El Celacanto es un pez de 90 centímetros de largo y 60 kilos de peso considerado por los biólogos como un fósil viviente, ya que sus parientes más cercanos se extinguieron hace 60 millones de años. En la novela de Sabadú, un pez de grandes dimensiones devora a un niño durante un campamento de verano. En el corazón de la trama late este suceso, que atormenta a los personajes de la historia muchos años después y que sirve a su autora para reflexionar sobre la herencia que la infancia deja en nuestras vidas y también sobre el sentido de nuestras existencias al borde del colapso. Para ello, Sabadú se sirve de un estilo con frecuentes hallazgos poéticos, muy literario, y de un uso muy bien dosificado de las emociones. Algunos pasajes sobrecogen por una intensidad contenida, y toda la novela sorprende por la seguridad con que avanza la acción, hasta que se cierra sobre sí misma en la última línea, dejando al lector boquiabierto.
El Celacanto es un pez de 90 centímetros de largo y 60 kilos de peso considerado por los biólogos como un fósil viviente, ya que sus parientes más cercanos se extinguieron hace 60 millones de años. En la novela de Sabadú, un pez de grandes dimensiones devora a un niño durante un campamento de verano. En el corazón de la trama late este suceso, que atormenta a los personajes de la historia muchos años después y que sirve a su autora para reflexionar sobre la herencia que la infancia deja en nuestras vidas y también sobre el sentido de nuestras existencias al borde del colapso. Para ello, Sabadú se sirve de un estilo con frecuentes hallazgos poéticos, muy literario, y de un uso muy bien dosificado de las emociones. Algunos pasajes sobrecogen por una intensidad contenida, y toda la novela sorprende por la seguridad con que avanza la acción, hasta que se cierra sobre sí misma en la última línea, dejando al lector boquiabierto.