El resto, la realidad fragmentada y desdibujada, aunque fácilmente reconocible, contenida entre los dos polos que sirven de referencia temporal a este argumento (la aventura guerrillera en Eritrea, en1971, y el comienzo de la Marcha Verde en el Sáhara, 1977), otorga verdad y profundidad al discurso de Clara, la narradora, testigo a muy escasa distancia de lo vivido. Su relato se extiende como un mosaico de textos, cartas y recortes periodísticos que, intercalados en un discurso marcadamente personal, ponen ante su hijo, supuesto destinatario, un argumento que no por previsible pierde interés.
El resto, la realidad fragmentada y desdibujada, aunque fácilmente reconocible, contenida entre los dos polos que sirven de referencia temporal a este argumento (la aventura guerrillera en Eritrea, en1971, y el comienzo de la Marcha Verde en el Sáhara, 1977), otorga verdad y profundidad al discurso de Clara, la narradora, testigo a muy escasa distancia de lo vivido. Su relato se extiende como un mosaico de textos, cartas y recortes periodísticos que, intercalados en un discurso marcadamente personal, ponen ante su hijo, supuesto destinatario, un argumento que no por previsible pierde interés.