Salvador Pániker

Random House. Barcelona, 2017. 352 páginas, 19'90 €

El pasado 1 de abril fallecía Salvador Pániker (1927-2017). Ingeniero industrial, licenciado en Filosofía, promotor de empresas, músico, escritor y editor, fue uno de los grandes pensadores independientes y creadores de su generación. Su padre fue un acaudalado industrial indio que se estableció en España en 1916 y se casó con una mujer que por nacimiento pertenecía a la buena burguesía catalana y que además de ser una estimable pianista escribía dietarios. Supo empujar a sus hijos a lo mejor de la cultura universal.



Pese a sus numerosos viajes, el espacio central de la vida de Pániker fue Barcelona. Vivía en una "torre" racionalista con jardín y piscina en la zona alta y cara de Pedralbes. En la Costa Brava más arriba de Palamós, en Pals, tenía una casa que en verano le servía de base para conectar con el paisaje humano que habita el Ampurdán. Pese a la belleza de la comarca, Pals no acababa de gustarle.



Tras dedicarse a los negocios y hacerse rico, funda en 1965 la editorial Kairós. Un sello que, como escribe en Adios a casi todo, "responde a la necesidad de conciliar genealogías y culturas: oriente y occidente; ciencia y humanidades. Eutanasia. Identidades variables. Inteligencia emocional. Religión a la carta". Dicho de otro modo, crea algo capaz de responder a sus inquietudes intelectuales. Un fondo de publicaciones en los que late una sociedad laica, sin valores absolutos, en la que pueda crecer la "genuina trascendencia".



La década de los 60 conforma en gran medida el núcleo mental que ha sostenido la escritura de Pániker hasta el final de su vida. Por un lado, su matrimonio con Nuria Pompeia (1931-2016), con la que tiene cinco hijos -Agustín es quien lleva Kairós desde hace unos años-. Escritora, dibujante y feminista, Pompeia sufrirá, como leemos en estas páginas, un cruel alzheimer mitigado en buena medida por la generosidad de un exmarido del que llevaba mucho tiempo separada.



En 1962, Pániker sufre una tremenda crisis de personalidad pero sabe superarla y en 1966 alcanza su primer gran éxito. Conversaciones en Cataluña recoge veinticinco entrevistas a personajes de la talla de Josep Pla, Salvador Espriu, Marsillach o Pedro Durán Farell. Un conjunto de encuentros en los que ya se palpaba la tensión de una España democrática. Fue un best seller que emocionó y dio esperanza a mucha gente de dentro y fuera del país. En 1969 con Conversaciones en Madrid y Los signos y las cosas se consolida como autor y personaje relevante del paisaje intelectual español.



En la entrevista entre Josep Pla y Pániker se palpa una complicidad que va más allá del gusto de ambos por los dietarios. Tienen en su escritura un sentido de la realidad ajeno a la turbación de las nimiedades. La sencillez, la profundidad, la capacidad de distanciamiento de lo superfluo va acompañado por un gusto exquisito por los detalles cotidianos. En los dos se apura el placer de la vida, una vida cosmopolita degustada en sí misma, ajena al tan extendido catalanismo rancio y parroquial.



Más allá de una escritura con estilo propio y de una brillante personalidad que colocan a Pániker en la primera fila del universo cultural y social, su pensamiento sistematiza una visión del mundo que busca entrelazar la razón científica ilustrada de occidente con la espiritualidad oriental. Aproximación al origen (1985) y Ensayos retroprogresivos (1985) dan las claves para entender su intento de fusión de las aportaciones del taoísmo, el budismo o el zen con la informática, la cibernética o la teoría de sistemas.



Entender la complejidad -en cierto modo al estilo de Edgar Morin- sin dogmas ni estereotipos y apuntar al origen de las cosas y al futuro conforma el núcleo de Ensayos retroprogresivos (1987). Un texto al que volverá una y otra vez en estas y anteriores páginas de sus dietarios. El término "retroprogresión" alude al intento de fusionar racionalismo y mística, el niño que hemos sido con el adulto que somos.



La línea memorialista y autobiográfica que acaba en este volumen (en el ordenador de Pániker podría encontrase texto para un volumen póstumo) comienza con Primer testamento (1985) y Segunda memoria (1988). Cumplidos los setenta se lanza a escribir unos dietarios que reelaboran las notas que con paciencia y constancia ha ido tomando de su día a día a lo largo de toda su vida. Cuaderno amarillo (2000), Variaciones 95 (2002), Diario de otoño (2013) y Diario del anciano averiado (2015) preceden al texto que nos ocupa.



En todos ellos la mezcla es parecida: vida íntima, relaciones amorosas y sociales, retratos de amigos y de contemporáneos y revisión de los conceptos claves de su filosofía. Un conjunto de páginas que como ha escrito Sergio Vila-San Juan en La Vanguardia, "le aseguran un lugar de honor en la literatura española contemporánea".



Si Cuaderno amarillo es una selección de fragmentos del diario de Pániker correspondiente al periodo que va desde enero de 1993 a diciembre de 1994, Adiós a casi todo, dedicado a su madre, comienza el 1 de enero de 2005 y finaliza el 26 de diciembre de 2010. En la primera entrada da noticia de un ser querido, Bea. Un amor al que dedica las últimas líneas de Diario del anciano averiado (2000-2004). Bea ejerce la medicina en Alicante, es formidable y el lector, que ha quedado fascinado por su manera de ser, agradece su reaparición. Por desgracia, la relación sufrirá un corte abrupto y definitivo.



En este último volumen de los dietarios, las relaciones amorosas, pasadas y presentes ocupan un lugar destacado que, sin embargo, van perdiendo pie a medida que la salud de Pániker se deteriora. Su estado natural es "ser querido por una mujer". Afirma no ser celoso y quizá eso le permite el arte de combinar en distintos espacios y en diferentes planos afectivos a las mujeres con las que comparte el discurrir vital. El paso del tiempo desvela una tragedia íntima de Pániker, las relaciones amorosas van perdiendo densidad. Al final sólo queda JX. En la entrada del 31 de mayo de 1993 -Cuaderno amarillo- la describe: "Llegó JX muy estival, sus bellísimos pechos sin sujetador, una blusa negra de Girbaud, parecida a esas que a veces se pone también BK...!"



No obstante, estas páginas no se ciñen a las relaciones entre los géneros. La preocupación por el más allá, la religiosidad como telón de fondo del ser humano, el interés por la política y el día a día de España y el mundo quedan recogidos y analizados. Flota en este volumen, en realidad en todos los dietarios, la preocupación por el deterioro físico que acaba conduciendo a la muerte, tras lo que en ocasiones puede ser una agonía insoportable. Pániker fue miembro activo y presidente honorario de la Asociación Derecho a Morir Dignamente de España.



Entre el 2005 y el 2010 se hunde la economía de muchos estados. Se produce un punto de corte y mucha gente sufre en sus carnes la desidia de los políticos y la ineficacia de las instituciones. Pániker, testigo privilegiado del hundimiento, traslada al lector una visión lúcida y penetrante de la ruptura de la burbuja. Una ruptura que se superpone a los últimos años de la existencia de su hermano Raimundo Pániker, más conocido como Raimon Panikkar (1918-2010). Sacerdote, filósofo de las religiones, profesor y finalmente marido, su intensa vida llena de polaridades es recogida por su hermano menor con una fuerza literaria de primer orden.



La vida y obra de Salvador Pániker bien merece una biografía y el reconocimiento de los gestores políticos y culturales de la Generalidad de Cataluña, que bien le hubieran podido conceder la Cruz de San Jorge. Pero claro, ser independiente y no pertenecer a las parroquias separatistas tiene un coste.

Pániker y la vejez

Obsesionado por el paso del tiempo, Pániker escribe: "Ya me lo temía: una vejez tediosamente miserable. Una vejez de la cual me defiendo como mejor sé. Dice la mejor tradición mística que no hay nada que buscar, que todo está aquí y ahora; que en cuanto comienza la búsqueda se penetra en la disociación y en la irrealidad. De acuerdo. ‘Aquí y ahora' es el hogar. Lo que ocurre es que ‘Aquí y ahora' no siempre conecta con el Ahora atemporal. ‘Aquí y ahora' a veces se tolera mal. ¿Cómo funciona la no-dualidad de los enfermos? Seamos lúcidos: la enfermedad lo degrada todo. Como decía Pla, cuando uno está enfermo, desaparece todo interés por el prójimo, uno está centrado en sí mismo, el egoísmo es total".