Image: 'CSI: Marilyn (caso abierto)'
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'CSI: Marilyn (caso abierto)'
José Cabrera examina las circunstancias de la muerte de la protagonista de Con faldas y a lo loco
Marilyn junto a John F. Kennedy
La muerte de Marilyn Monroe fue un golpe inesperado para la sociedad estadounidense de los 60, y despertó una serie interminable de preguntas sin respuesta. ¿Suicidio? ¿Asesinato? ¿Accidente? José Cabrera, doctor en Medicina y especialista en Psiquiatría, recupera los documentos del FBI y los testimonios de las personas más cercanas a la actriz para tratar de resolver el misterio en 'CSI: Marilyn (caso abierto)' (Ediciones Atlantis).Las fuentes de la investigación
Dicen los historiadores que los periodos más difíciles de estudiar siempre son los más lejanos por falta de fuentes y datos y los más recientes por exceso de ellos; pues bien, ese es el caso de Marilyn Monroe, que no solo es probablemente la mujer más fotografiada de la historia, sino de la que más se ha escrito en los últimos 50 años, para mal y para bien. Todo el mundo tiene algo que decir de Marilyn, incluido yo mismo. Su vida corta, intensa y llena de momentos "de cine", ha sugerido todo tipo de ideas, comentarios, escritos y suposiciones, así que, cómo no, su muerte no iba a estar envuelta en el mismo, sino más misterio.Pero excepcionalmente, ya sea por sus protagonistas o por los azares de la vida, en el caso del fallecimiento de Marilyn, tenemos documentos de importancia definitiva como su autopsia, su testamento, sus grabaciones personales a su psiquiatra, documentos autobiográficos, expediente de la investigación en el año 1962 y finalmente las investigaciones hoy desclasificadas hechas por el propio F.B.I. veinte años más tarde (en las que el famoso Edgar Hoover tuvo mucho que ver), y así una cadena larga e importante de fuentes que son las que vamos a utilizar.
Manejaremos lo mínimo posible aquellos textos poco fiables, biografías escandalosas o textos con títulos "para vender", ya que detrás de todo ello es difícil encontrar los retazos de la verdad de la actriz. En este camino, las fuentes nos iluminarán para llegar a "nuestra verdad", que aunque no tiene que coincidir con "la verdad", es probable que se aproxime y esa es nuestra esperanza.
Por si fuera poco, tenemos a nuestra disposición además múltiples filmaciones de los últimos días de Marilyn, e incluso de su funeral, cualquiera puede bajarlas de youtube desde su ordenador personal, por lo que el mito cinematográfico nos dejó fuentes que en otros casos no existen. Finalmente, es preciso decir que hoy aún hay gente viva que conoció de primera mano a la actriz, pocos, pero suficientes como para entrar en ideas falsas o erróneas.
Estas personas son sin duda una garantía para todos aquellos que hemos querido escribir sobre la actriz, en cierto modo nuestras palabras resonaran en sus oídos con más fuerza que en el resto de los lectores. Estas personas y otras, suelen reunirse en cada aniversario de Marilyn y mantienen viva la llama de su personaje principal.
Grabaciones personales de Marilyn a su psiquiatra
El fiscal del caso, Miner, fue el único que accedió en principio a las cintas grabadas por Marilyn para su psiquiatra el Dr. Greenson. No solo las oyó, sino que las transcribió guardando el secreto durante 40 años, tal y como se había comprometido. De esas grabaciones en las que más adelante entraremos en detalles, podríamos extractar los puntos esenciales que el propio Miner expuso en sus conclusiones:
1. Marilyn explicaba que hablaba por asociación libre, diciendo lo primero que le venía a la mente, y en casa porque no podía hacerlo en las sesiones en el consultorio. Esperaba que eso pudiera ayudarla en su tratamiento. Esto lo hacía así porque frente al médico, la mente se le quedaba en blanco y era incapaz de decir nada coherente.
2. Decía también cómo planeaba convertirse en la actriz mejor pagada de Hollywood y así poder financiar todos los proyectos que deseaba hacer.
3. Aspiraba, como un sueño de actriz, a interpretar Shakespeare e iba a pagarle a Lee (Strasberg) para que la entrenara en ese campo como su única estudiante por un año.
4. Lawrence Olivier, decía, había accedido a pulir ese entrenamiento después de que Strasberg terminara y ella le iba a pagar lo que él pidiera; estaba obsesionada con esa idea.
5. También pagaría al Dr. Greenson para ser su único paciente mientras durara este entrenamiento.
6. Decía que cuando estuviera lista, produciría y actuaría en todas las obras de Shakespeare que se pudieran filmar dentro del Marilyn Monroe Shakespeare Festival.
7. En las cintas expresaba una admiración absoluta por el Presidente JFK y decía explícitamente que nunca lo perjudicaría, pasara lo que pasara, uno de los miedos de los Servicios de Inteligencia americanos y que sirvió de base a la hipótesis de asesinato.
8. Contaba que fue ella la que rompió la relación con Robert Kennedy, no al revés, algo sobre lo que todo el mundo daba su opinión sin fundamento alguno.
9. Afirmaba que deseaba librarse de Eunice Murray, su ama de llaves, y para ello solicitaba la ayuda de Greenson, que fue por cierto quien se la recomendó y de la que hablaremos.
10. Decía en esas grabaciones algo sorprendente, y era que nunca había tenido un orgasmo antes de ser paciente de Greenson pero que él la había curado por lo que le iba a estar eternamente agradecida.
Estas conclusiones del fiscal -en las que más adelante nos extenderemos- son básicas para entender a Marilyn, ya que nacen de meditaciones directas de la actriz sola en su casa frente al magnetófono recomendado por Greenson.
La autopsia
"Esa misma mañana fui a la oficina forense para iniciar mi jornada laboral. En mi condición de ayudante me tocaba trabajar todos los domingos y a veces los siete días de la semana, pues andábamos cortos de personal y el trabajo se acumulaba. Pero esa mañana percibí que algo extraño sucedía. El doctor Curphey había telefoneado temprano a la oficina para dejarme un mensaje. La nota que había sobre mi escritorio rezaba: "El doctor Curphey quiere que el doctor Noguchi haga la autopsia de Marilyn Monroe". En una situación normal era un trabajo indicado para un médico forense con más experiencia. Y, sin embargo, el doctor Curphey se había molestado en llamar un domingo a primera hora para adjudicarme la tarea (...).
El cadáver que se hallaba sobre la mesa 1 estaba cubierto por una sábana blanca. Lo destapé lentamente y me detuve…". Estas son las palabras literales del Dr Noguchi, que el 5 de agosto de 1962 practicó la autopsia de Marilyn, y que denotan la sorpresa del encargo y al mismo tiempo la sencillez de las cosas una vez que uno ha muerto. Sobre la autopsia de Noguchi, que hizo pública años más tarde, entraremos en profundidad más adelante.