El hermano del Presidente del Gobierno, David Sánchez, a su salida de la quinta jornada de un juicio en la Audiencia Provincial de Badajoz, a 4 de junio de 2026.

El hermano del Presidente del Gobierno, David Sánchez, a su salida de la quinta jornada de un juicio en la Audiencia Provincial de Badajoz, a 4 de junio de 2026. Europa Press

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David Sánchez, el músico que pensaba en Badajoz desde San Petersburgo: el primer familiar condenado de un presidente

La Audiencia Provincial de Badajoz condena al hermano de Pedro Sánchez a nueve años de inhabilitación para empleo público por prevaricación.

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Las claves

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David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, ha sido condenado a nueve años de inhabilitación por prevaricación en el llamado 'caso Hermanísimo'.

El puesto público que ocupó en la Diputación de Badajoz fue considerado por la justicia como creado ad hoc y de forma arbitraria para beneficiar a Sánchez.

La investigación también apuntó a un posible caso de nepotismo en la contratación de un amigo, Luis Carrero, para otro cargo en la Diputación.

Sánchez percibió más de 340.000 euros durante su etapa en el cargo y trasladó su residencia fiscal a Portugal, aunque los tribunales descartaron delito fiscal.

La debilidad por la música y la poesía de David Sánchez Pérez-Castejón, hoy condenado a nueve años de inhabilitación por ser la pieza clave del caso Hermanísimo, presupone que tras su fachada de hombre hermético y lacónico reside la delicadeza del creador; aquella "sensibilidad superior" que T. S. Eliot atribuía al artista.

Pero Schopenhauer achacaba precisamente al alma con exceso de sensibilidad una mayor porosidad; un reverso oscuro en el que podían quedar atrapados, como los insectos que se adhieren en las trampas cromáticas, todos aquellos que necesitan reconocimiento o admiración o son susceptibles de ser corrompidos por los destellos cegadores del poder.

O, como los personajes de Las ilusiones perdidas, por la necesidad de escalar en sociedad pese a que ello implique tomar un atajo demasiado sencillo.

David Sánchez declara ante la Audiencia de Badajoz.

David Sánchez declara ante la Audiencia de Badajoz. E. E.

David Azagra, que es como se hacía llamar artísticamente el hermano de Pedro Sánchez, puede que fuera un hombre de cierto talento, como así sugiere su currículum: estudió Composición y Orquesta en el Conservatorio Estatal Rimski-Kórsakov, colaboró con Nacho Duato en la adaptación de Nunc Dimittis, firmó piezas junto al compositor de música sacra Arvo Pärt, estuvo al frente de la Young Russian Philharmonic y dirigió numerosas adaptaciones de Gustav Mahler.

Aquel músico también impulsó –ya desde Badajoz– las producciones de obras de Donizetti, Bizet, Menotti y Puccini y hasta creó la inclasificable Danza de las chirimoyas. Un hombre, en esencia, de espíritu musical que, no obstante, también se dejó arrastrar, como Mephisto, a un escándalo, esta vez de nepotismo, que acabaría devorando su prestigio y, a la postre, emponzoñando su legado.

Para los anales de la historia ya no será David Azagra, el músico formado en San Petersburgo, sino "el hermano de Sánchez", aquel que terminó sentado en el banquillo de Badajoz por la juez de instrucción Beatriz Biedma y condenado por un delito de prevaricación.

David Sánchez, como un personaje trágico de Balzac que no creía al destino capaz de ser tan cruel con él, ha recibido la sentencia judicial como una losa.

Nadie sabe con certeza desde dónde ni acompañado de quién.

Unos dicen que recluido en un primer piso de Moncloa tocando un piano japonés y componiendo frenéticamente nuevas obras musicales; otros, que escondido en su palacete de Elvas junto a su esposa, Kaori Matsumoto, también nipona y madre de su única hija, nacida en 2022.

Los terceros dicen está en la casa de sus padres, en el madrileño barrio de Tetuán, donde se crió junto a su hermano, con las persianas bajadas a cal y canto y sumergido en sus recuerdos.

Sea como fuere, Pedro Sánchez, que ya había alcanzado el hito de ser el primer mandatario en ejercicio con uno de sus ministros condenado por corrupción (el estertor del mallete del Tribunal Supremo que decretó 24 años de prisión para José Luis Ábalos aún resuena en el corazón del socialismo), se supera ahora al ser el único presidente de la democracia española con un familiar directo condenado.

Una plaza con nombre

La historia penal de David Sánchez Pérez-Castejón comenzó mucho antes de que existiera una denuncia formal contra él. A finales de 2016, la Diputación de Badajoz aprobó la creación de un puesto de alta dirección para coordinar las actividades de sus dos conservatorios.

La formulación tenía una apariencia técnica: organizar acciones no lectivas, diseñar proyectos relacionados con las artes escénicas, promover alianzas institucionales y convertir los centros en un foco cultural para la provincia. Palabras burocráticas que escondían una presunta plaza con nombre propio.

La necesidad de ese cargo no nació, sin embargo, de una petición documentada de los conservatorios, que por el contrario lo que pedían era un refuerzo de personal. Ese fue uno de los puntos centrales de la investigación de la UCO.

Según relató el propio teniente coronel Antonio Balas en el juicio, el impulso no surgió del Área de Cultura, sino de un nivel superior con capacidad política. La tramitación se hizo por la vía urgente, quedó durante un tiempo en suspenso y se reactivó cuando Miguel Ángel Gallardo, el malogrado barón socialista, condenado a 18 años de inhabilitación, dio lo que el mando de la Guardia Civil definió como "pistoletazo".

David Sánchez junto al expresidente de la Diputación de Badajoz Miguel Ángel Gallardo, al comienzo  del juicio ante la Audiencia Provincial pacense.

David Sánchez junto al expresidente de la Diputación de Badajoz Miguel Ángel Gallardo, al comienzo del juicio ante la Audiencia Provincial pacense. E.E.

Las bases del puesto que acabaría ocupando David Sánchez se publicaron el 19 de mayo de 2017. Aquel día, Evaristo Valentí, entonces director del Conservatorio Superior de Música de Badajoz, envió a su homóloga Yolanda Sánchez un correo sin cuerpo de texto.

No escribió una sola frase. Pegó el enlace de la convocatoria y tituló el mail con dos palabras: "El hermanísimo". Dos días después, Pedro Sánchez recuperó la Secretaría General del PSOE en las primarias frente a Susana Díaz. ¿Coincidencia o estrategia? Y, ¿por qué?

El correo, no obstante, no demostraba que el puesto estuviera adjudicado. Valentí declaró en el juicio que se limitó a trasladar un rumor que le había llegado: que David Sánchez podía presentarse a ese puesto y ganar, pero negó que supiera de antemano que fuese a hacerlo.

Emilio Cortés, el abogado de David Sánchez, condensó la defensa en una pregunta: "¿Se va a condenar a mi cliente por un chascarrillo?".

Sin embargo, aquel mensaje tenía un valor probatorio difícil de borrar. Existía antes de que se conociera el resultado, vinculaba la convocatoria con el parentesco del futuro presidente del Gobierno y mostraba que el nombre de su hermano ya era un candidato con mucha fuerza.

La convocatoria, en cualquier caso, debía reunir a varios aspirantes elegidos en base a su currículo, la presentación de un proyecto y una entrevista personal. David Sánchez siempre aseguró que se encontró la oferta buscando trabajo por internet, y que se presentó como podría haberlo hecho cualquier otro, sin apelar a sus genes.

Cristina de Frutos, directora de orquesta, llegó a la misma entrevista el 27 de junio de 2017. Dos días antes, según declaró ante el juez, el director del conservatorio de Plasencia, Antonio Luis Suárez, le había dicho por WhatsApp que ya sabía que el puesto era para el hermano de Pedro Sánchez.

Su testimonio fue especialmente valioso. Fue la grieta que las defensas explotaron. Antonio Luis Suárez explicó que no conocía ningún amaño y que De Frutos había interpretado mal su mensaje. Según su versión, pronosticó la victoria de Sánchez gracias a su currículum. San Petersburgo suena muy bien en Badajoz.

El hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, a su llegada a declarar en calidad de investigado en el Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz en abril del año pasado.

El hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, a su llegada a declarar en calidad de investigado en el Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz en abril del año pasado. Andrés Rodríguez Europa Press

Otro candidato, el violinista Nersés Avakimyan, afirmó que jamás observó anomalías en el proceso, admitió que los aspirantes sabían que concurriría el hermano de Pedro Sánchez y dijo no haber visto nunca las puntuaciones ni el baremo final.

Sin embargo, existía otro indicio de una presunta colocación a dedo que apareció fuera del expediente administrativo.

El 25 de junio, un día antes de las entrevistas, David Sánchez contactó mediante Airbnb con el propietario de una vivienda de Badajoz. Bajo el alias 'Hermit', que en inglés significa 'Ermitaño', se interesó por un alquiler estable relacionado con un traslado laboral.

La juez Biedma vio en aquella búsqueda la señal de que sabía que obtendría la plaza.

Durante casi cuatro horas, Antonio Balas expuso al tribunal la lectura que hizo la Unidad Central Operativa (UCO). Tras analizar decenas de miles de correos, la unidad concluyó que el puesto se había creado ad hoc para Sánchez y que Gallardo fue el motor de la operación.

El barón socialista calificó esta tesis de "novela de ficción" y dijo que en 2017 él no pertenecía al sector socialista de Sánchez, sino al de Susana Díaz, y que tampoco conocía que Pedro Sánchez tuviera un hermano músico cuando se impulsó el puesto.

Pese a todo, la comisión, finalmente, eligió a David Sánchez. El contrato, de alta dirección, se formalizó el 10 de julio de 2017.

En sus primeros meses, David Sánchez tuvo despacho y presencia en los centros. Su puesto debía coordinar actividades no lectivas y crear proyectos artísticos. En 2018, su trabajo se enfocó en promover Ópera Joven, un programa con el que la Diputación de Badajoz pretendía acercar la lírica a nuevos públicos.

David Sánchez (derecha) durante una presentación de la Ópera Joven.

David Sánchez (derecha) durante una presentación de la Ópera Joven. Diputación de Badajoz.

El proyecto más citado de aquella época fue L’elisir d’amore, de Donizetti, estrenado en 2019, una producción que costó la friolera de 133.000 euros y recaudó cerca de 2.000 en taquilla. El crítico Ángel Guerra calificó aquella obra de "soporífera y de pésima calidad".

A medida que pasaron los años, algunos trabajadores comenzaron a describir a David Sánchez como una figura "invisible" a la que apenas veían.

Y llegó 2022 y, con el nuevo año, otro cambio. La figura del coordinador de actividades de los conservatorios que ocupaba Sánchez pasó a denominarse jefatura de la Oficina de Artes Escénicas.

Un cargo orientado a la programación, la producción escénica y la creación lírica, con la Ópera Joven como proyecto central.

Una oficina fantasma

La escena más paradigmática relacionada con esta Oficina de Artes Escénicas se dio en enero de 2025. Ya en fase de instrucción, la magistrada Beatriz Biedma le preguntó a David Sánchez qué era aquello y dónde se ubicaba.

Sánchez respondió, vacilante, que era "la oficina que se encarga… de las artes… escénicas". Preguntado por su ubicación, dijo que se imaginaba que estaría en el despacho donde se alojaba.

En abril trató de explicar mejor su respuesta. La oficina, dijo, no era un lugar físico, sino un "paraguas de actividades". Durante el juicio reiteró que no se trataba de un edificio con ventanilla, sino de una categoría administrativa.

En 2026, durante el juicio, Manos Limpias, la principal denunciante, consiguió que estas dos declaraciones de la instrucción se proyectaran en la sala. Fueron minutos decisivos, demoledores, que marcaron el giro final de las acusaciones y la percepción pública del músico.

Lo cierto es que entre el 10 de julio de 2017, día de la formalización del contrato, y mayo de 2025, fecha en la que David Sánchez abandonó el cargo, el artista de San Petersburgo percibió 340.571 euros de la Diputación de Badajoz. Incluida una excedencia que se tomó entre octubre de 2020 y 2021.

Unos 43.555 euros brutos al año.

Tras volver de su excedencia, Sánchez fijó su residencia fiscal en Elvas, a pocos kilómetros de Badajoz, pero al otro lado de la frontera.

Durante esos años de pandemia, tal y como relató EL ESPAÑOL, se alojó en Casa d’Olivença, un hotel boutique con el que acordó el pago de una tarifa de 500 € al mes. Más tarde, adquirió una vivienda en el casco histórico de la ciudad portuguesa. Un modesto palacete con varias plantas y jardín.

La vivienda de David Sánchez en Elvas (Portugal), este jueves.

La vivienda de David Sánchez en Elvas (Portugal), este jueves. Julio César R. A.

Esta residencia transfronteriza alimentó las críticas sobre su falta de arraigo en Badajoz mientras cobraba un sueldo público.

A pesar del enorme revuelo político y mediático que generó que el hermano del presidente trasladara su residencia fiscal a Portugal para, presuntamente, ahorrar impuestos, esta línea de investigación se cerró rápidamente en los tribunales.

Los informes conjuntos de la UCO de la Guardia Civil y de la Agencia Tributaria descartaron la existencia de cualquier delito fiscal, y los peritos concluyeron que residir en el país vecino no era incompatible con su condición de empleado público de la Diputación.

Sea como fuere, el 29 de enero de 2025, la juez Biedma plasmó su tesis en un auto en el que consideraba que el cargo de David Sánchez fue creado ad hoc y de forma arbitraria. Ocho días después, el 6 de febrero, el músico presentó su renuncia unilateral, que se hizo efectiva el 4 de mayo.

Luis Carrero y el "hermanito"

La tercera pieza del caso tiene nombre propio: Luis Carrero. Un hombre que había trabajado como asesor de nivel 30 en el gabinete de la Presidencia del Gobierno y mantenía una amistad con David Sánchez.

El 9 de julio de 2022, Carrero le envió un correo a David Sánchez encabezado por un apelativo muy afectuoso: "Querido hermanito".

Carrero veía incierto su futuro profesional en Moncloa, y en aquel mail escribió que ya "había soltado la liebre" en Moncloa. Se propuso, atrevido él, para un puesto en el área cultural de la Diputación.

El 1 de enero de 2024, Luis Carrero fue nombrado jefe de Sección de Coordinación de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas. Un cargo para el que nadie más se presentó. Esto, para la jueza y las acusaciones, significa que David Sánchez influyó para crear una plaza destinada a su amigo.

Luis Carrero, a la izquierda, junto a su abogado, en los Juzgados de Badajoz.

Luis Carrero, a la izquierda, junto a su abogado, en los Juzgados de Badajoz. Europa Press

Carrero, por supuesto, negó el enchufe, y su defensa planteó una objeción económica: abandonó un puesto de nivel 30 por otro de nivel 24 en una diputación provincial. Si el objetivo era obtener un beneficio ilícito, el resultado parecía un descenso profesional.

Además, tras la salida de Carrero —que también ha sido inhabilitado para empleo de cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo—, la jefatura continuó existiendo y fue ocupada por otra funcionaria.

"Paso 1: destruir el procedimiento"

El caso estalló en mayo de 2024, cuando Manos Limpias presentó su denuncia. El Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz abrió diligencias e imputó a David Sánchez, Miguel Ángel Gallardo y varios responsables de la Diputación.

Las sospechas eran prevaricación, tráfico de influencias y malversación, aunque al músico sólo le afectaron los dos primeros delitos y, finalmente, sólo fue condenado por el primero.

Mientras Biedma investigaba al hermano del presidente del Gobierno, el escuadrón de las cloacas de Leire Díez se puso en marcha para tratar de recabar información contra la jueza y desacreditarla.

Así lo aseguró el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en sus pesquisas del caso Leire. En una agenda atribuida a la fontanera apareció, fechada en septiembre de 2024, una anotación: "Paso 1: destruir el procedimiento". Debajo figuraba el nombre de Beatriz Biedma.

Díez habría encargado al exjuez Luis Sáenz de Tejada elaborar una denuncia contra la magistrada. El documento fue preparado, revisado y remitido, la denuncia llegó a la Fiscalía General del Estado y acabó trasladada a Extremadura, pero no prosperó.

Sáenz de Tejada trató de personarse después como acusación popular para recusar a Biedma, pero su maniobra fue rechazada.

Los mensajes incautados indicaban que Santos Cerdán, entonces secretario de Organización del PSOE tras la caída en desgracia de Ábalos, recibía información sobre esta estrategia.

En enero de 2025, las agendas y conversaciones situaron reuniones en Ferraz relativas a 'Badajoz'. Pedraz investiga si la estructura del partido fue utilizada para atacar a jueces, fiscales y guardias civiles vinculados a causas incómodas para el Gobierno.

David Sánchez junto a Begoña Gómez en la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados.

David Sánchez junto a Begoña Gómez en la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados. EFE

La investigación alcanzó también a la Guardia Civil. Dos antiguos mandos declararon que habían recibido indicaciones para "ponerse de perfil" o no ser "proactivos" en pesquisas como la de David Sánchez.

Las informaciones atribuyeron esas presiones al entorno del DAO y al entonces director de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, hoy de retiro dorado en la embajada de España en Washington.

En marzo de 2025, Francisco Ortega, exjefe de Seguridad de Correos, escuchó a Leire Díez decir que tenía "mucho trabajo, entre lo de Badajoz y lo de la esposa", en referencia a la familia de Pedro Sánchez, alias 'P.S.'.

Por su parte, Joaquín Parra, expresidente del Club Deportivo Badajoz, relató que Díez y el empresario Javier Pérez Dolset se presentaron como personas capaces de ayudarle en sus problemas judiciales a cambio de que les diera información comprometedora sobre el PP y sobre Biedma para "tapar lo del hermano".

La trama de las cloacas incluso trató de que Sáenz de Tejada asumiera la defensa de David Sánchez, pero el plan fracasó porque el músico se negó a sustituir a Emilio Cortés.

Durante el juicio, las acusaciones utilizaron el caso Leire como argumento moral: si la contratación de David Sánchez fue limpia, ¿por qué trataron de destruir el procedimiento?

El juicio: once acusados y dos relatos

La Audiencia Provincial de Badajoz sentó finamente en el banquillo a once acusados. El tribunal, formado por José Antonio Patrocinio, Dolores Fernández y Emilio Serrano, ha sido el encargado de redactar la resolución.

Al inicio de la vista, el tribunal declaró prescrito el delito más leve que se imputaba a David Sánchez: el de aceptación de nombramiento ilegal, atribuido a la contratación de 2017. Por ello, durante el interrogatorio, el abogado sólo le preguntó por la transformación en 2022 de la Oficina de Artes Escénicas y la contratación de Luis Carrero.

La declaración de David Sánchez duró poco más de diez minutos. Sánchez, por supuesto, negó hablar influido en la creación o adjudicación de su puesto y negó haber favorecido a su amigo. Explicó que la Oficina no era un edificio físico y que conoció el cambio de denominación tras producirse.

Tras mostrarse las grabaciones de Sánchez en las que vacilaba sobre la localización de su lugar de trabajo y las funciones que esta llevaba aparejadas, el PP, Vox, Hazte Oír, Liberum, Iustitia Europa y Abogados Cristianos –no así Manos Limpias– recalificaron la contratación de 2017 como tráfico de influencias en concurso medial con prevaricación y reclamaron dos años por ese episodio, otros dos por la transformación del puesto y dos por la contratación de Carrero: seis años en total.

El doble de lo que pedían originalmente.

La Fiscalía y las defensas se opusieron y alegaron que el cambio alteraba la acusación cuando el juicio estaba avanzado y dejaba a David Sánchez sin una defensa plena. El tribunal admitió las conclusiones definitivas y el abogado del músico anunció que, ante una condena, podría pedir la nulidad por vulneración del derecho de defensa.

Finalmente, David Sánchez ha sido condenado a nueve años de inhabilitación para empleo público por prevaricación, muy lejos de los seis años de cárcel que pidieron las acusaciones populares.