Miriam Artacho pasó de ser trabajadora forestal a salir a faenar para dar sustento a su familia.

Miriam Artacho pasó de ser trabajadora forestal a salir a faenar para dar sustento a su familia. Cedida

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Miriam Artacho, la pescadora que 'crea' una segunda vida para la basura de los océanos: "Es un trabajo titánico"

Participa en Upcycling the Oceans, una iniciativa que moviliza a miles de pescadores para retirar basura marina y darle una segunda vida.

Más información: La ONU debate sobre la vida en los océanos: de reducir la velocidad de los barcos a la moratoria de la minería

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La historia de Miriam Artacho con el mar no es la de una herencia familiar directa, sino la de una transformación nacida de la necesidad y la lealtad.

Aunque nació en La Bisbal d’Empordà (Girona) y el Mediterráneo siempre fue su patio de recreo, su vida cambió al casarse con Isaac, un pescador de raza. En ese momento, el mar dejó de ser solo un paisaje para convertirse en el sustento de su hogar.

El giro definitivo llegó cuando Isaac perdió la visión de su ojo derecho debido a un glaucoma. La ley exigía entonces un 50% de visión en cada ojo para mantener el título de patrón.

Ante la perspectiva de perder su medio de vida y con dos hijas pequeñas, Artacho tomó una decisión audaz: "No te preocupes amor, yo me saco el título de patrón y vamos los dos a pescar". Un mes después, era la única mujer en una clase con 29 pescadores.

A pesar de ser un sector tradicionalmente masculinizado, Artacho reconoce haber sido afortunada. "No me he tenido que abrir paso en absoluto. Quizás fue porque en el barco íbamos mi marido y yo", confiesa.

Aunque al principio sus compañeros hacían apuestas sobre cuánto tiempo aguantaría, su constancia le ha ganado algo más valioso que la aceptación: el respeto de hombres que "llevan sal en las venas".

Ese respeto se forjó incluso tras un inicio algo accidentado. Su primera jornada fue, según sus propias palabras, "un desastre monumental". Las redes se engancharon en las rocas, se rompieron y terminaron enredadas en las hélices, dejando el barco a la deriva hasta que un compañero tuvo que remolcarlos.

Fundación Ecoalf ha impulsado el proyecto Upcycling the Oceans.

Fundación Ecoalf ha impulsado el proyecto Upcycling the Oceans. Fundación Ecoalf

Antes de ser pescadora, Artacho fue trabajadora forestal. Estaba acostumbrada a los vertidos en rieras y calas, pero nada la preparó para lo que encontró bajo la superficie. "La primera vez que subimos las redes y vi lo que había bajo el mar, fue una bofetada muy fuerte", relata.

Esa bofetada se convirtió en una misión personal y comenzó a apartar la basura en un rincón de la cubierta. Aquello provocó la primera discusión a bordo con su marido.

Él defendía que no era su basura y que, además, los contenedores estaban lejos del puerto, por lo que transportar aquellos residuos empapados en agua o fango resultaba complicado. "Y tenía razón en todo", reconoce. Aun así, ella no podía mirar hacia otro lado.

El proyecto

El cambio llegó cuando conoció el proyecto Upcycling the Oceans, impulsado por la Fundación Ecoalf. La iniciativa nació en 2015 con una idea clara: transformar uno de los mayores problemas ambientales de nuestro tiempo —la basura marina— en una oportunidad para actuar.

Todo comenzó gracias al gesto sencillo de tres pescadores de Villajoyosa (Alicante). En lugar de devolver al mar los residuos que encontraban en sus redes, decidieron traerlos a tierra. Ese pequeño cambio de hábito marcó el inicio de una iniciativa que hoy moviliza a miles de personas.

Un año después, en 2016, Ecoembes se sumó al proyecto para acompañar el reciclaje y la trazabilidad de los materiales recuperados desde su experiencia en la gestión de residuos y la economía circular.

Miriam Artacho llegó a esta iniciativa —o, como ella misma dice, el proyecto llegó a ella— a través de Andrea Ruzo, directora de la Fundación Ecoalf, y Nacho Martínez, responsable del proyecto en España.

"Nos dieron una charla y nos explicaron que no solo nos pondrían contenedores al lado del barco, sino que además se comprometían a reciclar toda la basura que sacáramos", recuerda.

Upcycling the Oceans nació en 2015 para transformar la basura marina en una oportunidad.

Upcycling the Oceans nació en 2015 para transformar la basura marina en una oportunidad. Fundación Ecoalf

La propuesta no dejó lugar a dudas. "¡Cómo no me iba a implicar! Limpiar el mar es un trabajo titánico. ¿Tú le negarías la mano a alguien que viene no solo a ayudar sino a reciclar? ¡Claro que no!", asegura.

Para la pescadora catalana participar en la iniciativa responde a una cuestión clara: la responsabilidad. "El mar no solo me permite pagar facturas y alimentar a personas. Es un gran pulmón que purifica el oxígeno, regula el clima y es fundamental en el ciclo del agua". Por eso cree que la obligación moral de quienes viven de él va más allá de limitarse a tirar los residuos en un contenedor.

Rutina a bordo

La participación en el proyecto ya forma parte de su rutina diaria a bordo. Cuando las redes suben a cubierta, separan el pescado de la basura y la depositan en cubos específicos. Al llegar al puerto, los residuos se tiran en los contenedores habilitados para el proyecto. "Y listo. El mar un poco más limpio", resume.

Miriam Artacho, la pescadora que convierte la basura del mar en una oportunidad para cuidar los océanos.

Miriam Artacho, la pescadora que convierte la basura del mar en una oportunidad para cuidar los océanos. Cedida

Lo que aparece en esas redes, sin embargo, "suele ser desolador". El plástico es el residuo más frecuente, seguido de cerca por productos de celulosa como las toallitas húmedas. "Millones de toallitas que no, no se deshacen", señala.

Pero la lista es mucho más larga: material de jardinería, pintura, pelotas de golf, gafas, urnas mortuorias, vallas municipales, tuberías, lavadoras, bicicletas e incluso coches. "Tenemos un vertedero muy bonito", ironiza.

Verlo de primera mano provoca sentimientos encontrados. Algunos días intenta mantenerse optimista y pensar que el trabajo colectivo permitirá avanzar poco a poco. Otros, cuando la cantidad de basura resulta abrumadora, reconoce que vuelve a puerto sin demasiada esperanza en la humanidad.

Aun así, cree que iniciativas como esta están cambiando la relación entre el sector pesquero y la sostenibilidad. Y considera que la educación ambiental es clave para entender la situación actual y las posibles soluciones.

Impacto real

Upcycling the Oceans reúne a pescadores, cofradías de pescadores, administraciones públicas, puertos pesqueros y organizaciones ambientales con un objetivo común: cuidar el mar. Desde su creación, se han retirado más de 2.000 toneladas de basura marina y se ha movilizado a más de 4.300 pescadores en distintos países.

Actualmente, la iniciativa está presente en España, Francia, Italia, Grecia y Egipto. En total participan más de 4.300 pescadores, de los cuales unos 2.600 son españoles. En nuestro país se desarrolla en 47 puertos pesqueros distribuidos entre Galicia, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Murcia.

Más allá de las cifras, desde la Fundación Ecoalf subrayan que "el proyecto ha demostrado que cuando diferentes sectores se unen, el cambio es posible. Upcycling the Oceans no solo limpia los fondos marinos, también impulsa un modelo de economía circular que convierte los residuos en recursos y la preocupación en acción".

Segunda vida

Entre los residuos recuperados se encuentran plásticos, botellas, bolsas, redes de pesca abandonadas, metales o neumáticos.Una vez en tierra, los materiales se clasifican y reciclan.

Algunos de ellos se transforman en nuevas materias primas recicladas. Uno de los ejemplos más conocidos es el de las botellas de plástico PET que, gracias a la colaboración con la marca Ecoalf, se convierten en el denominado 'hilo del mar', un material que posteriormente se integra en colecciones de moda sostenible.

Guardianes del mar

El proyecto ha reforzado el papel de los pescadores como "guardianes del mar". Un mar que para Miriam Artacho es "ese lugar que ordena mis prioridades. El que me recuerda que no soy nadie. Que es mucho más valioso el sol y aire que respiro que los ‘likes’ de las redes sociales".

Además de proteger el medio marino, la iniciativa ha generado orgullo, conciencia ambiental y un fuerte sentido de colaboración dentro de las comunidades pesqueras. Hoy, miles de personas forman parte de una red comprometida con un objetivo común: devolver al océano el equilibrio que merece.

Upcycling the Oceans está presente en España, Francia, Italia, Grecia y Egipto.

Upcycling the Oceans está presente en España, Francia, Italia, Grecia y Egipto. Fundación Ecoalf

Upcycling the Oceans ha visibilizado un problema que durante años permaneció oculto en el fondo del mar: la basura marina. Cada vez más consumidores valoran el esfuerzo detrás de los productos elaborados con materiales reciclados y entienden que el consumo responsable forma parte de la solución.

La iniciativa también lanza un mensaje claro: si miles de pescadores de varios países se han unido para limpiar los océanos, el cambio depende igualmente de las decisiones cotidianas de la sociedad. Sin embargo, el mayor desafío sigue siendo evitar que los residuos lleguen al mar.

De cara al futuro, el proyecto continuará expandiéndose a nuevos países, fortaleciendo la colaboración con comunidades pesqueras y desarrollando soluciones para reducir la contaminación marina. Proteger los océanos, recuerdan desde la Fundación Ecoalf, no es solo una responsabilidad ambiental: es una inversión en el futuro del planeta y de las próximas generaciones.