo que el líder albanokosovar Ibrahim Rugova puso en marcha en la década de los 90 como desafío a la Administración serbia de Milosevic. Un gobierno paralelo que incluía escuelas, hospitales y hasta una Hacienda pública capaz de recaudar impuestos y a la que los albaneses de Kosovo destinaron durante años (hay que reírse con los paralelismos) un 3% de sus sueldos

La metáfora de la jornada fue sin embargo la de Carles Riera, el monaguillo líder de la CUP: "La estrategia del proceso consiste en lanzarse contra el muro tantas veces como haga falta".

Recuerden a Dante. "La dolorida gente que ha perdido el bien de la inteligencia" 

Todos contra Arrimadas

Más allá de la salida del armario de un Torrent en el que sólo confiaba Soraya Sáenz de Santamaría como antes había confiado en Oriol Junqueras, el pleno confirmó que el enemigo público número uno de la Cataluña nacionalista no es ni Mariano Rajoy, ni España, ni el Rey, ni el 155, sino una Inés Arrimadas a la que atacó desde el PP hasta ERC, la CUP y, por supuesto, Podemos.

Carles Riera comparó a Arrimadas y los suyos con la Santa Inquisición, Xavier García Albiol les acusó de haberse pasado dos meses escondidos "porque querían ganar pero no gobernar", Marta Rovira les reveló, para sorpresa de todos los presentes, que no habían ganado las elecciones y Xavier Domènech abrió su intervención reprochándoles perderse en debates "técnico-jurídicos reglamentarios". Luego les acusó de connivencia con Goldman Sachs en el desalojo de ciento veintiuna familias de Sant Joan Despí por la subida de los alquileres de sus pisos. 

Pagado el peaje del porrazo y tentetieso a Ciudadanos, los portavoces respiraban aliviados y continuaban con su discurso habitual. En el caso de Domènech, con una flamígera defensa de la inmersión lingüística. Es decir, del derecho de los funcionarios de la Administración catalana a decidir la lengua de escolarización de los niños independientemente de los deseos (y los derechos) de sus padres. Domènech, por supuesto, vistió su carlistada de progresismo. 

De Podemos también escribió Dante en La divina comedia: "Esas tristes almas que vivieron sin merecer alabanzas ni vituperio, confundidas entre el perverso coro de los ángeles que no fueron rebeldes ni fieles a Dios". Sustituyan "Dios" por "la democracia" y ¡qué excelente definición de la equidistancia de los querubines de Podemos! Es decir de su connivencia con la ultraderecha nacionalista.

Entusiasmo en la sala de prensa

Por JxCAT tomó la palabra un tal Quim Torra, que habló de colonias, de exilio, de autoritarismo y de ofensas a la dignidad humana. El mismo Quim Torra que entre 2012 y 2013 escribió en su cuenta de Twitter: "El fascismo de los españoles que viven en Cataluña es infinitamente patético, repulsivo y bastardo". 

Luego habló Torra de investigaciones a "maestros, regidores, alcaldes, informáticos, activistas, periodistas, estudiantes, cómicos, humoristas y hasta mecánicos". Juro que dijo "mecánicos"Quizá se refería Torra a la noticia de que los Mossos d'Esquadra implementaron, en palabras de la Policía Nacional, un "servicio de espionaje ilegal" del que eran víctimas periodistas y políticos del PP, Ciudadanos, PSC y PDeCAT

Por ERC tomó la palabra Marta Rovira y el resultado fue el habitual de sus enfrentamientos con Inés Arrimadas. Una masacre. 

El público presente en la sala de prensa jaleó los goles nacionalistas con entusiasmo aunque fracasó con estrépito en su intento de fingir indiferencia ante los discursos de Arrimadas o las intervenciones de cualquier otro de los diputados de Ciudadanos. Los de la Caverna, por nuestra parte, ya tenemos entrenada la cara de póker para los ambientes hostiles.  

Por la noche llegó la noticia de que Carles Puigdemont renunciaba a la presidencia en beneficio del preso Jordi Sánchez y, con ella, la inevitable sensación de que, tocado fondo, el nacionalismo ha decidido seguir escarbando.