Image: Cada cual y lo extraño
Felipe Benítez Reyes
Por esta razón, "Los enredos de don Juan" es uno de los relatos más destacados de esta especie de calendario narrativo. Razones distintas obligan a señalar también "El crucero y todos los demás", donde una desavenencia conyugal mantenida durante días en el interior de un barco crea situaciones que se desarrollan equilibradamente entre la inquietud y el humor, y ponen de relieve la fragilidad sentimental y anímica del marido ante la conducta inmovible de la esposa, enigmática para él, que sostiene el punto de vista del narrador. Todo ello acaba por esbozar un contraste entre marido y mujer -o, mejor, entre caracteres masculinos y femeninos- sin más ayuda que la relación de los pequeños sucesos diarios que ocurren durante la navegación, con sus inevitables reiteraciones, en un ambiente cerrado que sólo un buen narrador hubiera podido afrontar con solvencia. Especial interés como artefacto narrativo posee igualmente "Las vueltas del futuro", por la distribución del relato en tres monólogos sucesivos encomendados a los tres personajes centrales de la historia, que dan versiones complementarias de un suceso cuyo núcleo germinal, omitido, queda sometido a la interpretación del lector, que deberá captar la pista contenida en una frase.
Otros cuentos se orientan más bien como retazos de memorias o de lejanas experiencias personales, incluso con ocasionales ribetes líricos; así, "Segundas rebajas", "Realidades de artificio" o "Un examen de Química". Y "Los dueños de las fortunas" descuella por su invención y su reducción al mínimo indispensable de esta historia acerca de los caprichos imprevisibles del azar. Un conjunto de relatos de muy grata lectura.