No me gusta que les llamen influencers a los que marcan qué arte comprar y cuándo, aunque todo sea por activar el coleccionismo joven. Este fin de semana muchas de las galerías participantes en el próximo ARCO venden obras por menos de 2.018 E, elegidas por famosos en distintos ámbitos. Siento curiosidad por ver qué ha elegido la científica María Blasco en Rafael Pérez Hernándo, el director teatral Joan Matabosch en José de la Mano, Antonia Sanjuan en Pilar Serra o el diseñador Tomás Alía en Ponce+Robles... Imprescindible compartirlo en redes: #mecomprounaobra.



La impostura es tan clásica como Homero. El poeta y crítico José Luis García Martín recuerda en Razón de más cómo un joven salvadoreño ganó un premio con un libro que rendía homenaje a Borges. Incluía un prólogo del argentino, tan elogioso como falso y Borges, que sabía que no era su autor, se lo mostró a Bioy Casares diciendo: "Con tal de que Madre no haya contestado por mí, sin decirme nada...". El falsario confesaba la impostura al final del libro, pero nadie, tampoco el jurado, había llegado tan lejos. Por cierto, el prólogo acabó apareciendo en un volúmen póstumo borgeano.



Las grandes damas del galerismo están de moda. O al menos sus colecciones. Bien conocida es la de Helga de Alvear con sitio fijo en Cáceres para su gran colección. Llegó luego, donación mediante, la de Soledad Lorenzo al Reina (se inaugura el día 20 la segunda parte). Y ahora es la de Juana de Aizpuru la que se presenta, este lunes 18, en el Patio Herreriano de Valladolid. Veremos si es fondo de galería, como la de Soledad, o compras meditadas.



Literary Review acaba de votar las escenas sexuales peor escritas de 2017. Ha ganado Christopher Bollen con una descripción inefable. Reproducimos, sin traducir (no creo que haga falta), la última frase: "Her face and vagina are competing for my attention, so I glance down at the billiard rack of my penis and testicles". Por cierto, Laurent Binet estaba nominado por una escena de La séptima función del lenguaje. Ah, y el año pasado ganó Erri de Luca, gran poeta, por una escena en la que comparaba los genitales de los protagonistas.. ¡con dos bailarines de ballet en pointe!