Agentes de la Policía Local de Madrid.

Agentes de la Policía Local de Madrid. Policía Municipal

España AYUNTAMIENTO DE MADRID

Guerra entre Carmena y la Policía Municipal: los agentes acamparán frente al Ayuntamiento

La guerra entre el Ayuntamiento de Manuela Carmena y la Policía Municipal de Madrid por la renovación de su convenio sigue abierta. A la instrucción que obligaba a los agentes a avisar al jefe de turno antes de intervenir contra los manteros, se une el impago de horas extras y un complemento. La renovación del convenio entre ambos organismos cada vez pinta peor, por lo que parece que este martes, cuando está convocada una reunión entre los sindicatos del cuerpo funcionarial y el Ayuntamiento madrileño tampoco van a llegar a acuerdo.

A un día de la reunión, los representantes de la Policía Municipal siguen esperando una propuesta de convenio, que el concejal delegado del área de Salud y Seguridad, Javier Barbero, prometió enviar con antelación. Fuentes policiales tachan este hecho de "falta de compromiso" y aseguran que la reunión de esta semana "no augura nada bueno"

Los diferentes sindicatos han amenazado con movilizarse si no llegan a un acuerdo. Entre las diferentes medidas que tomarán, se encuentran: volver a perseguir por las calles con el "Oso moroso" a Manuela Carmena y a Barbero, nuevas marchas en bicicleta por la ciudad, acampar frente al Ayuntamiento y establecer una postura de "cero horas extra voluntarias". Continuarán con estas medidas de presión hasta que el Ayuntamiento acceda a mejorar las condiciones de un convenio "antiguo y obsoleto", según denuncian, en vigor desde 2015 y que afecta a más de 6.000 agentes.

Continúa la amenaza de huelga de la Policía Municipal de Madrid a 72 horas del comienzo del Orgullo Gay.

Desde el sindicato Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM), uno de los sindicatos mayoritarios, no creen que sea posible "llegar a un acuerdo este mes" como ha afirmado Barbero en alguna ocasión, ya que no ven intención por parte del equipo de Carmena de "mejorar el preacuerdo rechazado por mayoría". Fuentes de la Policía aseguran que para que los sindicatos firmen el convenio, el Consistorio debería aceptar "subidas de sueldo, recuperación de pagas de productividad, la misma jornada de trabajo que el resto de los trabajadores del Ayuntamiento y una garantía de los derechos laborales de los agentes". Han avisado de que no consentirán "estar sometidos a presiones y chantajes como hasta ahora". 

Con la comparación con el resto de trabajadores del Ayuntamiento, desde el sindicato CSIF denuncian que no les "han pagado la subida y no les han actualizado el precio de las horas, cuando a los demás trabajadores del ayuntamiento madrileño se les hizo en abril". 

Peticiones 

Fuentes de la Policía aseguran que las peticiones de los agentes son principalmente cuestión económica y la de trato. Además de que tienen "horas extras sin abonar", los policías denunciaron a finales de agosto que la instrucción del ayuntamiento para el trato con los manteros "se ponía del lado de los mismos" y "les impedía luchar contra ellos".

Los sindicatos de policía se han quejado también de la falta de personal en la plantilla. Una mala situación que según los agentes locales viene dada por "el envejecimiento de la plantilla y la pérdida de efectivos".

"Falta de seriedad"

Los policías acusan de "falta de seriedad" al concejal Barbero. Denuncian que el Ayuntamiento "no ha facilitado documentación" prevista inicialmente el 5 de septiembre y que ha sido adelantada un día. El pasado viernes 31 de agosto el Consistorio avisó a los sindicatos de agentes de que la reunión se pasaba al martes.

Antecedentes

La lucha entre ayuntamiento y policía local por un convenio digno lleva activa desde julio. A mediados de este mes Carmena anunció su denuncia a 228 policías municipales por "ponerse de baja de manera injustificada" durante el Mad Cool y el Orgullo Gay

En respuesta a esta denuncia, el sindicato CSIF denunció al ayuntamiento ante los juzgados de la Plaza de Castilla. La querella fue por delito de coacciones, delito contra los trabajadores y por prevaricación contra Carmena y Barbero a título personal. Les acusaban de privar a los agentes de derechos "tan elementales como el descanso semanal, de obligar a los agentes a doblar horarios" y "desprecio contra los derechos de los trabajadores".