Patrulla de la Guardia Civil en una imagen de archivo.

Patrulla de la Guardia Civil en una imagen de archivo. EFE

España

Israel acusa a los tres hermanos detenidos en Madrid de lavar 118 millones con facturas falsas

El dinero procedería de "organizaciones criminales"; Tom Yaniv y Harel Ben-David habrían utilizado un complejo entramado empresarial para limpiarlo.

Gonzalo Araluce Daniel Montero

Las autoridades israelíes acusan a los tres hermanos detenidos el pasado martes en Madrid -Yaniv, Tom y Harel Ben-David- de recibir dinero ilícito procedente de "organizaciones criminales" y blanquear 118 millones de euros, uno de los mayores casos de corrupción que han sacudido el país hebreo en los últimos tiempos.

Esa es la conclusión a la que llega la Policía israelí en la comisión rogatoria internacional que trasladó a la Guardia Civil para pedir la detención de los tres hermanos: "De acuerdo a dicho documento, los investigados estarían relacionados directamente con organizaciones criminales dedicadas al blanqueo de capitales, utilizando empresas ficticias para la emisión de facturas falsas por servicios inexistentes. De esta manera, las empresas receptoras utilizarían este método para reducir los impuestos que deben pagar", señala el escrito que recibió el Instituto Armado.

En el mismo documento se detallan las pesquisas efectuadas por la Policía israelí. En ellas, se estima que las empresas relacionadas con los hermanos Ben-David emitieron facturas ficticias por un valor aproximado de 118 millones de euros. La prensa israelí, no obstante, apunta a que todo el entramado -en suelo hebreo se han detenido a otras 26 personas- habrían lavado más de 180 millones de dólares [casi 150 millones de euros].

Para ello habrían recurrido a un complejo entramado bancario para la transferencia de fondos a través de varios países europeos.

A los hermanos Ben-David se les acusa de blanquear 118 millones de euros.

A los hermanos Ben-David se les acusa de blanquear 118 millones de euros.

El juez Ismael Moreno, de la Audiencia Nacional, decretó prisión para los tres hermanos, que permanecen a la espera de saber si se concede su extradición a Israel, tal y como solicitan las autoridades hebreas. La defensa de los Ben-David considera que los hechos que se les imputan -que podrían suponer una pena de cárcel de hasta 22 años- no son tan graves como quedan reflejados en la orden, y aspira a que ésta no llegue a tramitarse.

Dinero procedente de organizaciones criminales

Varios agentes israelíes asistieron al operativo policial que culminó con la detención de los tres hermanos Ben-David en Madrid, aunque lo hicieron en calidad de ojeadores y no de forma activa. Las pesquisas de las autoridades hebreas apuntan a que Yaniv Ben-David, quien cumplió una pena en la cárcel por varias irregularidades empresariales en el pasado, había puesto a su hermano Tom al frente de varias compañías a las que se les acusa de actuar de forma fraudulenta.

Al detectarse los movimientos de los hermanos Ben-David en Madrid, Israel solicitó el pasado 4 de diciembre la intervención telefónica de sus terminales. Desde entonces se han registrado hasta 69 llamadas en las que se fundamentarían las acusaciones que recaen sobre ellos. 

"Esta maniobra empresarial pudiera ser considerada de blanqueo de dinero, ya que con estos contratos y abonos utilizaría dicha cobertura para blanquear el dinero ilícito procedente de organizaciones criminales", señalan las investigaciones policiales.

"Un ataque de ansiedad"

El operativo tuvo lugar en la mañana de este martes, 15 de enero. Agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de Tres Cantos detuvieron a los tres hermanos en diferentes lugares de Madrid.

Harel Ben-David fue capturado a las 8.40 en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, cuando se disponía a coger un vuelo rumbo a Ginebra. El segundo dispositivo se centró en el número 22 de la calle León, donde residía Tom, detenido a las 08.00. El tercer arresto fue el más complicado para los agentes del Instituto Armado.

Los guardias civiles se personaron en un ático ubicado en el número 33 de la calle Gran Vía, donde residía Yaniv, el tercero de los hermanos. Sobre las 12.30 vieron salir a una mujer, a la que identificaron como una cuarta hermana, que llevaba en la mochila 10.000 dólares, unos 3.500 euros y 3.600 shékels [unos 860 euros al cambio de la moneda israelí].

A las 14.00, los agentes entablaron una negociación con Yaniv para convencerlo de que abandonara su vivienda, de la que el individuo se negaba a salir. Cuando se le comunicó que sus hermanos habían sido detenidos -también su esposa en Israel- sufrió un ataque de ansiedad, tal y como reflejan los partes médicos.

Ninguno de los tres hermanos tenía antecedentes criminales en España.