Fábrica de Euroquímica, matriz de Jabones Lagarto, en Illescas (Toledo).
El mítico jabón Lagarto solo se hará en Toledo: el cierre de la planta de Zaragoza afectará a una treintena de trabajadores
Euroquímica clausura su factoría en la capital de Aragón tras 55 años de actividad y concentrará la producción en su sede de Castilla-La Mancha.
Más información: Jabones Lagarto sanea la compañía y asegura el futuro de su fábrica toledana en Illescas
La empresa Euroquímica, compañía que comercializa la conocida marca Jabones Lagarto, ha anunciado el cierre de su planta en Zaragoza y la intención de concentrar toda su producción en su centro de Illescas (Toledo), la localidad en la que se ubica la sede social de la mercantil y donde también se elaboran sus productos de limpieza.
La medida provocará el despido o el desplazamiento a Castilla-La Mancha de la treintena de trabajadores que hasta el momento se afanaban en la capital de Aragón. Fuentes sindicales consultadas por El Heraldo aseguran que los eventuales traslados se ejecutarán durante el segundo semestre de 2026.
La fábrica de Zaragoza, ubicada en el polígono Malpica, fue inaugurada en 1971 y ha permanecido operativa durante 55 años. Este centro se ha especializado en la elaboración de detergentes en polvo, jabones naturales y otros productos de limpieza bajo el paraguas de Lagarto, uno de los grandes símbolos de la industria química en España.
El cierre de sus dependencias en la capital del Ebro se ha producido tres años después del concurso de acreedores que la mercantil inició en 2022, un proceso que pudo superar. El apoyo del fondo de inversión luxemburgués Tertius Capital —que asumió buena parte de la deuda y se convirtió en accionista mayoritario de la sociedad— garantizó la viabilidad de Euroquímica.
Aquella operación permitió evitar la liquidación de la empresa y mantener en funcionamiento tanto la planta aragonesa como la de Illescas. Sin embargo, la compañía ejecutó en 2024 un expediente de regulación de empleo (ERE) que redujo plantilla mediante bajas incentivadas y salidas voluntarias.
Años de dificultades financieras, agravadas por el incremento de los costes energéticos y del precio de las materias primas tras la guerra de Ucrania, desencadenaron una reestructuración que los sindicatos y la dirección trataron de limitar.
La idea de la patronal de despedir al 20 % de la plantilla (unas 80 personas entre Illescas y Zaragoza) no llegó a materializarse: el expediente se resolvió con bajas incentivadas y salidas voluntarias.
Un futuro incierto
La supervivencia de Euroquímica anticipa un escenario parecido: la intención de la empresa es concentrar toda la producción en Castilla-La Mancha y promover el traslado de los empleados de Zaragoza. Las fuentes sindicales consultadas por la prensa aragonesa han lamentado el impacto del cierre en sus trabajadores y la incertidumbre por su futuro.
Para aquellos trabajadores con más antigüedad, el procedimiento de movilidad geográfica que la compañía anunciará en los próximos días abre la puerta a una reubicación laboral indeseada y aún por acometer.
Lagarto es una de las marcas más reconocibles por el consumidor español. Su fundación se remonta a 1914, cuando un empresario de San Sebastián reconvirtió su fábrica de velas, en declive por la irrupción de la electricidad en los hogares, en una industria dedicada a la elaboración de jabones. En 1992, la compañía fue adquirida por la toledana Euroquímica.