El líder del PP, Mariano Rajoy, en una imagen de archivo.

El líder del PP, Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. Efe

Política GÉNOVA, A EXAMEN

El PP, al borde de un ataque de nervios: presiones a Rajoy para que actúe contra Cs

Los conservadores reconocen que solo mantienen el voto de los más mayores y confían en un revulsivo para encarar el 2019 con posibilidades de ganar.

Las bases del Partido Popular se revuelven ante el triunfo de Ciudadanos. Mariano Rajoy ha convocado para este lunes a su Junta Directiva Nacional precisamente para rearmar a la formación y convertirla de nuevo en una opción segura para las elecciones de primavera de 2019. Sin embargo, los cuadros intermedios de la formación conservadora esperan "poco" de un líder que los tiene acostumbrados a no hacer nada para que todo pase.

La dirección nacional del PP ultima a estas horas el boceto de la estrategia que pondrán en marcha de forma "inmediata" para levantar la moral al partido y amortiguar el zarpazo de Ciudadanos. La cita, a la que acudirán todos los pesos pesados del PP a todos los niveles, está repleta aún de incógnitas. Sin embargo, todos esperan salir de Génova con "las ideas claras: qué mensaje queremos transmitir y qué estrategia debemos seguir".

La única idea que se ha deslizado hasta ahora es que Rajoy propondrá celebrar una convención nacional en primavera para tratar todos estos temas, incluido qué tratamiento hay que dar a partir de ahora a Ciudadanos. ¿Es un partido rival o un socio natural? A nadie se le olvida que la próxima cita con las urnas está "a la vuelta de la esquina" y ahí serán muchos los que se enfrentarán al escrutinio del elector.

Mensajes pesimistas

Los mensajes que llegan desde las federaciones autonómicas, provinciales y locales son pesimistas. Los líderes del PP a todos los niveles sienten que el partido ha perdido ya a muchos militantes irrecuperables. Todos piden "recuperar ya" la iniciativa para poder trabajar "a fondo" en sus organizaciones y así hacer frente a todos sus desafíos: Cataluña, Ciudadanos, el desgaste del gobierno.

Los conservadores son conscientes de que los únicos votantes que no le han retirado aún su respaldo son los mayores de 65 años. Por eso necesitan nuevas recetas para recuperar a los jóvenes, que siempre vieron al partido de Rivera como una alternativa al PP, y al votante urbano, que también prefiere ya a la formación naranja que a la azul.

Miedo al efecto Cataluña

La calma con la que Rajoy asume todos sus desafíos ha terminado por desatar los nervios en su formación, que temen replicar en sus federaciones los pésimos resultados de Cataluña. La formación opta porque el presidente renueve pronto los liderazgos en todas las regiones y "no esperar al último minuto". Necesitan "tiempo", razonan, "para resucitar un partido que ahora mismo está inmóvil", reconoce un barón autonómico que todavía no sabe si será o no cabeza de lista por su autonomía en 2019.

Hay mucha expectación sobre los anuncios que hará Rajoy el lunes ante los suyos. Sin embargo, son pocos los que apuestan porque el presidente haga "algún cambio radical" para salir a flote. No se espera, por tanto, ni cambio en la dirección nacional ni en el Gobierno, donde están a la espera de que el ministro de Economía, Luis de Guindos, presente su candidatura para irse al Banco Central Europeo en primavera. ¿Consumará Rajoy un golpe de efecto interno que haga remover de nuevo el tablero político?