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. Tomás Serrano

España FUERZAS ARMADAS

Indignación en el Ejército con Robles por su aval como 'dos' de Sánchez a la amnistía, la cloaca, la corrupción y el asalto a Ceuta

Las asociaciones militares critican el papel al que se ha condenado a los soldados tras la invasión de julio: "Nos han dejado abandonados".

Más información: La emboscada de Ceuta indigna a mandos militares: "Usar tropas desarmadas como porteros de discoteca es humillante"

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El malestar cunde en el estamento militar y en las asociaciones profesionales por la inacción de Margarita Robles ante la crisis de Ceuta, las promesas incumplidas y su aval a polémicas decisiones del Ejecutivo.

Unión de Militares de Tropa, ATME, AUME y ASFASPRO denuncian el abandono laboral, los problemas de alojamiento y la falta de respaldo institucional a los soldados desplegados en la frontera.

Defensa remitió a la Audiencia Nacional un informe censurado del CNI que omitía los avisos previos dados a Moncloa y Marruecos sobre el asalto migratorio en Ceuta.

Las asociaciones critican que Robles no haya abordado la salida militar a los 45 años, la profesión de riesgo ni la subida salarial prometida tras ocho años al frente del Ministerio.

Las cuatro principales asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas cuestionan la gestión de Margarita Robles al frente del Ministerio de Defensa, en vísperas de su incorporación oficial como número dos de la lista del PSOE por Madrid, candidatura que encabezará Pedro Sánchez.

Sus reproches se centran en las condiciones laborales de los militares, las promesas incumplidas durante su mandato y, especialmente, la respuesta del Ministerio a la crisis fronteriza de Ceuta.

Así lo trasladan a EL ESPAÑOL los representantes de la Unión de Militares de Tropa (UMT), la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) y la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO), que también denuncian las circunstancias en las que los soldados desempeñan su trabajo en la ciudad autónoma.

Pero junto al malestar de estos colectivos, que evitan la "crítica política" por su propia naturaleza profesional, la indignación con Margarita Robles ha cuajado en el seno de las Fuerzas Armadas.

El enfado de fondo que ya existía por la falta de renovación y mejora de las condiciones de los Ejércitos tras ocho años de gestión, se ha multiplicado por decisiones del Gobierno a las que la ministra ha dado su aval con su aplauso o con su silencio. El último caso es el de la invasión de Ceuta.

Pocos entienden que no informara de la intrusión de la Marina marroquí en aguas de la ciudad a la vez que miles de personas asaltaban la frontera. O que se limitara a hacer algún gesto de desaprobación sin mayores consecuencias cuando Sánchez anunció la desclasificación de documentos relativos a la invasión, asegurando además que nadie había alertado al Gobierno de esa acción.

El nombramiento de Robles en 2018 fue bien recibido en general en las Fuerzas Armadas. Se valoraba su rectitud, su trayectoria independiente y sus manifestaciones de patriotismo.

En las encuestas de valoración de ministros salía de forma recurrente como la mejor posicionada, aunque este año ya fue sobrepasada por Carlos Cuerpo, el titular de Economía.

Pero su nula reacción ante decisiones muy polémicas del Gobierno de Pedro Sánchez, como la concesión de la amnistía a los autores del golpe en Cataluña o la negativa a aumentar el gasto en Defensa por presiones de la extrema izquierda, fueron minando su credibilidad en el estamento militar.

También ha decepcionado su tibieza ante el estallido de múltiples casos de corrupción o tras quedar probada la existencia de cloacas en el PSOE que se han dedicado a perseguir a personas que incomodan al Gobierno, ya sean jueces o agentes de la UCO.

En el colectivo militar es mayoritaria la impresión de que Robles debería haber dimitido hace meses y escuece que ahora se preste a blanquear la candidatura de Sánchez, dándole cobertura con el nombre de las Fuerzas Armadas y la bandera de España a sus espaldas, y en un momento en el que el líder del PSOE llama a las urnas con un mensaje radical para intentar salvar el trance.

Censura de información

La jueza que investiga el salto masivo de migrantes en Ceuta, María Tardón, recibió el pasado miércoles un informe del CNI censurado por el Ministerio de Defensa que omite la información más comprometedora para el Ejecutivo.

En el texto, se detallaría cómo los servicios de inteligencia españoles avisaron tanto a Moncloa como a Marruecos de lo que iba a ocurrir en la frontera del Tarajal horas antes de que tuviera lugar, según han informado fuentes judiciales a El Confidencial.

Por un lado, este documento demostraría la inacción de Rabat y, por otro, desmentiría que Pedro Sánchez no tuviera conocimiento de la llegada masiva de migrantes a las costas de Ceuta.

Cerca de las 15 horas del miércoles, el ministerio dirigido por Margarita Robles remitió el informe con partes censuradas a la Audiencia Nacional. Tras el sesgo de Defensa, el documento vendría a repetir lo que ya se contaba en los 40 documentos relativos a lo acontecido en la ciudad autónoma que el Gobierno ya desclasificó.

Horas después se hacía público que Robles sería la número dos del PSOE en Madrid para las elecciones del 29 de noviembre. Después de un verano en el que su puesto en el Gobierno y en el partido se tambaleaba por ser el verso libre en la crisis de Ceuta, la noticia resultó extraña.

Robles ha protagonizado enfrentamientos con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a tenor del papel del CNI en la crisis; fue la primera ministra en apuntar a la autoría de Marruecos y ha sido desmentida por su propio Ejecutivo públicamente.

Críticas de las asociaciones

El presidente de la UMT considera que Robles se despide del Ministerio dejando a los militares "en el más absoluto abandono". Y resume así la situación de los efectivos desplegados en Ceuta: "Los soldados estamos completamente abandonados ante lo que ocurre" en la ciudad.

La UMT critica también la decisión de Defensa de trasladar a los tribunales las acusaciones recogidas en un informe de una ONG recibido el 30 de septiembre. Según denuncia, el Ministerio actuó sin realizar previamente "ninguna investigación interna exhaustiva e imparcial que arroje luz sobre los hechos".

Para la UMT, que una de las últimas decisiones del mandato de Robles haya sido denunciar a militares constituye una muestra de la falta de respaldo institucional a los soldados desplegados en Ceuta.

"Parece que en el Ministerio de Defensa nadie presupone la inocencia del militar ni tiene en cuenta que son profesionales cumpliendo órdenes", sostiene, y ello después de meses sufriendo "agresiones, insultos y humillaciones sin capacidad alguna de defensa".

ATME también cuestiona la actuación de Defensa durante la crisis fronteriza. Su presidente, Marco Antonio Gómez Martín, considera que la gestión de la ministra es "bastante mejorable".

Entre las incidencias que denuncia están los problemas de alimentación y alojamiento, la interrupción de las vacaciones y las horas de trabajo que no se están cobrando.

ATME no cuestiona que se investiguen las posibles actuaciones irregulares de los soldados y pide que se esclarezcan los hechos y se exijan responsabilidades cuando corresponda.

Sin embargo, reprocha al Ministerio que no haya mostrado la misma diligencia para defender públicamente a los militares.

"No vemos la misma rapidez y el mismo entusiasmo para defender a nuestros militares", afirma su presidente, que recuerda que los efectivos desplegados han intervenido para evitar violaciones, robos, altercados y peleas.

Por su parte, AUME ofrece una valoración más matizada sobre la actuación de Robles en Ceuta. La asociación reconoce que, "por lo menos en declaraciones", la ministra sí está defendiendo a las Fuerzas Armadas, aunque considera que podría haber hecho más por las condiciones de vida y de trabajo de los efectivos.

ASFASPRO también incluye la situación de Ceuta entre los principales reproches a la gestión ministerial. En su balance, recuerda que las asociaciones profesionales han tenido que acudir al Defensor del Pueblo para reclamar medidas adecuadas de seguridad física, jurídica y sanitaria para los militares desplegados en la ciudad autónoma.

La asociación califica esta circunstancia de "inconcebible".

Promesas incumplidas

Las críticas de las asociaciones no se limitan a Ceuta. También alcanzan al balance general de Robles como ministra de Defensa y a su continuidad política en las listas del PSOE.

La UMT sostiene que las promesas de diálogo del comienzo del mandato se han convertido en "un portazo continuo a los representantes de los militares".

Denuncia que siguen sin resolverse la temporalidad de los efectivos de tropa y marinería, su salida de las Fuerzas Armadas al cumplir 45 años, las retribuciones y el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo.

También reprocha a Robles que no haya cumplido con su obligación de presidir el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas.

ATME distingue expresamente entre el trato personal de la ministra y su gestión profesional. Si bien su trato personal ha resultado impecable, señalan, "a nivel profesional la ministra de Defensa no ha cumplido las expectativas de los militares".

Recuerda que Robles prometió al comienzo de su mandato reunirse con las asociaciones y cambiar las Fuerzas Armadas, pero denuncia que lleva más de cinco años sin acudir al Consejo de Personal, pese a presidirlo.

También critica la subida retributiva aprobada. ATME reclamaba un incremento de 800 euros brutos para todos los militares y sostiene que el aumento finalmente recibido fue de unos 200 euros, equivalentes a 97 euros netos.

AUME coincide en el reproche general. La asociación asegura que Robles "no ha hecho prácticamente nada por el personal".

ASFASPRO, por su parte, califica el periodo que termina como "la legislatura del malgasto en Defensa". Considera que se ha desaprovechado una oportunidad para frenar la pérdida de personal de las Fuerzas Armadas pese al incremento de los recursos destinados al departamento.

La asociación denuncia que, durante dos legislaturas, no ha habido iniciativas legislativas suficientes para mejorar la situación profesional de los militares.

La entidad reclama que la próxima legislatura permita abordar una nueva ley de la carrera militar y otra de movilidad geográfica para mejorar las condiciones profesionales y facilitar los cambios de destino.