Ksenia Dudnikova (Azucena) y el Coro Titular del Teatro Real durante el ensayo general de 'Il Trovatore'. Foto: Javier del Real

Ksenia Dudnikova (Azucena) y el Coro Titular del Teatro Real durante el ensayo general de 'Il Trovatore'. Foto: Javier del Real

Ópera

Fantasmagorías en el Teatro Real: Vuelve 'Il trovatore' más espectral y psicológico

Habrá 17 ocasiones de ver esta versión del clásico verdiano, firmada por Francisco Negrín y con Nicola Luisotti a la batuta.

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Vuelve al Teatro Real la producción de Francisco Negrín de una de las óperas más populares de Verdi: Il trovatore. Una visión fantasmagórica y psicológica que se pudo ver en 2019 y que abusa de subrayados innecesarios.

Así, por si no supiéramos que la madre de Azucena fue quemada en la hoguera y que planea sobre toda la narración como promotora de una venganza de consecuencias trágicas, Negrín sitúa a lo largo de toda la acción, subida en una estratégica viga, al espectro de la bruja.

El espacio escénico, bien delimitado, permanente, geométrico, con distintos planos establecidos por aisladas, móviles y líneas verticales y horizontales, otorga, sin embargo, al conjunto un interesante juego de abstracciones.

Las relaciones entre los cuatro protagonistas son las que marcan en la partitura el devenir del drama, que queda por encima de las trifulcas entre familias, de las luchas y de las armas, que permanecen como telón de fondo. Los cuatro se persiguen, se encuentran y desencuentran siguiendo unas leyes severas, de admirable y estratégica configuración, que, a partir de ritmos férreos y de una bien estudiada y sencilla elaboración armónica, expresan toda la intensidad de las pasiones que animan el turbulento discurrir de los acontecimientos.

Los papeles principales se asignan a distintas voces para abastecer las 17 representaciones que se van a ofrecer entre este lunes 29 de junio y el 16 de julio. Tenemos como Leonora a Marina Rebeka, lírica amplia, de tornasolados matices, a Saioa Hernández, lírica spinto de penetrante y ancha sonoridad, y a Anna Netrebko, de parecida entidad tímbrica, de ricos reflejos.

Como Manrico se anuncian cuatro tenores: el lírico pleno, rozando ya lo lírico spinto, de ancho aliento, Piotr Beczala, el más feble pero timbrado Vittorio Grigòlo, el potente y de muy discutible calidad vocal Yusif Eyvazov (ex de Netrebko) y el lírico y de bien ganada amplitud, Celso Albelo.

Azucena estará defendida por otras cuatro mezzos: la poderosa y plena Anita Rachvelishvili; la rotunda, de vibrato pronunciado, Ksenia Dudnikova; la más sopranil, de emisión vigorosa, Teresa Romano; y la robusta y penumbrosa Clémentine Margaine.

Un momento de 'Il trovatore'. Foto: Javier del Real

Un momento de 'Il trovatore'. Foto: Javier del Real

Tenemos tres barítonos para el mal encarado Conde de Luna: Artur Rucinski, buen decidor, de domeñable instrumento; Juan Jesús Rodríguez, poderoso e intenso; y George Petean, lírico y ortodoxo. Para Ferrando se cuenta con dos competentes bajos: Krzysztof Baczyk y Marko Mimica.

Apuntemos, y lo hacíamos hace siete años, lo injusto que es que dos tenores tan apreciables como Fabián Lara y Moisés Marín canten dos partes insignificantes como las de Ruiz y el Mensajero. Rocío Faus y Mar Morán también exceden a la parte secundaria de Inés.

Al mando de toda la tropa estará en el foso el competente y verdiano Nicola Luisotti. Tenemos asegurados con él el estilo, el fraseo y el control del tempo-ritmo verdiano. Será sustituido un par de días por el ascendente François López-Ferrer, hijo de Jesús López Cobos.