Se llama Lucio, tiene 45 años y hasta "hoy", último día de 1999, iba por la vida todo lo felizmente que un tipo como él se puede permitir: sin trabajo, sin oficio, sin mujer… A este perfil se suma la peculiaridad de conservar la "fontanela infantil", y de exhibir una "proverbial torpeza y múltiples rarezas". La peripecia que inicia da pie a una sucesión de escenas donde se citan los más estrafalarios personajes y situaciones. Lucio podría ser deudor de las extravagancias del célebre Sandy de Sterne, pero se queda en una aventura ambiciosa y en algunos momentos no muy afortunada.
Se llama Lucio, tiene 45 años y hasta "hoy", último día de 1999, iba por la vida todo lo felizmente que un tipo como él se puede permitir: sin trabajo, sin oficio, sin mujer… A este perfil se suma la peculiaridad de conservar la "fontanela infantil", y de exhibir una "proverbial torpeza y múltiples rarezas". La peripecia que inicia da pie a una sucesión de escenas donde se citan los más estrafalarios personajes y situaciones. Lucio podría ser deudor de las extravagancias del célebre Sandy de Sterne, pero se queda en una aventura ambiciosa y en algunos momentos no muy afortunada.