Equipo juvenil del Deportivo Carranque.

Equipo juvenil del Deportivo Carranque. Cedida

Deportes

¿Fútbol sin público? El juvenil del Deportivo Carranque juega a puerta cerrada para frenar la violencia y los insultos

"En clases de inglés no entras con tu hijo a escuchar a la profesora", apunta el presidente del club.

Más información: Darío, el entrenador que lidera la lucha contra la violencia verbal en el fútbol modesto: "Al teatro no va nadie a insultar"

Publicada
Actualizada

El fútbol base ha dicho basta a la violencia. El CD Deportivo Carranque de Toledo ha decidido que su equipo juvenil jugará a puerta cerrada el resto de partidos de liga tras una temporada marcada por los insultos en la grada, incidentes entre algunos padres y sanciones económicas.

Nuestros jugadores son chicos excepcionales y no permitiremos que conductas ajenas sigan manchando los valores de nuestro club ni provocando procesos judiciales", alega la entidad deportiva en redes sociales.

Lamentablemente, esto no es un caso aislado. Según reciente estudio impulsado por LaLiga y Puma, el 57 % de los incidentes violentos en el fútbol base tiene su origen en el comportamiento de los adultos.

Para ahondar en esta medida que ha desatado un fuerte apoyo en las redes sociales, EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha ha conversado con el presidente del club, Jonathan García: "Llevo muchos años diciendo que los padres no benefician en ningún caso a sus hijos".

Para García, existe una distorsión en cómo se vive el fútbol base respecto a otras actividades extraescolares. "En clases de inglés no entras con tu hijo a escuchar a la profesora", apunta.

Campo de fútbol municipal de Carranque donde disputa los partidos el Deportivo Carranque.

Campo de fútbol municipal de Carranque donde disputa los partidos el Deportivo Carranque. Cedida

Recuperar la esencia del fútbol

El Deportivo Carranque es un club que nació hace menos de un año para devolver el deporte rey al municipio toledano y ya cuenta con 150 niños. Su presidente insiste en que lejos de la violencia su idiosincrasia son "los valores de familia, respeto, educación y solidaridad".

La violencia que se repite

La nube de violencia que ha opacado la campaña deportiva del equipo juvenil comenzó en noviembre con un episodio de racismo. "Recibimos una sanción de 301 euros porque un árbitro reflejó en el acta que había recibido insultos racistas desde la grada...", explica.

Lo más sorprendente es que los autores de estos improperios ni siquiera eran miembros del club, sino jóvenes de un pueblo cercano que fueron a ver a sus amigos, según detalla el presidente del Deportivo Carranque.

Sin embargo, el punto de no retorno llegó hace poco más de dos meses con una reyerta multitudinaria entre los padres de los futbolistas. "Tuvimos una pelea que terminó con gente en los hospitales, un loco sin dientes y una mujer con los ojos hinchados. Tuvo que venir la Guardia Civil y el caso está judicializado", denuncia.

Mientras los jugadores se centraban en competir, el goteo de multas ha sido constante en los despachos del Deportivo Carranque que ya superan los 1.000 euros. "Estamos como guardias de seguridad en vez de mirar el partido", confiesa agotado.

Ante esta situación, la directiva se plantó y propuso a los jugadores tres soluciones alternativas:

  1. Retirar al equipo de la competición.
  2. Jugar los partidos a puerta cerrada.
  3. Poner cámaras de vigilancia en la grada para identificar a los autores.

Finalmente, el cierre de las gradas ha sido la opción ganadora pese a sus consecuencias. "Sentimos que paguen justos por pecadores, pero es una manera de decir hasta aquí: ya no vamos a tolerar absolutamente nada", subraya Jonathan.

La prueba de que la medida funciona llegó este pasado fin de semana en el derbi con el equipo juvenil de El Viso de San Juan, localidad vecina. Un partido de alta tensión y competitividad que transcurrió "sin incidencia ninguna".

Más allá de lo noticiable de esta iniciativa, Jonathan manda un mensaje directo a las familias y aficionados del fútbol base: "Nadie va a ser profesional en estas categorías. Dejen disfrutar a los chicos que quieren hacer su deporte".

El Deportivo Carranque ya ha puesto su granito de arena para que de una vez por todas los padres "cambien de chip" y se conviertan en los primeros en señalar a aquellos que insultan o emplean la violencia en los estadios.