Marta Pascal (i), coordinadora general del PDEcat, con Artur Mas en una Diada.

Marta Pascal (i), coordinadora general del PDEcat, con Artur Mas en una Diada. Efe

Política TERREMOTO POLÍTICO

Cataluña se prepara para elecciones tras el fiasco americano del 'president'

No solo PDECat ve un escenario autonomista. El resto de formaciones perfilan sus estrategias.

Que un dirigente de PDECat haya sido pillado preparando un escenario postprocés demuestra un reconocimiento implícito de que el referéndum está condenado al fracaso. Así lo acaba de confirmar el doble portazo de Estados Unidos al proyecto secesionista del presidente Carles Puigdemont.

Los nuevos convergentes no son los únicos que ya se están movilizando para dar carpetazo a un atribulado proyecto secesionista que, oficialmente, comenzó en 2012, y que se acerca a su final. Todos los partidos políticos perfilan ya sus estrategias postelectorales. En algunos casos, como ERC o la CUP, esos preparativos son inconfesables, ya que supone reconocer un fracaso. Otros, como Ciudadanos o PP, consideran que ha llegado el momento de pasar página del secesionismo, mientras que PSC y los comunes piensan en clave de política española.

Tomás Serrano

El PDECat va hacia una nueva refundación. Los nuevos convergentes, como lo demuestran las palabras “robadas” de su número dos, Carles Bonvehí, asumen que el procés ya es historia y que la imposibilidad de celebrar un referéndum obligará a convocar elecciones autonómicas. En realidad, ello supone un alivio para PDECat, que rechaza la desobediencia que predican ERC y la CUP, sus socios en esta legislatura.

No habrá reedición de Junts pel Sí, por lo que esta formación está obligada a volar sola y marcar perfil conservador frente a los republicanos. No tienen un candidato claro, ya que Carles Puigdemont no quiere repetir y Artur Mas, que coquetea con ser presidenciable, sabe que sus días como líder político se acaban, principalmente por el cerco judicial a la financiación irregular de CDC (3%). Suenan muchos nombres como Neus Munté, Josep Rull o Santi Vila, pero no hay nada claro.

ERC, ganadora virtual

Hace meses que las encuestas de intención de voto dan como ganadora a Esquerra en unas futuras elecciones autonómicas. Los analistas apuntan a diversas causas, entre ellas la imagen de moderación de su líder, Oriol Junqueras, frente a las embestidas de los antisistema de la CUP. Si a ello se añade el protagonismo que el presidente de ERC ha adquirido durante la llamada "operación diálogo", es lógico prever que esta formación aglutine un voto catalanista que, en esencia, habría correspondido a un PDECat que no ha logrado exorcizar los fantasmas del pasado de CDC .

En este partido se trabaja ya, según ha podido saber este diario, con la idea puesta en gobernar y mantener las consejerías de Economía y Salud, a pesar de la polémica gestión sanitaria de Toni Comín y una política presupuestaria menos social de lo que corresponde a una formación de izquierdas. Pero Junqueras no tiene nada que perder. Si hubiera referéndum, algo improbable, se apunta el tanto. Si no lo hay, será el candidato favorito en los comicios.

Xavi Domènech, diputado nacional de En Comú Podem.

Xavi Domènech, diputado nacional de En Comú Podem. Efe

Los comunes, en busca de un trampolín español

La confluencia de izquierdas impulsada por Ada Colau y liderada por Xavier Domènech, puede convertirse en una fuerza decisiva en las elecciones catalanas. La marca catalana de Podemos ha arrasado en las elecciones generales, pese a que en los comicios catalanes de 2015, no cubrieron las expectativas y quedaron en un discreto cuarto puesto.

El tiempo dirá si el desmarque de Podem, debido a ciertas jugarretas internas de Colau y Pablo Iglesias, pasa factura a esa futura coalición, que la alcaldesa de Barcelona quiere utilizar como trampolín para saltar a la política española. Han dejado muy claro que no apoyan la independencia, aunque sí el derecho a decidir en un referéndum. ERC debe tomar nota de ello porque muy probablemente necesitará aliados para gobernar.

El PSC, a la espera de un nuevo tripartito 

En los círculos políticos se da por hecho que la combinación ganadora más probable tras unas elecciones catalanas será un nuevo tripartito formado por ERC, los comunes y el PSC. Los socialistas catalanes han utilizado el Ayuntamiento de Barcelona como un banco de pruebas de la alianza con los comunes, pues gobiernan juntos desde mayo de 2016. No les quedó otra, dado el batacazo electoral en una ciudad que habían gobernado cómodamente. Pero también en el PSC que lidera Miquel Iceta se piensa en clave española, pues no están dispuestos a hacer frontismo contra el Gobierno español. Es decir, que no habrá apoyo socialista a un Gobierno catalán independentista. “Dependerá de lo que Rajoy quiera ofrecer a Cataluña”, explican fuentes socialistas.

Inés Arrimadas, portavoz de Cs en Cataluña.

Inés Arrimadas, portavoz de Cs en Cataluña. Efe

Ciudadanos, a por el cuerpo a cuerpo con ERC 

Es difícil que la formación naranja repita los 25 diputados que obtuvo en 2015 -"ni ERC ha logrado nunca esta cifra"-, explican en el partido, pero se prepara para un cuerpo a cuerpo con Oriol Junqueras. Inés Arrimadas, actual jefa de la oposición, parte como favorita del llamado bloque constitucionalista.

Mucho se ha especulado con el supuesto giro catalanista de C’s, algo que los estrategas del partido niegan, si bien es cierto que Arrimadas nunca ha entrado en guerras de banderas ni ha abusado demasiado del tema lingüístico. El objetivo principal es evitar que los votos arrebatados a PP y PSC en el último ciclo electoral no vuelvan a sus originales depositarios. No obstante, su actual pacto de legislatura con el PP a nivel nacional puede restarles enteros. Por el contrario, el perfil liberal adoptado en su último congreso sí puede seducir a un votante indeciso e incluso huérfano del catalanismo que en su día representó CDC.

El PP, entre Génova y Moncloa

Cataluña siempre ha sido una plaza difícil para los populares, siempre ante la encrucijada de endurecer su discurso o moderarlo. Actualmente, manda la “operación diálogo” que pilota la vicepresidenta Santamaría. Pero, como se sabe, hay sectores del PP nacional que apuestan por un tono más contundente.

Los populares catalanes, liderados por Xavier García Albiol, se agarran a la estructura territorial que han podido mantener en la Cataluña interior, algo que no tiene Ciudadanos. Y no descartan dirigir su discurso a los 100.000 votantes de UDC, ahora sin referente.

La CUP, guardián de las esencias antisistema 

Han marcado el paso a Junts pel Sí durante esta legislatura, hasta el punto de haber exigido y obtenido la cabeza de Artur Mas, a quien identificaban con el capitalismo, la corrupción y los recortes. Lo siguen haciendo, por lo que su futuro pasa por un acuerdo con ERC si consiguen un buen resultado. Varias encuestas coinciden en preconizar la debacle de un partido, imprevisible en sus decisiones y cuya vocación asamblearia le ha jugado malas pasadas. Han cambiado de líder varias veces y, hoy por hoy, los cupaires son los guardianes de las esencias independentistas y revolucionarias. Una combinación explosiva para cualquier aliado.