El nuevo ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

El nuevo ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. SUSANA VERA Thomson Reuters

España GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ

Los cinco retos de Fernando Grande-Marlaska como ministro de Interior

  • Será la cabeza de la lucha contra el terrorismo yihadista.
  • Tendrá que lidiar con el compromiso del anterior ministro de la equiparación salarial.
  • El uso o derogación de la llamada Ley Morzada será otro de los puntos más delicados .

El ministerio del Interior es uno de los puntos más sensibles del nuevo Gobierno. Desde allí se afrontará la necesaria modernización de las estructuras de las Fuerzas de Seguridad del Estado, la política de dispersión de los presos de ETA, la gestión de posibles crisis que afecten a la seguridad de la ciudadanía y la lucha contra las grandes mafias o los clanes de la droga. Estos son los temas más importantes que tiene en la agenda el nuevo ministro Fernando Grande-Marlaska.

Toma de posesión del ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska.

Reto 1. La  amenaza del terrorismo yihadista

Es posiblemente la mayor amenaza global sobre la seguridad de las sociedades occidentales, junto a la implantación de las redes mafiosas y el tráfico de personas. En manos del ministro Grande-Marlaska estará el mando de todos los operativos que luchan contra el terrorismo, tanto en la Guardia Civil como en la Policía Nacional. Suya será también la herramienta de coordinación entre cuerpos, el CITCO, en la que participa también el CNI, ahora bajo el control de Defensa.

Reto 2. El conflicto en Cataluña

Sobre Policía y Guardia Civil, en sus labores de policía judicial, recaen también las principales investigaciones abiertas contra el presunto desvío de fondos públicos para sufragar el proceso independentista. Además, estos cuerpos se encargan también de la seguridad de las principales instituciones de la Administración General del Estado en Cataluña. Otro punto caliente será la coordinación con la policía autonómica, controlada por Interior desde la aplicación de 155 y ahora de nuevo en manos de la Generalitat.

Reto 3. La equiparación salarial

El anterior ministro del Interior alcanzó incluso una hoja de ruta con los sindicatos policiales y las asociaciones de guardias civiles para lograr la equiparación salarial de sus plantillas con el dinero que cobran los agentes de las policías autonómicas. El actual ministerio tendrá que ver si cumple esos compromisos -y obtiene el presupuesto necesario para ello- o si capea las previsibles protestas de los funcionarios afectados.

Reto 4. La lucha contra las mafias de la droga

La presión de las redes mafiosas en el Estrecho es cada vez más palpable, y la agresividad de los integrantes de estas redes contra los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado va en aumento. Interior tiene tanto el reto de controlar a las redes mafiosas que operan en la zona como el de luchar contra falta de efectivos denunciada de forma reiterada por las asociaciones de policías y guardias civiles.

Reto 5. La Ley Mordaza

El PSOE ha mostrado en varias ocasiones su oposición a la llamada Ley Mordaza, que permite a los agentes imponer fuertes sanciones administrativas en lugar de acudir a los tribunales cuando consideren que se esté lesionando el honor del cuerpo o de los agentes, que se obstaculiza su trabajo o que se producen manifestaciones o reuniones en la vía pública no autorizadas, por poner varios ejemplos.