El escritor John Connolly.

El escritor John Connolly. Iván Giménez /Tusquets

Letras

John Connolly recupera la magia de Charlie Parker con 'Hijos de Eva', el gran regreso de su saga

El escritor irlandés reaviva el interés del lector con la entrega número 23 de la serie sobre su célebre detective privado.

Un cóctel literario que mezcla suspense, terror y realismo mágico.

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En mayo del 2004 publicaba en estas mismas páginas de El Cultural la reseña de Todo lo que muere, de John Connolly (Dublín, 1968), “hasta la fecha un autor inédito en nuestro país”. Era el primer título en el que aparecía como protagonista Charlie Parker y, presuntuoso, me atreví a hacer un vaticinio: “Sin la menor duda será el detective que aparecerá en futuras entregas de Connolly”.

Portada de 'Hijos de Eva'.

Portada de 'Hijos de Eva'. Tusquets

Hijos de Eva

John Connolly

Traducción de María José Díez Tusquets, 2026. 456 páginas. 22,90 €

Pues bien, la que ahora se acaba de traducir, Hijos de Eva, es la número 23 de la saga de Charles ‘Bird’ Parker –todas ellas en Tusquets–. Confieso que El ángel negro (2005) o Los amantes (2009) me parecieron magníficos, pero con las dos o tres entregas que leí posteriormente perdí el interés por el autor irlandés. Con Hijos de Eva (2025) lo he recuperado.

En esta nueva aventura/ desventura de Parker he vuelto a sentirme atrapado en el singular cóctel ideado por Connolly dosificando el horror psicológico con reminiscencias de Stephen King, el enigmático misterio de vocación poeniana, la acción trepidante a lo Sam Spade, y el suspense según el modelo de Donna Leon; todo ello con la dosis de angostura que le proporciona el componente sobrenatural, que siempre me ha recordado el realismo mágico de Gabriel García Márquez, porque en Connolly lo fantástico/fantasioso también forma parte inherente a la misma historia.

Las etiquetas convencionales –novela negra, policíaca, de terror, suspense, e incluso thriller– no logran describir su policromía narrativa. Parker es el crisol donde se funden los mencionados subgéneros literarios, para proponer una alternativa peculiar sobre la maldad y la corrupción moral, tan inherente al ser humano como la búsqueda de la felicidad o la presencia del sufrimiento.

En este caso, el enigma a resolver tiene que ver con la inexplicable desaparición de Wyatt Riggins, novio de la artista Zetta Nadeau. Parker dispone de una sola pista, un mensaje en el teléfono móvil del desaparecido con el texto CORRE (se antoja mejor traducción LÁRGATE). Riggins es un exsoldado involucrado en el secuestro de unos niños mexicanos, al parecer hijos del líder de un cártel de narcotraficantes. El no menos turbio negocio del tráfico internacional de antigüedades y obras de arte, también procedentes de México, es el último considerando de la trama.

En esta aventura/desventura de Parker he vuelto a sentirme atrapado por la narrativa de Connolly

Desvelar el desenlace en una novela de misterio es pecado mortal en cualquier reseña, pero en el caso de Connolly la resolución final, al menos en las obras que conozco, nunca es tan concluyente como en otros maestros del género. En esta novela la información se facilita como en una suerte de rompecabezas narrativo en el que las distintas piezas encajan de manera gradual y alterna. Así nos mantiene el autor en un estado de tensión y expectación.

En cualquier caso, sus logros literarios no tienen tanto que ver con las formas o el magisterio de una trama enrevesada como en sus habilidades narrativas. Dota a sus historias de una estética social reconstruyendo el pasado de sus personajes y el contexto argumental de los acontecimientos. Además, hace al lector partícipe de las intimidades de Parker, en especial de su relación con el espíritu de su fallecida hija Jennifer –el capítulo 32 es esencial para entender su función en el conjunto de la saga–.

De forma especial me he sentido atraído por un personaje novedoso, Eugene Seeley, un ‘facilitador’ sin escrúpulos en la resolución de los asuntos más turbios –“Tengo mis métodos, igual que usted tiene los suyos” (p. 358)–, con potencial para reaparecer en futuras entregas. Lo comprobaremos cuando se traduzca al español A River Red with Blood, publicado este mismo año en inglés.