Un policía nacional, en una imagen de archivo.

Un policía nacional, en una imagen de archivo. EP

España RECLASIFICACIÓN

Cuando te jubilas con pensión mileurista tras luchar 40 años en primera línea contra ETA

La jubilación de los policías nacionales se queda muy atrás en comparación con la de los agentes de cuerpos autonómicos.

Años de plomo, de lucha contra ETA. La banda terrorista centraba sus esfuerzos en diezmar a los cuerpos uniformados. Entiéndase, Policía Nacional, Guardia Civil o Fuerzas Armadas. Años de esconder la ropa de trabajo, de exponer la propia vida en cualquier servicio. Cuatro décadas dentro del cuerpo en una posición de desgaste... hasta llegar a la ansiada jubilación. Añorado descanso, pero pensión que ronda el mileurismo.

Esa es la situación que afrontan los policías nacionales. Cuarenta años de servicio para alcanzar una jubilación que se queda muy atrás en comparación con la que cobran los agentes de cuerpos autonómicos. Unos se han expuesto en la primera línea contra ETA, otros se han desempeñado en otros escenarios igualmente complejos. Otros han sostenido los mimbres de la institución en complejos trabajos de oficina. 

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) prepara un plan para cubrir esas carencias. Bajo el término técnico de Reclasificación en el grupo B, el sindicato ha elaborado un informe técnico que pretende paliar un sistema de pensiones que afecta a entre 90.000 y 100.000 agentes. Como ejemplo citan el de un agente que acaba de jubilarse tras 40 años de servicio y que cobra algo más de 1.300 euros.

"Lo que buscamos es una pensión digna para los policías que trabajan toda una vida con vocación de servicio", detalla Ramón Cossío, portavoz del SUP, en declaraciones a EL ESPAÑOL. Según sostiene, se trata de un movimiento técnico que "no repercute en las arcas del Estado", pero que permitiría una mejora en las condiciones de los policías jubilados.

Para entender el movimiento planteado por el SUP hay que contextualizar el complejo sistema salarial dentro de la Policía Nacional. Un agente del grupo C1 cobra un sueldo base de 764 euros mensuales, al que hay que sumar un trienio de 27,95 euros. Además, se le añaden hasta tres complementos: el de destino (376 euros), el específico general (337 euros) y el específico singular (376 euros). Sin embargo, su cotización para la pensión depende sólo de su sueldo base y de sus trienios. Los complementos no computan para la jubilación.

A continuación, una tabla con el desglose:

Desde el SUP piden que los agentes pasen del grupo C al grupo B. De ahí el nombre de Reclasificación en el grupo B. Eso les permitiría cobrar un sueldo base y un trienio mayores; o lo que es lo mismo, que su contribución mensual para su jubilación sea mayor y también lo sea su pensión. Aquí hay un matiz a destacar: los policías han contribuido siempre en un sistema llamado de clases pasivas; desde 2011, lo hacen en el Régimen General de Seguridad Social.

Pese a la reclasificación, el salario de los policías sería prácticamente el mismo. Y no habría una carga mayor a las arcas públicas para pagar los sueldos de los policías. Porque para compensar el incremento del sueldo base y de los trienios, el SUP propone que se reduzcan las cuantías recibidas por complemento específico general y complemento específico singular; partidas que actualmente no computan para la jubilación.

En otros términos, los policías cobrarían prácticamente lo mismo, pero podrían aumentar su contribución mensual para que sus pensiones sean mayores.

¿Se puede pasar al grupo B?

El salto al grupo B, en cualquier caso, hay que justificarlo. Cualquier aspirante a policía debe de tener el bachillerato para entrar en el cuerpo. Con ese título, sólo puede aspirar al grupo C del funcionariado.

Para entrar en el grupo B es necesario tener un título de técnico superior. Y el SUP apunta que cualquier policía, con los 10 meses que pasa de periodo de formación en la academia y el año que pasa en un módulo activo, suma los créditos equivalentes al de técnico superior.

Los primeros pasos, en Cantabria

El SUP ya ha dado los primeros pasos para encontrar un apoyo político a su propuesta. De momento, donde más ha fructificado ha sido en Cantabria: este lunes se aprueba una proposición no de ley para que el Gobierno autonómico se dirija al Gobierno de la Nación instándole a que apruebe la reclasificación al grupo B.

"Esperamos que este sea un punto de inflexión", detalla Miguel Roces, secretario de Acción Sindical de la Federación de Escala Básica del SUP. En concreto, pretenden que otros parlamentos autonómicos firmen proposiciones similares y que se traduzca en una voluntad política desde el Gobierno central para aprobar la reclasificación.

"Aquí tenemos que dar las gracias al PP, que cogió el testigo de la iniciativa; en concreto, de su presidenta, María José Sáenz de Buruaga, y de la diputada regional Isabel Urrutia. Pero no lo han politizado, han buscado el consenso con otros partidos para que apoyen la proposición no de ley", afirma Roces.

Cantabria puede ser el primer paso para que la iniciativa se extienda a otras Autonomías. Ya se logró un acuerdo por la equiparación salarial; ahora buscan esa "pensión digna" tras una vida de servicio.