Estado del río Tajo a su paso por Toledo en la tarde de este lunes.

Estado del río Tajo a su paso por Toledo en la tarde de este lunes. Ángela Melero

Toledo AGUA

La agonía del Tajo en Toledo y Talavera: el caudal se hunde un verano más por el trasvase y las "minicentrales" eléctricas

El portavoz de Red del Tajo Miguel Ángel Sánchez considera "ridículos" los caudales mínimos establecidos y señala el efecto de las derivaciones.

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El Tajo ha vuelto a mostrar en los últimos días una pobre imagen a su paso por Toledo y Talavera de la Reina, las dos principales ciudades que atraviesa en Castilla-La Mancha. En la capital regional, su caudal ha llegado a hundirse durante algunos minutos por debajo de los 13 metros cúbicos por segundo (m3/s), el umbral mínimo establecido por la Confederación Hidrográfica del Tajo.

La pérdida de agua ha destapado extensos arenales en ambas localidades, especialmente en Toledo, y ha reavivado el malestar por el permanente mal estado de salud del río. A los frecuentes episodios de espumas en invierno se suman los bruscos descensos de caudal en verano, un escenario que ya se vivió en 2025 y que se ha repetido este año.

Los volúmenes de agua que deben discurrir por ambas ciudades "son totalmente inasumibles desde el punto de vista ecológico, pero, sobre todo, desde el punto de vista social", asegura Miguel Ángel Sánchez, uno de los portavoces de Red del Tajo.

Sánchez señala al trasvase Tajo-Segura como responsable de la pérdida de unos 25 metros cúbicos por segundo en excedentes y lamenta que en ambas ciudades sean habituales aforos de entre 15 y 20 m3/s. "Esos caudales son absolutamente ridículos y se fijan para que siga quedando excedente para el trasvase", subraya.

La falta de caudal se consolida como el problema común en Toledo y Talavera. Sin embargo, otras dos amenazas añadidas pesan sobre el río. En Toledo preocupan las estaciones eléctricas; en Talavera, otro estrago lo produce "la propia dinámica del río, que ha perdido ese codo donde antes se expandía, se paraban las arenas y quedaba la lámina limpia".

Imagen del río Tajo correspondiente a la tarde del 10 de agosto de 2026.

Imagen del río Tajo correspondiente a la tarde del 10 de agosto de 2026. Ángela Melero

La explotación hidroeléctrica ubicada en el término municipal de la capital autonómica se perfila como el origen de las súbitas mermas que vacían el río a su paso por Toledo. Las horas durante las que "se para" el agua para que esta infraestructura "pueda turbinar un poquito más" estrangulan su discurrir.

"Las minicentrales tienen unas concesiones, y esas concesiones parece que están siendo incompatibles con un régimen de caudales adecuado", remarca Sánchez, al tiempo que pide "analizar el papel que están jugando los [nueve] azudes" que jalonan el paso del río en la ciudad patrimonio de la humanidad.

Para afrontar el reto que plantean las hidroeléctricas "o bien se las indemniza y se cierran o tiene que venir más agua de cabecera para que no se produzcan estos episodios tan tristes", apunta Sánchez. En estos momentos, Entrepeñas y Buendía podrían "dar un caudal importante" al Tajo dada su buena situación tras las lluvias del inicio de año.

Lo que ocurre en el curso medio del río "no es de recibo", sentencia el experto medioambiental.

¿El efecto colateral de las crecidas?

Más allá de la acción humana, las crecidas del Tajo de marzo de 2025 y febrero de 2026 también han podido causar un efecto negativo. Aunque se trata de una situación pendiente de analizar y que se nota "más" en Talavera, la acumulación de limos arrastrados "sí que ha provocado un cambio muy claro del río".

Las precipitaciones encadenadas de los inviernos recientes han producido "muchos depósitos estos dos últimos años". El representante de Red del Tajo señala cómo en la ciudad de la cerámica "la mitad del cauce lo han llenado de arena" y propone "estudiar cómo se está comportando el río con estos aportes de sedimentos".

No obstante, "a Talavera le han quitado completamente todos sus antiguos arenales al río", comenta. Cuando se produce alguna crecida, el Tajo tiende a "depositar todas las arenas 200 metros más adentro y ha empujado completamente el río hacia la margen izquierda, que es donde va todo el caudal".

Sánchez achaca este cambio al redireccionamiento que sufrió el Tajo a principios del siglo y que facilitó la construcción del Recinto Ferial y la urbanización de parte de las riberas. Ahora teme que una hipotética crecida que pueda alcanzar los 1.500 o 2.000 metros cúbicos por segundo "aparte de tirar el puente, pueda saltar el muro de encauzamiento".

Además de la evidente falta de caudal, la pobre situación del río en Talavera surge de "cómo se ha gestionado el propio cauce del río en los últimos 40 o 50 años cuando no ha habido crecidas", enfatiza.

En estos últimos días, el Tajo muestra "una zona que va con un chorro de agua, muy concentrado". El aspecto que aflora "es bastante preocupante, porque toda la lámina de agua en la ciudad está eutrofizada, verde, sin corriente".