Elena Valenciano, en una imagen de archivo en la Eurocámara.

Elena Valenciano, en una imagen de archivo en la Eurocámara. Christian Creutz/EP

España PSOE

Sánchez se desentiende de la candidatura de Valenciano a liderar a los socialistas europeos

La española, con prestigio en la Eurocámara pero rival interna de Sánchez en las primarias, podría incrementar la cuota de poder española en la UE. Pero sólo si la dirección de su partido apuesta por ella. 

Dos candidatos aspiran a compensar la baja representación española en la cúspide de las instituciones europeas. El primero es Luis de Guindos, que ha presentado su candidatura a la vicepresidencia del Banco Central Europeo, un puesto clave, aunque en teoría de carácter más técnico que político.

Guindos es el favorito para un puesto que deciden los Gobiernos de la Unión Europea. En su audiencia de esta senama en la Eurocámara, ha causado peor impresión que su único competidor, el irlandés Philip Lane. El PSOE se opone a su nombramiento porque el ministro de Economía es un hombre, no tiene perfil técnico y Mariano Rajoy no consultó a la oposición antes de hacer la propuesta.

La segunda candidata es Elena Valenciano, que podría convertirse en la nueva líder de los socialistas en el Parlamento Europeo. La eurodiputada, exvicesecretaria general del PSOE y con una amplia trayectoria comunitaria, no se ha postulado aún oficialmente. En la actualidad, es una de las vicepresidentas del grupo. Este periódico no pudo localizarla este viernes para conocer su punto de vista.

La carrera para liderar el grupo parlamentario se reabrirá en breve por la más que probable marcha de su jefe de filas, el italiano Gianni Pittella. En estos momentos, hace campaña para convertirse en senador en las elecciones italianas del 4 de marzo. Pero Pittella, que con el inicio de la legislatura en 2014 sucedió a Martin Schulz en el cargo europeo, ya se ha despedido de su equipo, consciente de que no tendrá que volver a Bruselas salvo hecatombe.

Un cargo con proyección

El liderazgo del grupo Socialistas y Demócratas [S&D], de 189 diputados, es importante y situaría a Valenciano como interlocutora del presidente de la Comisión, los comisarios o los jefes de Gobierno que acuden a los debates en el hemiciclo. Según Politico Europe, una publicación especializada, el nombre de Valenciano es "cada vez más popular" aunque ella haya declarado que es "demasiado pronto" para valorar una candidatura. El otro aspirante es el alemán Udo Bullmann, primer vicepresidente del grupo. Pero probablemente surgirán más.

Al ser preguntada por las posibilidades de Valenciano, la número cuatro del PSOE, Carmen Calvo, se limitó a decir que Pedro Sánchez está en contacto "constante" los demás partidos socialistas europeos y a pedir que la decisión que se tome sea por consenso. "Lo importante será, cuando llegue el momento, tampoco sabemos si Gianni Pittella va a conseguir escaño o no, conseguir una situación unánime, fuerte para el trabajo que nos toca a todos los socialistas europeos hacer en este momento".

En realidad, este tipo de elecciones nunca son unánimes, ya que las delegaciones votan habitualmente separadas y por candidatos distintos. La diversidad y la falta de disciplina, que no de acuerdos, es la norma en la Eurocámara. El que tiene más votos, gana, por lo que más que el consenso es imprescindible una campaña interna. Por muy buena que fuese la de Valenciano, sería difícil que prosperase si su partido no la apoya.

"Cuando llegue ese momento encontraremos una salida importante, de una persona relevante para hacer esa tarea. Pero es que no estamos en eso", dijo Calvo que no citó ni el nombre de su compañera ni aprovechó para valorar su trayectoria, respetada en Bruselas. 

Valenciano, partidaria de Díaz en las primarias

Valenciano fue número dos del PSOE en la época de Alfredo Pérez Rubalcaba y diputada seis años en la cámara baja. Durante las últimas primarias se volcó en la campaña de Susana Díaz, llegando a asistir a numerosos debates en nombre de la candidatura. Fue precisamente ella la encargada de presentar, ante el Comité Federal, la propuesta de abstención en el Congreso de los Diputados para desbloquear la parálisis política permitiendo la investidura de Mariano Rajoy. Contra ello se rebelaron los partidarios de Pedro Sánchez que acabó ganándole la partida a Díaz con una amplia mayoría de la militancia. 

Diversas fuentes dentro de la Eurocámara aseguran que tiene posibilidades, tanto por su trayectoria y trato con los diputados como por el escaso entusiasmo que despierta el alemán Udo Bullmann. Entre otras cosas, si el elegido es Bullmann, en los debates tendría que confrontar con Manfred Weber, también alemán y líder del grupo popular. Pero los debates estarían comprometidos por el mero hecho de que ambos compartirán pronto gobierno de coalición en Berlín.

Ser mujer también le ayuda, al menos en la Eurocámara. Su entorno asegura que, sin la luz verde de Ferraz, Valenciano no se presentará. Aunque el proceso de selección comenzará formalmente el 4 de marzo, fecha en la que se sabrá si Pittella vuelve a Italia, las candidaturas comenzarán a tomar forma antes, en un tiempo preciado para ganarse favores. Si el PSOE espera demasiado para dar luz verde a Valenciano, en la práctica será tanto como no apoyarla. 

Los otros candidatos

Otras fuentes aseguran que Valenciano lo tiene más complicado. Italia puede tratar de mantener la vicepresidencia hasta el final del mandato, aunque como el voto es obligatorio esa posibilidad no parece tener mucha fuerza. La portuguesa Maria Joao Rodrigues, encargada de preparar los plenos, y la belga Kathleen Van Bremp, también suenan en las quinielas. Lo que en la Eurocámara descartan es la "unanimidad" de Calvo, ya que si Valenciano no se presenta, probablemente lo haga otra mujer. La competición está asegurada.

Que el secretario general del grupo S&D sea otro español, Javier Moreno, podría complicar la candidatura de Valenciano o obligar a sustituir a ese otro cargo para no saturar la cúpula de españoles. Todo ello en una recta final de la legislatura en la que la actividad no es tan intensa. Tras las elecciones de 2019 habría que elegir a otro líder, pero si Valenciano hace un buen trabajo, podría aspirar al cargo de manera estable y dar a España y al PSOE un puesto relevante en las instituciones europeas en tiempos de escasez.