Colas de pasajeros en la estación de tren de Toledo este lunes.

Colas de pasajeros en la estación de tren de Toledo este lunes.

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Hartazgo entre los viajeros de las 7:55, el tren que casi nunca sale a tiempo desde Toledo: "El último año ha sido horroroso"

Los usuarios del servicio que conecta la capital de Castilla-La Mancha con Madrid protestan por las demoras recurrentes que sufren.

Más información: Otra mañana de caos en la estación de tren de Toledo: retrasos, pasajeros hacinados y colas interminables

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Los pasajeros del tren de alta velocidad que conecta Toledo y Madrid han advertido de la demora habitual del servicio que parte a las 7:55 horas de la capital de Castilla-La Mancha, un retraso que se produce gran parte de los días laborables y que provoca, entre otros problemas, llegadas a deshora a los puestos de trabajo.

Desde la cabecera regional y en franjas matinales, el Avant "sale muchas veces tarde", lamenta Beatriz Cano, presidenta de la Asociación de Usuarios de Tren de Toledo (AUTT). La situación vivida este lunes, primera jornada hábil tras el puente de mayo, ha revivido una realidad que tantas mañanas atenaza a centenares de toledanos.

"Te dicen 'incidencia técnica', nada más". El peor escenario, el de un despido laboral por la llegada tardía al puesto de trabajo de forma recurrente, preocupa a los viajeros. "Sé que ha habido gente a la que le ha pasado", detalla Cano.

Por su parte, Álvaro —otro pasajero habitual— recuerda que el de las 7:55 horas "era uno de los horarios que prácticamente estaban disponibles siempre, salvo los días de alguna incidencia especial, como huelga". Esta facilidad ha desaparecido.

Además, la calidad de entonces se ha truncado en los últimos meses. "Los viajeros ya nos hemos conformado y pensamos que cuando se coge ese tren se asumen diez minutos de demora", afea.

Este lunes, "después de un puente y al inicio de la semana, esos diez minutos se han transformado en 25 minutos de retraso".

Causas de los retrasos

Cada día, tras la partida del tren de las 7:25 horas, "la interventora abre el control para que empiece a pasar la gente", cuenta Cano. El cliente tiene derecho a acceder al tren "hasta dos minutos antes", un lapso que las largas filas —tan recurrentes— deja sin efecto. La idea de que "como va a haber cola, voy a entrar igualmente" anticipa más dilación.

"Hay pasajeros que vienen confiados", detalla Cano. Desde la AUTT apremian a los usuarios a llegar con premura para evitar convertirse en parte de un “embudo” al que la existencia de un único control de maletas contribuye.

Álvaro también critica cómo "en ocasiones" hay solo "una o —a lo sumo— dos personas picando los billetes", otra circunstancia que propicia colas y retrasos.

"Es uno de los trenes más demandados y no está funcionando bien: nos tenían medio acostumbrados a esos diez minutos, pero hay días como hoy [este lunes], es un auténtico colapso", confirma.

En la misma línea, este pasajero rememora "todos los sustos e incidencias que hemos atravesado en este último año, que ha sido horroroso".

Álvaro describe retrasos "de hasta una hora y con servicios de atención malísimos en Atocha", estación de destino para centenares de toledanos. "Estamos bastante cansados del ferrocarril y de cómo está funcionando el Avant", subraya el joven.

Duplicar la capacidad

Una de las singularidades del servicio de las 7:55 horas estriba en que lo presta un tren en doble composición: esta alternativa duplica la capacidad habitual y es habitual en horas punta, aunque desde la cabecera regional parten menos de los que desearían desde la AUTT.

En todo caso, la carga de viajeros es muy superior en esta franja. "Somos muchos más". El elevado volumen de pasajeros, hasta 600 en este horario, también contribuye a la tardanza si se aúnan viajeros que se presentan en la estación de Santa Bárbara pegados de tiempo y personal escaso.

Cano plantea "más dobles composiciones"; se trata de una solución que este colectivo "demanda desde hace mucho tiempo". La posibilidad de trenes de este tamaño en los horarios anteriores en sentido Madrid —los de las 6:25, 6:50 y 7:25 horas— aliviarían la concurrencia habitual de las 7:55 horas.

Sin embargo, en lugar de apostar por duplicar la capacidad, la responsable de la asociación desempolva los "rumores que ha habido" sobre un posible recorte de la doble composición que dejaría el total de plazas actuales en la mitad, una probabilidad que Renfe desmintió. No obstante, "estamos muy mosqueados".

La eventual inclusión de un servicio entre las 7:55 horas y las 9:25 horas "no es la solución", subrayan desde la AUTT. "Hay gente que necesita estar mucho antes en Madrid para trabajar".

Otra propuesta que lanza la asociación es la de utilizar los Talgo modelo Avril, medios de transporte "que tienen mucha más capacidad" que los actuales y que, por tanto, reforzarían la oferta.

Los juegos del hambre de comprar billetes

El atestado tren de las 7:55 horas genera otra inconveniente previo para quienes desean usarlo: el de la adquisición de los billetes. "O los coges con un mes o más de antelación o te quedas en tierra", indica Cano.

Se trata de una situación que se repite con los cuatro primeros servicios de la mañana, "que se llenan en cuanto sale el abono recurrente de Renfe".

La siguiente renovación, prevista para el 1 de junio, se convertirá en "Los juegos del hambre: todo el mundo a comprarse los billetes con antelación, pero con antelación de tres meses”, concreta Cano.

Entretanto, desde la AUTT lamentan la falta de apuesta del Ministerio de Transportes por una línea de media distancia que resulta un éxito por ocupación y recaudación. El efecto combinado de la movilidad por motivos laborales y el turismo impulsan a una línea que ha acumulado más de 25 millones de pasajeros desde su inauguración en 2005.