Y, sin embargo, y más allá de su caracter solidario, El oro de París resulta una novela muy entretenida, que secuestra el interés del lector desde el primer momento. Así, su autor nos narra con sencillez cómo una familia de perdedores de la guerra civil reconstruye su vida en el Madrid de posguerra, mientras el padre de familia oculta un misterio que puede costarles la vida: es el único que sabe qué pasó con una partida del oro que la República iba a enviar a Moscú vía París y que se perdió en el camino. Visitas inesperadas, amenazas, enigmas, viajes (porque el protagonista es marino), crímenes, una historia de amor y un tesoro que codician demasiados componen los ingredientes de una novela que vale la pena no perderse.
Y, sin embargo, y más allá de su caracter solidario, El oro de París resulta una novela muy entretenida, que secuestra el interés del lector desde el primer momento. Así, su autor nos narra con sencillez cómo una familia de perdedores de la guerra civil reconstruye su vida en el Madrid de posguerra, mientras el padre de familia oculta un misterio que puede costarles la vida: es el único que sabe qué pasó con una partida del oro que la República iba a enviar a Moscú vía París y que se perdió en el camino. Visitas inesperadas, amenazas, enigmas, viajes (porque el protagonista es marino), crímenes, una historia de amor y un tesoro que codician demasiados componen los ingredientes de una novela que vale la pena no perderse.