Valeria Racu en la manifestación. EL ESPAÑOL
Valeria Racu: "A los caseros se les acaba el chollo, el rentismo es el cáncer y el PSOE es muy rentista. A la huelga general"
"Cada persona que está sentada en ese hemiciclo tiene que preguntarse para qué está ahí si no es para hacer política para la gente".
"Maricarmen lo tuvo claro: 'si me tienen que sacar con los pies por delante, lo voy a hacer', porque sabía que ella iba a salir en las teles y otros no".
"La ministra no tiene respuestas, no tiene propuestas, está siempre perdida entre los papeles"
"Pedimos es esa bajada del 50% de los precios del alquiler, es esa expropiación a los fondos de inversión y a los bancos".
Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, lleva varios días convertida en uno de los rostros de la movilización por la vivienda.
Después de una semana marcada por la acampada en la Puerta del Sol, el desahucio de Maricarmen Abascal y el rechazo de los dos decretos de vivienda en el Congreso, el movimiento afronta ahora una nueva etapa: preparar una huelga general por la vivienda.
Los dos decretos aprobados por el Gobierno fueron rechazados el viernes en el Congreso. El primero cayó por 178 votos frente a 172 y el segundo por 184 frente a 166.
Para Racu, sin embargo, la votación parlamentaria nunca fue el final del camino. El Sindicato de Inquilinas mantiene su apuesta por una movilización que, según la propia organización, "debe desembocar en una huelga general". No hay todavía una fecha cerrada, pero el movimiento ya ha comenzado a coordinarse con organizaciones sindicales.
La portavoz habla con EL ESPAÑOL después de unos días que han situado al sindicato en el centro del debate sobre la vivienda. Lo hace, además, con cierta ironía sobre el protagonismo adquirido: "Tengo unas ganas de volver a mi vida, volver a mi oficina, hacer mis horas, mis excels, mis newsletters", cuenta entre risas.
Su trabajo habitual está lejos de la política institucional: trabaja en una compañía de energías renovables.
Pero ahora su mensaje está dirigido precisamente a quienes ocupan el Congreso. Y tiene una frase que resume el momento que, a su juicio, atraviesa el movimiento: "Se ha acabado el tiempo de los políticos, pero no el de la política".
Valeria Racu en conversación con EL ESPAÑOL. EL ESPAÑOL
PREGUNTA. ¿Qué mensaje le manda al Gobierno después de que hayan caído los dos decretos?
RESPUESTA: Cada persona que está sentada en ese hemiciclo tiene que hacerse la pregunta de para qué está ahí si no es para hacer política para la gente. Y, a cara descubierta, lo que hacen es hacer política para los inversores y rentistas. Entonces, ¿acaso tiene sentido sostener esto?
Nosotras lo teníamos claro: el tiempo de los políticos se ha acabado, pero no el tiempo de la política. La política le corresponde a la gente, a la calle y al pueblo. Y eso haremos hasta lograr lo que queremos.
¿Y qué es lo que quieren conseguir ahora?
Esto no iba de un real decreto y esto no iba a terminar en la votación. Tanto si se aprobaba como si no se aprobaba, seguimos con ese horizonte que marcamos desde el principio: este era un decreto de mínimos, era sólo un parche, pero necesitamos mucho más.
Y sólo lo vamos a conseguir con esa huelga general donde necesitamos una participación histórica que realmente pare el país. Lo que ha pasado en Sol es algo impresionante que llevábamos años sin ver y que a mucha gente le ha tocado teclas dentro que pensaba que ya no sonaban.
Ahora, con toda esa ilusión y energía, seguimos construyendo desde los barrios, desde los lugares de trabajo, desde donde cada cual pueda hacer más.
¿Cree que el Gobierno debería convocar elecciones?
Es una decisión que tienen que tomar ellos, nosotras no podemos decirlo pero la calle está hablando.
Pero, si se convocan elecciones, ¿a qué llama el sindicato?
No hay respuesta a esa pregunta todavía.
Valeria Racu en la manifestación. EL ESPAÑOL
Volviendo al Gobierno: en las protestas se grita contra la ministra de Vivienda y se la señala como "rentista". ¿Qué opina de que esté en ese cargo?
Es una muestra directa de lo que ya sabemos: que el Congreso está secuestrado por el rentismo. Hay muchos políticos dentro que completan su sueldo con el rentismo. Siempre hablamos de las derechas, que claramente son neoliberales y son las que nos han traído hasta aquí, pero el PSOE es un partido muy rentista que dentro de sus filas tiene a mucha gente que vive del negocio de la vivienda.
"Lo que pedimos es esa bajada del 50% de los precios del alquiler, es esa expropiación a los fondos de inversión y a los bancos".
Lo que hemos visto mucho en el PSOE son muchas puertas giratorias. No se nos puede olvidar Joan Clos. En 2020 empezó a presidir ASVAL, que es la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler, que ha sido el principal lobby en este país contra la regulación de los alquileres y contra las políticas de vivienda.
Y esto es importante para entender la ministra que tenemos. Y no sólo porque ella tenga bienes en alquiler, es porque realmente es incapaz de entender el problema y pensar soluciones reales. Lo vemos en muchísimas de sus intervenciones y en muchísimas de sus ruedas de prensa: no tiene respuestas, no tiene propuestas, está siempre perdida entre los papeles.
Está cada vez más claro que el PSOE usa la vivienda con un fin electoralista para tirarse la pelota entre comunidades autónomas y el Estado central, pero en realidad no tiene una propuesta real de vivienda porque es un partido rentista.
Joan Clos fue alcalde de Barcelona. ¿Qué opinión le merece, por ejemplo, la postura de Ada Colau, también ex ministra de Barcelona, en materia de vivienda?
Todo lo que se acerque a desmercantilizar la vivienda, a bajar la rentabilidad de la vivienda, a conseguir por fin que no sea un negocio, está bien y es justo lo que necesitamos. Está claro que el cambio tiene que ser estructural. Lo que pedimos es esa bajada del 50% de los precios del alquiler, es esa expropiación a los fondos de inversión y a los bancos que nunca tendríamos que haber rescatado y, desde ahí, construir el parque de vivienda pública y de calidad.
También queremos contratos indefinidos ya, que sabemos que eso va a ser un paradigma total y absoluto, y parar con todos los desahucios.
Entonces, cualquier político que se sume a estas reivindicaciones, bienvenido. Porque, más que nada, son reivindicaciones de consenso social. Cada político que no se pone a la altura lo que está haciendo es ir por detrás.
Uno de los gritos que más se repite en las movilizaciones es que "los verdaderos invasores son los inversores". ¿Qué opinión le merece lo que está pasando en Ceuta?
Al igual que tenemos una política de vivienda nefasta, tenemos una política fronteriza nefasta en este país. Una política fronteriza que mata todos los días, que excluye todos los días y que hace la vida imposible todos los días a millones de personas.
Y vemos que a la gente migrante se nos usa para hablar del bien económico que traemos al país. Se habla de cómo sube la mano de obra y eso es cierto, es real, porque la gente migrante venimos a este país a tener una vida propia y poder construir desde el trabajo.
"El PSOE dentro de sus filas tiene a mucha gente que vive del negocio de la vivienda. Siempre hablamos de las derechas, que claramente son neoliberales y son las que nos han traído hasta aquí, pero el PSOE es un partido muy rentista".
Entonces, claro que aportamos a la economía y creamos empresas y negocios y traemos riqueza.
Creamos una economía productiva de verdad, no la economía rentista, que es la que tienen los inversores, que son los verdaderos invasores. En ese sentido, lo que está pasando en Ceuta es una verdadera vergüenza. Se están poniendo, una vez más, intereses diplomáticos y electoralistas por encima de la vida de la gente.
¿Y cómo cree que lo está viviendo la población de Ceuta?
No vamos a negar que la población de Ceuta se está viendo muy impactada por esa negligencia y hace falta interceder de una vez por todas y darle una salida digna a todo el mundo, pero desde una mirada antirracista y desde una mirada de clase que realmente proteja a la gente de abajo y no los intereses de los de arriba.
No podemos aceptar el mensaje de que los invasores somos las personas migrantes que realmente venimos a construir país, a construir economía y a construir sociedad. Las ciudades se están convirtiendo en territorios enteros troceados a cachitos y son los inversores extranjeros los que no producen nada y sólo extraen riqueza de aquí.
Valeria Racu.
Maricarmen ha estado en el foco estos días pero, ¿cuál es el desahucio que más le ha impactado de todos los que ha vivido?
No puedo hablar de uno en concreto. Hay 50 desahucios al día y hay historias horribles: personas con discapacidad, menores en las familias, tres generaciones en una misma vivienda, personas que no tienen un lugar al que marchar. Hay miles de historias y caras. Personas migrantes que viven en los márgenes de la sociedad y son totalmente ignoradas.
Por eso tenemos claro que el decreto que cayó ayer no va a solucionar esto. Eran simplemente mínimos que apelaban a millones de personas, pero apelaban incluso a esa cosa ya estabilizada que es el contrato de alquiler. No se nos puede olvidar el racismo inmobiliario, que ni siquiera te deja acceder a un contrato de alquiler, que cuando oyen tu acento o ven tu cara no te dejan firmar.
Y otro factor que tenemos que tener en cuenta cuando hablamos de la situación actual de la vivienda y por lo que luchamos mucho desde el Sindicato es el tema de los subarriendos, eso es realmente la ley de la jungla porque no hay contrato, no está regulado y es muy común.
El caso de Maricarmen ha sido el rostro más visible de estas movilizaciones. ¿Por qué ella?
Maricarmen siempre lo tuvo claro. No representa a todo el mundo, pero sabíamos que iba a generar empatía.
Ella dijo desde el principio: "Yo quiero ir hasta el final y si me tienen que sacar con los pies por delante lo voy a hacer, pero lo hago porque sé que voy a salir en las teles y muchos otros no".
¿Era consciente de que su caso podía convertirse en un símbolo?
Sí. Y precisamente por eso lo hizo. Ella sabía que tenía una capacidad de visibilización que otras personas no tienen.
Y eso también nos obliga a mirar más allá de Maricarmen. Porque hay miles de personas que están pasando por situaciones parecidas y que nunca van a tener cámaras delante de su casa.
Estos días ha estado en el centro de la movilización. ¿Cómo está viviendo todo este foco?
(Toma aire y responde entre risas)
Tengo unas ganas de volver a mi vida, volver a mi oficina, hacer mis horas, mis excels, mis newsletters. Trabajo en una compañía de energías renovables.
Valeria Racu.
¿Qué le diría a los caseros que se plantean dejar de alquilar sus viviendas si los contratos pasan a ser de diez años o indefinidos?
Al final se les está acabando el chollo. Si la razón por la que tienen un piso en alquiler es para lucrarse y sacar la máxima rentabilidad, eso ya no es bienvenido en este país. Cuando tu propio interés individual y económico es un cáncer para la sociedad entera porque no permite tener un futuro como país, no es válido. Sinceramente, tu derecho a especular, que maldito el momento en que nos inventamos ese derecho, no está por encima de la vida y la vivienda.
Si la razón por la que tienes ese piso en alquiler es para especular, bienvenidos a la nueva era en la que se ha acabado el rentismo, que es precisamente lo que buscamos por el bien colectivo.
"Al igual que tenemos una política de vivienda nefasta, tenemos una política fronteriza nefasta en este país. Lo que está pasando en Ceuta es una vergüenza".
Y si la razón por la que tienen una vivienda en alquiler es porque tienen más casas de las que necesitan y no están dispuestos a ponerlas a los precios reales que podemos pagar la gente para vivir dignamente, bienvenidos a la alianza.
El problema siempre va a ser la especulación y vivir a costa de otros.
¿Y qué mensaje tiene para los pequeños propietarios que alquilan una vivienda que compraron después de años de ahorro?
Hay que tener cuidado con justificar algo tan maligno para el conjunto de la sociedad como es el rentismo, que es una economía cero productiva que no genera nada, sólo extrae riqueza con algo tan esencial y necesario como es la vivienda. Si justificamos el rentismo, que es el gran cáncer social, para completar pensiones, para un sobresueldo, para tener a una persona trabajando de interna en B, que suelen ser mujeres migrantes, no podemos justificarlos así, jamás. Nuestro propio bien no puede venir a costa del malestar de otra persona.
Necesitamos un buen sistema de pensiones, un buen sistema de cuidados, de residencias, de envejecimiento digno y así podremos acabar con el rentismo, que es malo para todo el mundo.
¿Y qué mensaje tiene para Almeida y Ayuso?
Son el símbolo perfecto del sistema con el que queremos acabar.
Si hay un lugar en España donde el rentismo campa a sus anchas y lo ha llevado haciendo durante demasiado tiempo es en Madrid. Hemos visto que el Ayuntamiento no hizo nada para evitar el desahucio de Maricarmen. Hemos visto que las alternativas que ofrecían y que siguen ofreciendo ante los desahucios son temporales y denigrantes, son unos albergues en los que no se puede vivir y en los que se separa a familias enteras, a hijos y madres.
Hemos visto cómo Ayuso le ha dado la bienvenida a Madrid con una gran sonrisa a los inversores internacionales en esa feria The District, que ocurrió la semana pasada, que decía "bienvenidos a Madrid, que aquí se puede hacer negocio". Y creo que lo que les pasa es que están empezando a tener bastante miedo. La derecha no está sabiendo dar respuesta a esto, sólo se arrodillan ante el rentismo y le están fallando a sus votantes.
Después de todo lo ocurrido, ¿qué espera ahora del movimiento por la vivienda?
Que siga creciendo. Esto no se acaba con un decreto ni con una votación. La política le pertenece al pueblo y a la calle, ahora nuestro objetivo es la huelga general.