Grupo Infinito Delicias de izquierda a derecha: Javier Martín-Jiménez, Director de Infinito Delicias; Susana Moliner, Colectivo Grigri; Eva Gil, Arquitecta del proyecto; María Suárez, responsable del programa InPulse; Bene Bergado, artista; Diego Barajas, Arquitecto del proyecto y Amélie Aranguren, Activista y comisaria cultural del colectivo Paisanaje.

Grupo Infinito Delicias de izquierda a derecha: Javier Martín-Jiménez, Director de Infinito Delicias; Susana Moliner, Colectivo Grigri; Eva Gil, Arquitecta del proyecto; María Suárez, responsable del programa InPulse; Bene Bergado, artista; Diego Barajas, Arquitecto del proyecto y Amélie Aranguren, Activista y comisaria cultural del colectivo Paisanaje. Cedida

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Infinito Delicias afronta su primera temporada completa desde su apertura en Madrid

El centro estructura su programación desde cuatro formas de participación que conectan creación contemporánea, alimentación, comunidad y diálogo.

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Huevos 'de basura' que cuelgan del techo, huertos urbanos, comunidades energéticas o una guardería de plantas para hacer frente al verano. Estas son algunas de las diferentes propuestas que Infinito Delicias propone, además de conciertos, talleres, cine y proyectos gastronómicos, para conectar la creación contemporánea con la ciudadanía.

El centro de cultura contemporánea y participación ciudadana, ubicado en el barrio madrileño de las Delicias e impulsado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, ha presentado su programación para 2026-2027.

La planificación completa de la temporada puede consultarse a través de la página web de Infinito Delicias, donde también está disponible la reserva de entradas para diferentes actividades.

La nueva temporada se organiza alrededor de cuatro líneas de trabajo: habitar el espacio, crear en comunidad, cocinar y comer con propósito y dialogar para generar pensamiento. Estas perspectivas buscan conectar con la participación de quienes acudan al evento.

"Queremos que Infinito Delicias sea un espacio para participar, colaborar y formar parte activa de la vida cultural y social de la ciudad", explica Javier Martín-Jiménez, director del centro.

Al ritmo de las estaciones

Entre las particularidades de la nueva temporada destaca su relación con los cambios de estación así como los ciclos naturales. Acostumbrados a un calendario cultural uniforme, el centro plantea al público diferentes actividades en función del momento del año.

La verbena suele asociarse al verano, aunque esta programación busca recuperar las verbenas de otoño que celebraban la fertilidad de las cosechas a través de talleres y proyecciones.

El invierno se enfoca como espacio de reflexión del tiempo con propuestas en torno al juego e instalaciones y en la primavera llegarán presentaciones de libros de artista y teatro de sombras.

Después de una temporada estival con temperaturas récord, la temporada pondrá el foco especialmente en el cuidado y la adaptación al clima urbano. Volverán entonces iniciativas como la guardería de plantas y el refugio climático.

"Vivimos en un tiempo cada vez más lineal y acelerado. Desde Infinito Delicias queremos recuperar otros ritmos, como los que marcan las estaciones, el crecimiento de las plantas o el ciclo de agua", señala Martín-Jiménez.

Este ritmo menos apresurado se traslada al propio calendario que cierra su programación inicialmente en dos terceras partes para dejar el resto abierto en caso de que se introduzcan nuevos proyectos, colaboraciones y actividades a medida de que avance la temporada.

Forma de participar

Las cuatro diferentes formas de participación de la programación plantean distintas maneras de relacionarse con el centro.

Habitar el espacio reúne exposiciones, artes escénicas y música. Encabezarán las artes visuales con propuestas como 'Huevos de basura IV', de Bene Bergado, seguirá la temporada de las artes escénicas comisariada por Marion Betriu y la música electrónica y experimental completarán el eje con un ciclo de seis conciertos.

Crear en comunidad traslada parte del protagonismo al público a través de talleres, residencias y procesos de investigación colectiva. Destacan entre las propuestas de la temporada 'Arte por venir' y 'La Residencia' para acompañar a la creación contemporánea y procesos de investigación.

La alimentación protagoniza cocinar y comer con propósito, con actividades alrededor de los productos locales, ecológicos y de temporada y la reducción del desperdicio alimentario.

Entre los proyectos que sirven para abordar otros problemas sociales existen 'Recetas en compañía' que trabaja sobre la soledad no deseada y 'Caldo de Ojo' que explorará la memoria, las migraciones y los conocimientos entre generaciones.

Por último, dialogar para generar pensamiento abrirá conversaciones sobre vivienda, salud mental, educación, migraciones, cuidados, cambio climático o digitalización a través de diferentes medios como cine, literatura, podcasts, jornadas y proyectos de investigación.