Image: De Anatomía de Grey a The Wire

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Ensayo

De Anatomía de Grey a The Wire

Iñaki Martínez de Albéniz y Carmelo Moreno (ed.)

26 abril, 2013 02:00

Detalle de un cartel publicitario de The Wire

Libros de La Catarata, 2013. 271 páginas, 19 euros


Las series de televisión están ocupando el territorio de la novela. La escritura televisiva ha patentado la técnica de la novela por entregas. Cada episodio finaliza creando un suspense que embriaga al espectador y le encela. La plasticidad televisiva permite ir superando los géneros y los formatos. Las series son capaces de integrar tradición y modernidad y crear un artefacto narrativo capaz de fascinar durante años a millones de espectadores de los cinco continentes.

Desde el punto de vista mediático, las series arrinconan a la novela por la capacidad interactiva que les concede la web y, sobre todo, por su voluntad de permanecer en el tiempo. Durante años transmite un mensaje simbólico y rítmico que sin embargo se adapta al tornasol del tiempo. Su empuje estético, su insistencia a lo largo de años supera con creces la capacidad de tensión de la novela, si exceptuamos a genios como Proust.

La potencia de las series ha hecho saltar el rechazo a la televisión que intelectuales de la talla de Bourdieu o Sartori habían propiciado. En los últimos años profesores universitarios, artistas o pensadores dedican su talento a reflexionar en torno a la televisión como creadora de ficción y espejo de la sociedad. En este sentido no puede extrañar que dos miembros del departamento de Sociología de la Universidad del País Vasco (UPV) hayan sabido articular once colaboraciones de otros tantos especialistas para ofrecer al lector una excelente visión panorámica de las grandes series que cualquier espectador tiene a su disposición, legal, en la web, en el comercio o en su televisor.

Aunque el título, De Anatomía de Grey a The Wire, podría hacer pensar al lector en una panorámica poco articulada, lo cierto es que el texto se organiza perfectamente en cuatro prometedoras secciones que se inauguran analizando el papel de las ciudades como escenario de la mayoría de las series. Deadwood, Boss, The Wire o Treme sitúan al espectador en ese gran escenario de la compleja modernidad que es la ciudad.

La segunda parte del libro se ocupa del género y los nuevos modelos familiares. Las series diseccionan con especial habilidad los aspectos más dinámicos de la vida cotidiana e indagan las nuevas estructuras de parentesco y los cambios en las articulaciones de los sistemas de género y sexualidad. Sexo en Nueva York, Anatomia de Grey o Modern Family conforman los grandes ejes que ordenan un fascinante conjunto.

El tercer bloque está referido sobre todo al humor cruzado con la política, y aquí el foco se traslada de las series norteamericanas a las británicas. La BBC cobra protagonismo con dos excelentes producciones, Yes, Minister y su derivada Yes, Prime Minister. La mezcla de ironía paralizante y de parodia solipsista representada por el político estúpido y el funcionario astuto alcanza una altura paradójica inimitablemente made in England.

Se cierra este volumen con lo que los compiladores denominan la "representación televisiva de los sistemas expertos". Los dos ejes que acordonan esta última parte son el mundo de la medicina y el de la política. La transformación de la medicina y de la relación médico-paciente es vista a través de series como House M.D., Anatomía de Grey o Nip/Tuck. La reflexión política se centra, como no podía ser de otra manera, en El ala oeste de la Casa Blanca.

Aunque en un volumen de estas características no cabe la producción global de todas las series pese a su rigor y densidad, lo cierto es que el lector encuentra información más que suficiente. El análisis de series como Boardwalk Empire, Mad Men o The Wire urbanizan no sólo bien, lo siguiente, el apasionante territorio de las series televisivas.