El monasterio de Yuso y, al fondo, el de Suso, en San Millán de la Cogolla. En el centro,  Virgen de la Manzana, del siglo XIII y la Cruz de San Millán. A la derecha, arca de San Millán y experiencias inmersivas en la exposición 'AutorIA'.

El monasterio de Yuso y, al fondo, el de Suso, en San Millán de la Cogolla. En el centro, Virgen de la Manzana, del siglo XIII y la Cruz de San Millán. A la derecha, arca de San Millán y experiencias inmersivas en la exposición 'AutorIA'. Todas las imágenes: Gobierno de La Rioja

Letras

De los códices a la IA: San Millán de la Cogolla narra el milenario viaje del español

Una exposición en el monasterio de Yuso conecta las primeras huellas del castellano con los desafíos actuales del idioma.

Se reúnen por primera vez en España los tres brazos de marfil conservados de la Cruz de San Millán.

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A finales del siglo V, un humilde pastor de Berceo llamado Millán (o Emiliano, en latín Æmilianus) decidió retirarse al monte, a los pies de la sierra de la Demanda, y convertirse en ermitaño. Su fama de hombre santo atrajo a un número cada vez mayor de seguidores.

Tras su muerte, san Braulio, obispo de Zaragoza y uno de los intelectuales más brillantes de la época visigótica, redactó su vida a partir del testimonio directo de sus discípulos. Aquella hagiografía confirió al lugar una autoridad y una difusión extraordinarias que transformaron el monasterio surgido en torno a su figura en el principal centro cultural y espiritual del norte de la península ibérica.

Antes de que el culto a Santiago acaparase el protagonismo de la Reconquista, fue San Millán el verdadero patrón al que se encomendaban las huestes cristianas antes de la batalla.

En el siglo XI, el rey navarro García Sánchez III impulsó el traslado de las reliquias del santo desde el cenobio de Suso (“arriba”), excavado en la roca caliza, a un nuevo monasterio en el valle del Cárdenas, Yuso (“abajo”).

Las Glosas Emilianenses

Durante la Alta Edad Media, el scriptorium de San Millán de la Cogolla devino una factoría de códices de dimensión europea. Fue allí donde los monjes copistas, al enfrentarse a textos latinos incomprensibles para el pueblo llano, comenzaron a anotar aclaraciones al margen y entre líneas en la lengua romance que se hablaba en la zona.

Facsímil del Códice 60, que contiene las Glosas Emilianenses, expuesto en 'AutorIA. La Rioja, tierra del español'.

Facsímil del Códice 60, que contiene las Glosas Emilianenses, expuesto en 'AutorIA. La Rioja, tierra del español'. Gobierno de La Rioja

Son las llamadas Glosas Emilianenses, contenidas en el Códice 60, del siglo X. No se trata de meras anotaciones sueltas, sino de la primera manifestación de un romance gramaticalmente estructurado y capaz de expresar pensamiento abstracto. Por este motivo, San Millán de la Cogolla es reconocido universalmente como la cuna del castellano.

Por su relevancia histórica, por mantener una vida monástica continuada desde el siglo VI y por su riqueza arquitectónica, la UNESCO declaró al conjunto Patrimonio de la Humanidad en 1997.

Todo este legado patrimonial se condensa ahora en el Monasterio de Yuso a través de la exposición AutorIA. La Rioja, tierra del español, que podrá visitarse hasta el 10 de enero de 2027. La muestra no está concebida solo para contemplar el pasado, sino para experimentar la evolución viva de nuestra lengua.

El propio título juega con el concepto de autoría –que nace cuando la lengua anónima de los monjes encuentra en el riojano Gonzalo de Berceo al primer poeta de nombre conocido en castellano– y el acrónimo de la inteligencia artificial (IA).

Vídeo inmersivo en la exposición 'AutorIA'.

Vídeo inmersivo en la exposición 'AutorIA'. Gobierno de La Rioja

El presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja, Gonzalo Capellán, catedrático de Historia Contemporánea y diplomático cultural de trayectoria, ha impulsado personalmente esta iniciativa. “Cuando haces un gran evento cultural, a veces tiene un impacto puntual. Pero hay que buscar motores de desarrollo sostenible que se queden en el territorio de forma permanente”, afirma.

Las 'joyas' de la exposición

Bajo esta premisa, la exposición ha servido como palanca para una profunda remodelación del monasterio de Yuso que ha triplicado su espacio visitable. Según el presidente regional, al patrimonio riojano le faltaba “un hilo conductor y una proyección hacia el exterior”, algo que AutorIA consigue vertebrar alineando a todas las instituciones y a la propia comunidad de agustinos recoletos que habita el cenobio.

La muestra reúne más de medio centenar de piezas de valor incalculable procedentes de instituciones como el Museo del Louvre, la Real Academia Española, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo del Prado y la Biblioteca Nacional de España.

Por primera vez se exhibirán juntos en España los tres brazos originales que se conservan de la Cruz Procesional de San Millán, tallada en marfil en el siglo X. Dos de ellos se conservan habitualmente en el Louvre y el otro, en el Museo Arqueológico Nacional. Hasta ahora solo se habían reunido una vez, en Londres.

La Cruz de San Millán, con los tres brazos originales que se conservan, en la exposición 'AutorIA'.

La Cruz de San Millán, con los tres brazos originales que se conservan, en la exposición 'AutorIA'. G. L. R.

También podrán verse el arca de san Millán, que contiene las reliquias del santo, y la de su maestro, san Felices, otras dos obras maestras del extraordinario taller de marfilería que surgió en el convento en paralelo al esplendor del scriptorium. A través de la finura de sus relieves, los artesanos del monasterio pusieron rostro por primera vez a San Millán y narraron visualmente sus milagros para la comunidad de fieles. Saqueadas por las tropas francesas en 1809 para extraer sus piezas de oro, plata y piedras preciosas, ambas fueron restauradas en 1944.

No estarán, no obstante, las Glosas Emilianenses, que desde el siglo XIX se conservan en la Real Academia de la Historia, en Madrid. La institución emitió un dictamen en el que rechazó que el códice, por “no prestable”, viajara para esta exposición temporal. Por este motivo, lo que se podrá ver en San Millán es un facsímil de alta precisión del original.

Aunque respeta la decisión de la RAH y opina que “las glosas tienen que estar donde mejor puedan conservarse para el futuro”, el comisario de la exposición, Francisco Burgos, afirma que la vitrina en la que se exhibirá el facsímil reúne las condiciones ambientales y de seguridad necesarias para poder albergar el códice original.

Por su parte, Capellán recuerda que una investigación reciente del profesor Javier García Turza –que además es asesor científico de la exposición– demostró que los códices emilianenses salieron de San Millán de la Cogolla en enero de 1851 de forma irregular y clandestina, sin consentimiento de la autoridad gubernativa provincial, aprovechando el contexto de las desamortizaciones del siglo XIX. Esto, en su opinión, da “aún más legitimidad” a la pretensión de que las glosas puedan exponerse temporalmente en su lugar de origen.

La Virgen de la Manzana, del siglo XIII, expuesta en 'AutorIA'.

La Virgen de la Manzana, del siglo XIII, expuesta en 'AutorIA'. G. L. R.

Lo que sí ha conseguido esta exposición es el retorno definitivo de la Virgen de la Manzana, una talla policromada del siglo XIII robada en 1963 del monasterio de Suso. Tras décadas en paradero desconocido y localizada en el Museo de Málaga, la pieza ha sido restituida y regresa permanentemente a La Rioja.

En la exposición se muestra también la importancia de la música en el acompañamiento de la liturgia, y en ese contexto se exhibe el Clavecín de Bárbara de Braganza (1749), fabricado por el lutier Diego Fernández y que llegó a tocar el célebre compositor Doménico Scarlatti.

Clavecín de Bárbara de Braganza, siglo XVIII.

Clavecín de Bárbara de Braganza, siglo XVIII. G. L. R.

En el plano lingüístico y literario, destacan la Gramática castellana de Antonio de Nebrija (1492), el primer Diccionario de Autoridades de la RAE (1726), pasajes del Quijote, manuscritos de Sor Juana Inés de la Cruz, Quevedo, Esteban Manuel de Villegas o Miguel Hernández.

Tras el descubrimiento de las Glosas Emilianenses por parte del arqueólogo e historiador Manuel Gómez-Moreno en 1911, la consagración de San Millán como cuna oficial del español llegó con la obra Orígenes del español (1926), de Ramón Menéndez Pidal, de cuya publicación se cumple ahora un siglo. El insigne filólogo y medievalista será homenajeado en la muestra a través de manuscritos y su busto en bronce.

Un recorrido inmersivo

El itinerario museográfico combina el rigor histórico con tecnologías de vanguardia para enganchar a todo tipo de públicos de manera envolvente. A través de una aplicación web, los visitantes son acompañados por la figura en realidad aumentada de un Gonzalo de Berceo adolescente que ejerce de guía virtual.

La experiencia se intensifica al llegar a las celdas monacales. Unas gafas de realidad virtual nos permiten viajar en el tiempo hasta el scriptorium de la Edad Media para ser testigos del meticuloso proceso de confección de los códices.

Experiencia con gafas de realidad virtual en la exposición 'AutorIA', en las celdas del monasterio de Yuso.

Experiencia con gafas de realidad virtual en la exposición 'AutorIA', en las celdas del monasterio de Yuso. G. L. R.

El comisario de la exposición, Francisco Burgos, aclara la función de estas herramientas: “Las tecnologías son un medio. Si estuviéramos en el siglo XI haríamos un arca con historia gráfica y cantaríamos un himno; en la actualidad empleamos las tecnologías que tenemos para que la gente, con la capacidad de atención que tiene ahora, pueda asimilar exactamente el mismo mensaje”.

Un 'nuevo San Millán'

Para adaptar el monasterio de Yuso a las exigencias museológicas del siglo XXI, el Gobierno de La Rioja ha invertido 2,85 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation para las obras de conservación, restauración y musealización del complejo, que han solucionado problemas históricos de accesibilidad, climatización y vitrinas de alta seguridad homologadas para préstamos internacionales.

Además de la musealización de la biblioteca del siglo XVIII mediante una caja transparente, se han restaurado la celda de convalecientes, el noviciado y la emblemática torre del siglo XVII.

Vista de la biblioteca del monasterio de Yuso, del siglo XVIII.

Vista de la biblioteca del monasterio de Yuso, del siglo XVIII. G. L. R.

“Hemos creado un ‘nuevo San Millán’, triplicando el espacio visitable y dotándolo de la máxima tecnología para que, una vez finalizada la exposición, el monasterio cuente con un recurso cultural y turístico permanente de primer nivel mundial”, afirma el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán.

El futuro del español

El viaje de AutorIA no concluye en la erudición medieval, sino que conecta directamente con la revolución digital. En la estancia final del museo, una proyección panorámica inmersiva muestra a una niña interpelando a una inteligencia artificial sobre quién es el verdadero dueño del idioma, dialogando con voces universales como Unamuno, Sor Juana Inés de la Cruz y Ana María Matute.

“Si el próximo futuro pasa por la inteligencia artificial, el español tiene que ser una lengua nativa y vehicular, no subsidiaria, porque si no dejaremos de ver el mundo con nuestros ojos y lo veremos con los ojos de otros”, opina el comisario de la exposición.

El reto actual es garantizar que el español no quede relegado en el ecosistema tecnológico dominado por arquitecturas anglosajonas y asiáticas. “Como suele recordar muy bien mi amigo Santiago Muñoz Machado, actualmente hay más máquinas que personas hablando en español. El gran reto ahora es lograr que las máquinas hablen un español correcto”, afirma el presidente riojano. Y en esa misión crucial, La Rioja está preparada para desempeñar un papel protagonista.

El mayor corpus oral del español

Para liderar la presencia del español en la economía del conocimiento y la era digital, La Rioja ha impulsado el Centro Nacional de Industrias del Español, con socios tecnológicos como Telefónica, Hiberus y la firma riojana Gnoss, incorporando además el valioso archivo sonoro de la UNIR, que aporta cientos de horas de grabaciones en diversas variantes dialectales hispanoamericanas para entrenar a los modelos de IA con un corpus oral preciso y representativo.

Además, la plataforma Dialnet, gestada en la Universidad de La Rioja, es el mayor repositorio de ciencia abierta en español. Con más de diez millones de documentos, tres millones de usuarios registrados y la adhesión de 200 instituciones académicas, de España y de 14 países latinoamericanos, esta infraestructura contribuye a que el español se afiance como la segunda lengua de producción y difusión científica en todo el planeta. “Dialnet surgió en la biblioteca de la universidad más pequeña de España dando acceso a los textos académicos, igual que los monjes confeccionaban los códices”, compara Capellán.