APRAMP indica que más del 60% de los menores ha sido conectado por desconocidos en entornos digitales.

APRAMP indica que más del 60% de los menores ha sido conectado por desconocidos en entornos digitales. iStock

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El 40% de los adolescentes recibe solicitudes sexuales o económicas en internet, según un informe de APRAMP

La entidad advierte que más del 60% de los menores ha sido contactado por desconocidos en entornos digitales y reclama reforzar la educación preventiva.

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Mariana Goya
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APRAMP ha alertado del incremento del riesgo de captación de adolescentes con fines de trata y explotación a través de entornos digitales, según recoge su último informe Hallazgos sobre riesgos de captación en población joven y adolescente.

El estudio, elaborado en el marco del proyecto 'Construyendo alianzas para un entorno digital seguro para jóvenes y adolescentes en la lucha contra la trata', pone el foco en la creciente exposición de menores a dinámicas de violencia y acoso en internet.

El informe se basa en una muestra de 771 estudiantes de entre 13 y 17 años, resultado de 41 talleres de sensibilización desarrollados en 17 centros educativos y de menores en España, que alcanzaron a un total de 827 participantes.

Los datos evidencian que la exposición temprana a redes sociales constituye uno de los principales factores de vulnerabilidad. En concreto, el 72% de los menores comenzó a utilizar estas plataformas entre los 10 y los 13 años, mientras que un 10% lo hizo antes de cumplir los 10.

Uno de los indicadores más relevantes es la magnitud del contacto con desconocidos. Y es que más del 60% de los encuestados afirma haber sido contactado por personas desconocidas a través de redes sociales o videojuegos online.

Además, cerca del 40% reconoce haber recibido solicitudes de carácter sexual o económico, en algunos casos de forma reiterada, superando las diez ocasiones.

Entre las prácticas más frecuentes detectadas figuran las peticiones de intercambio de imágenes, propuestas para encuentros presenciales o videollamadas, así como ofrecimientos económicos a cambio de contenido íntimo o relaciones sexuales.

Desde la entidad advierten de que "no se trata de hechos aislados", sino de patrones que responden a estrategias de captación en entornos digitales donde los menores están especialmente expuestos.

El análisis incorpora además una perspectiva de género que evidencia un impacto diferenciado. Las niñas y adolescentes enfrentan mayores niveles de presión, sexualización y violencia en redes sociales, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a dinámicas de explotación.

El informe identifica también fenómenos como la sextorsión o la difusión no consentida de imágenes íntimas, que afectan de forma desproporcionada a este grupo.

En cuanto a la gestión de estas situaciones, la respuesta mayoritaria de los menores es individual. Ignorar o bloquear a la persona que contacta son las estrategias más comunes. Sin embargo, solo el 1,2% afirma haber recurrido a una persona adulta de confianza, lo que, según el informe, evidencia una gestión del riesgo en soledad y una falta de acompañamiento.

El estudio también analiza los hábitos digitales de los adolescentes. De media, utilizan 3,1 redes sociales, aunque algunos llegan a estar presentes en hasta ocho plataformas. WhatsApp, Instagram y TikTok destacan como las más utilizadas.

A ello se suma que cerca del 73% juega a videojuegos online que permiten la comunicación directa con otros usuarios, ampliando así los espacios de exposición a posibles riesgos.

Ante este escenario, APRAMP subraya la necesidad de reforzar la prevención desde un enfoque integral. La organización insiste en la importancia de impulsar la educación digital desde edades tempranas, así como la formación en igualdad y la implicación activa de familias, centros educativos e instituciones.

El objetivo, señalan, es dotar a los menores de herramientas que les permitan identificar situaciones de riesgo y desenvolverse con mayor seguridad en el entorno digital.