Imagen de la mezquita de Cornellá.

Imagen de la mezquita de Cornellá. Twitter

España

Cataluña, foco yihadista: de los viajes a madrasas a los sermones salafistas

Interior llegó a detectar 50 mezquitas "radicales" y expulsó de España al líder de la Unión de Centros Culturales Islámicos.

Alejandro Requeijo Daniel Montero

Barcelona concentra el mayor foco de radicalización yihadista de España. Esta contundente afirmación viene recogida en un informe elaborado este mismo mes de agosto por el Real Instituto Elcano. El estudio, que se basa en las cifras de detenidos por las fuerzas de seguridad en los últimos años, indica que la Ciudad Condal concentra el 23% de los detenidos en toda España, seguida de Ceuta, Madrid y Melilla.

“La radicalización yihadista de los detenidos objeto de este estudio no ha tenido lugar de manera uniforme o proporcional respecto al tamaño y la distribución de la población musulmana a lo largo del país, sino que ha tendido a concentrarse en bolsas”, indica el informe. Los expertos de la lucha antiterrorista llevan años mirando con preocupación los foros radicales tanto en Barcelona como en el resto de Cataluña.

Algunas de las principales operaciones policiales desplegadas en España han tenido lugar en Cataluña, algunas de ellas contra personas muy jóvenes incluso contra menores de edad como los dos hermanos de Badalona (Barcelona) que con 15 años fueron detenidos en 2015 acusados de querer viajar a Siria para enrolarse en las filas de Estado Islámico. También es menor de edad Moussa Oukabir, uno de los sospechosos del atentado de Barcelona y hermano de uno del ya detenido Driss Oukabir, en este caso residentes en la localidad de Ripoll (Girona).

Referentes radicales en Cataluña

La investigación de los atentados de Barcelona y Cambrils han podido determinar la existencia de un grupo de jóvenes veinteañeros residentes en la localidad de Ripoll (Gerona). Las autoridades tratan ahora de determinar el foco de su radicalización. Pese a su juventud, contaban con una base logística en Alcanar (Tarragona). No se descarta que contasen con la dirección de un líder.

Las fuerzas de seguridad han detectado en diversas ocasiones la presencia de referentes radicales en Cataluña. A modo de ejemplo, en mayo de 2016, el Centro Cultural Islámico de Cornellá de Llobregat (Barcelona) y su Mezquita Al Tauba permitieron que un imán procedente de Arabia Saudí pronunciase el sermón del viernes. Su nombre es Saleh Al Moghamsy, quien se vio envuelto en la polémica después de que en 2012 defendiese la "santidad" del líder de Al Qaeda, Osama Ben Laden, tras la muerte del terrorista.

Ofreció el sermón del viernes ante "unas 500 personas" y al día siguiente una conferencia. En Arabia Saudí se profesa la corriente sunita del Islam y concretamente una vertiente más conservadora conocida como wahabismo. Esta corriente tiene una presencia creciente en lugares de culto en Cataluña, según estas fuentes.

Mezquitas salafistas "de la línea más radical"

Este periódico informó del caso de cientos de musulmanes catalanes que están siendo enviados por sus padres a escuelas coránicas de sus países de origen para radicalizarse. “En la madrasa nos levantaban a las cuatro de la mañana para memorizar el Corán, nos decían que estar en España era impuro porque nos podíamos convertir en occidentales y que era importante hacer la yihad”. El autor de este testimonio tenía entonces 19 años, es catalán, vive en un pueblo de Girona, se llama Mohamed y asegura haber viajado al menos en dos ocasiones a Gambia para ser instruido en la variante más radical del Islam.

El exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se refirió en muchas ocasiones a la especial presencia del yihadismo en Cataluña y señaló en concreto a la fundación de Nous Catalans (organismo afín a CDC) ha integrado a musulmanes extremistas. En el año 2013, el propio Ministerio del Interior decidió la expulsión definitiva de España del presidente de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Catalunya, el marroquí Nourredine Ziani, acusado de difundir el salafismo. 

El ministro llegó a reconocer en 2015 que en Cataluña hay unas cincuenta mezquitas salafistas "de la línea más radical", y ha añadido que Salt (Girona) Vilanova i la Geltrú (Barcelona), Reus y Torredembarra (Tarragona) requieren un especial seguimiento.