Sillas vacías en una oficina.

Sillas vacías en una oficina. E.E

Economía

La patronal de Castilla-La Mancha sitúa en 49,14 días la duración de las bajas, "casi una semana más que en España"

La organización empresarial pide medidas para contener el absentismo y mejorar el seguimiento de las incapacidades temporales.

Más información: La patronal de Castilla-La Mancha pide abordar "entre todos" el absentismo laboral: "El coste en la región es mayor"

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Las bajas laborales tienen una duración media de 49,19 días en Castilla-La Mancha, frente a los 42,47 días de media nacional, lo que supone que un trabajador de la región permanece de baja 6,67 días más, casi una semana, según un informe sobre absentismo laboral elaborado por la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam).

El presidente de la patronal regional, Ángel Nicolás, ha dado a conocer este viernes en Albacete estos datos durante unas declaraciones a los medios previas a la celebración del Comité Ejecutivo de Cecam, que ha tenido lugar en la capital albaceteña con motivo de la Feria.

El estudio se ha realizado durante el último año, después de la creación de la comisión de Absentismo Laboral, y ha tomado como muestra a un millar de empresas, principalmente pequeñas y medianas empresas.

Nicolás ha advertido de que la mayor duración de las bajas "conlleva mayor sobrecarga, mayor pérdida de competitividad, menos productividad y mayor coste" para las compañías.

Las bajas de más de un año se disparan desde 2019

El informe de Cecam también apunta a la evolución de las bajas de larga duración. Según ha explicado Nicolás, las bajas de más de un año se han multiplicado por 3,8 respecto a 2019, un incremento que el presidente de la patronal ha descrito como "casi un 400 % lineal".

A ello se suma que ocho de cada diez empresas encuestadas complementan el salario de los trabajadores durante una baja por incapacidad temporal (IT), de manera que estos empleados perciben la totalidad de su salario durante el periodo de ausencia. El impacto del absentismo también se refleja en la percepción de las propias compañías.

El 33,7 % de los encuestados afirma que el absentismo ha aumentado respecto al año anterior, mientras que un 72,3 % considera que existen ausencias que no se corresponden con las causas alegadas.

Entre las principales consecuencias señaladas por las empresas figuran la sobrecarga de trabajo para el personal que permanece activo, el incremento de los costes y el empeoramiento del clima laboral.

Cecam pide más control y competencias para las mutuas

Ante esta situación, Nicolás ha reclamado cambios en la gestión de las bajas laborales. En concreto, ha defendido una mayor competencia para las mutuas, así como la posibilidad de que puedan ofrecer una atención integral y disponer de capacidad para emitir altas.

También ha planteado que exista un control temprano de las bajas por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) con el objetivo de intervenir antes en aquellos procesos que puedan prolongarse.

La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, ha coincidido en señalar el impacto que el absentismo tiene especialmente sobre las pequeñas y medianas empresas. En este sentido, ha advertido de que para los contratos temporales está resultando "difícil" encontrar trabajadores que puedan sustituir a quienes se encuentran de baja.

De Miguel se ha mostrado igualmente partidaria de reforzar la gestión de estos procesos por parte de las mutuas, al considerar que cuentan con "equipos y personal suficiente para acortar estos periodos de duración".

Cortes para las empresas

Los nuevos datos se conocen apenas dos meses después de que Cecam ya alertara sobre el impacto económico del absentismo laboral en Castilla-La Mancha.

En julio, Ángel Nicolás pidió abordar "entre todos" este problema y subrayó que su efecto es especialmente elevado en una comunidad autónoma donde tienen un peso importante las pymes.

Entonces, la patronal regional se apoyó en un informe de Adecco que situaba la tasa de absentismo en Castilla-La Mancha en el 7,3 %, por debajo de la media nacional, pero cifraba en 2.020 millones de euros las pérdidas asociadas.

Nicolás explicó que el impacto de una ausencia es especialmente significativo en una empresa pequeña.

Así, puso como ejemplo que si una pyme cuenta con cuatro trabajadores y uno falta, la tasa de absentismo alcanza el 25 %; si faltan dos, llega al 50 %, y si faltan tres, al 75 %.

La patronal también ha insistido en que el absentismo es un problema que viene aumentando desde hace más de una década y que debe abordarse con la participación de todos los agentes implicados.