Paneles de energía solar, células fotovoltaicas y plantas de energía eólica.

Paneles de energía solar, células fotovoltaicas y plantas de energía eólica. iStock

Historias

La 'edad dorada' de la energía solar tras crecer un 12,5% en España: "Crea electricidad al precio más competitivo"

La energía solar fotovoltaica sigue creciendo, y lleva camino de convertirse en uno de los pilares del modelo energético del país.

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Arantza García
Publicada

El sistema eléctrico español está transformándose a gran velocidad. Los datos más recientes muestran que en 2025, la generación total de electricidad creció un 3,7 % respecto al año anterior, impulsada en gran medida por las energías renovables.

Según Red Eléctrica de España, la producción limpia alcanzó un máximo histórico de 150.988 GWh, un 1,3 % más que en 2024, y dentro de ese crecimiento la energía solar fotovoltaica se ha consolidado como uno de los pilares del sistema.

La fotovoltaica protagonizó un aumento del 12,5 % en su producción, generando 50.188 GWh y alcanzando un 18,4 % del mix eléctrico nacional, su récord histórico.

Este crecimiento confirma que España se encamina hacia un modelo energético menos dependiente de los combustibles fósiles y más centrado en fuentes limpias, con la energía solar como motor principal de esta transición.

Solar al frente

Aunque la energía eólica sigue liderando la producción eléctrica, con un 21,6 % del total, la fotovoltaica se ha consolidado como la tercera fuente del mix, superando récords tanto de producción como de participación.

España cuenta con ventajas naturales que favorecen su desarrollo: muchas horas de sol al año, avances tecnológicos constantes y una reducción significativa de los costes de instalación de los paneles solares. Todo ello ha permitido desplegar proyectos en prácticamente todo el territorio.

José Donoso, director general de La Unión Española Fotovoltaica (UNEF), explica que el crecimiento reciente se debe a la convergencia de varios factores. "Tener una hoja de ruta como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima ha enviado una señal de voluntad política para apoyar el crecimiento de la energía solar fotovoltaica", señala.

Hombre cargando coche eléctrico frente a su casa con sistema de paneles solares en el techo detrás de él.

Hombre cargando coche eléctrico frente a su casa con sistema de paneles solares en el techo detrás de él. iStock

Pero, añade, el factor clave ha sido la competitividad de la tecnología: "La fotovoltaica se ha convertido en la tecnología capaz de producir electricidad al precio por kilovatio hora más competitivo de todas las tecnologías energéticas".

Según fuentes de Red Eléctrica consultadas, integrar cada vez más energía renovable ha sido posible gracias a que se han hecho mejoras en la gestión del sistema eléctrico y al refuerzo de la red, lo que permite adaptarse mejor a los momentos en los que la producción solar sube o baja.

Además, el crecimiento ya no se limita a grandes plantas. En los últimos años han aumentado las instalaciones de tamaño medio y los proyectos vinculados a industrias, empresas o comunidades energéticas, lo que refuerza el papel de la fotovoltaica en el conjunto del sistema.

La energía solar no solo transforma el sistema eléctrico, también tiene un impacto económico y social significativo. Según datos de UNEF, la industria fotovoltaica aporta más de 15.000 millones de euros al PIB nacional, cinco veces más que hace una década.

Los campos solares producen ingresos locales de más de 270 millones de euros al año, reforzando los presupuestos municipales, y genera empleo para más de 146.000 familias, muchas de ellas en zonas rurales.

Retos y oportunidades del sector

El crecimiento acelerado de la fotovoltaica también plantea desafíos. Uno de los principales es la necesidad de adaptar y reforzar la red eléctrica.

Según Red Eléctrica, en 2025 se pusieron en servicio cientos de kilómetros de nuevas líneas y subestaciones, en el marco de un esfuerzo inversor sostenido en los últimos años para facilitar la conexión de nueva capacidad renovable.

Este refuerzo de infraestructuras resulta clave para evitar cuellos de botella y permitir que la energía generada pueda transportarse y distribuirse de forma eficiente. Además, el desarrollo de interconexiones internacionales aparece como un elemento estratégico.

Los paneles solares cubren un vasto lote de tierra en una llanura inclinada con montañas en el fondo.

Los paneles solares cubren un vasto lote de tierra en una llanura inclinada con montañas en el fondo. iStock

Actualmente, el nivel de interconexión de la península ibérica con el resto de Europa sigue siendo inferior al objetivo comunitario, lo que limita en parte el aprovechamiento de su potencial renovable.

En paralelo, el almacenamiento energético gana protagonismo como pieza clave del sistema. Según Red Eléctrica, estas instalaciones permiten gestionar los excedentes de generación en momentos de alta producción solar para utilizarlos cuando la demanda lo requiere, aportando así mayor estabilidad y flexibilidad al sistema eléctrico.

Para José Donoso, otro reto clave es la electrificación de la economía. "La electrificación nos va a dar también una mayor soberanía energética, porque reducirá nuestra dependencia de los combustibles fósiles", afirma.

A su juicio, los precios competitivos de la electricidad solar están atrayendo nuevas demandas industriales, y actualmente existen más de 70 GW de demanda energética entre proyectos autorizados y en planificación.

Sin embargo, Donoso también advierte de los obstáculos que pueden frenar este impulso. Uno de ellos es el propio funcionamiento del mercado eléctrico, pensado para tecnologías con costes variables, mientras que la solar apenas tiene costes una vez instalada. Por eso, el sector plantea mecanismos que garanticen una retribución adecuada para los inversores.

A esto se suman otras barreras, como la burocracia, la falta de recursos en algunas administraciones o ciertas cargas fiscales autonómicas, que ralentizan la puesta en marcha de nuevos proyectos. Además, no siempre existe una aceptación social plena en los territorios donde se instalan las plantas, lo que hace necesario reforzar el diálogo con las comunidades locales.

Más renovables y más eficientes

El crecimiento de la energía solar en España refleja una transformación profunda del sistema energético. La combinación de avances tecnológicos, condiciones climáticas favorables y costes competitivos ha impulsado un despliegue sin precedentes.

A este proceso se suman factores estructurales como el desarrollo de redes, el almacenamiento y las interconexiones internacionales, que serán determinantes para consolidar la energía solar como un pilar estable del sistema.

Desde Red Eléctrica indican que avanzar en estos ámbitos permitirá no solo integrar más renovables, sino también mejorar la seguridad y eficiencia del sistema eléctrico.

Si se superan los retos regulatorios, técnicos y sociales, la fotovoltaica tiene el potencial de consolidarse como uno de los grandes ejes del sistema energético en nuestro país.