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2015, el año del pop

Estos son los 25 discos de pop, rock y electrónica internacional que han destacado en los últimos 12 meses

29 diciembre, 2015 01:00

2015 ha sido el gran año del pop. El género más vapuleado por antonomasia, por las imposiciones de la radiofórmula y la música de masas, resurge de sus cenizas desde el underground gracias a artistas como la canadiense Grimes, disco que destacamos del año, la resurrección de Blur, el synth pop de Tame Impala o la sofisticación de C. Duncan, el poderío inmenso de tres damas como Julia Holter, Lana del Rey y Joanna Newsom o el dream pop de Beach House y la electrónica del gran Jamie XX. Año de otras grandes y fuertes voces femeninas como la de la rockera Courtney Barnett, el regreso de las contundentes Sleater Kinney con la energía de siempre, el álbum más íntimo y desgarrado de Björk o el espléndido debut de Natalie Prass. El folk sigue vive y en plena forma con nuevas voces como la del cantautor Tobias Jesso, el magisterio de Father John Misty, la frescura de Mac DeMarco, la sofisticación de Sufjan Stevens o el toque francés de Pain Noir. Grandes bandas como Deerhunter, Foals o Wilco siguen renovando la tradición del rock mientras irrumpen los jóvenes Titus Andronicus. Esta lista se ha realizado teniendo en cuenta las valoraciones de medios como Pitchfork, The Guardian, NME, Les Inrockuptibles y Mojo Magazine.

Grimes: Art Angels

La canadiense Claire Elise Boucher (Grimes) se supera a sí misma con su cuarto disco en cinco años, Art Angels, en el que ha aprendido a tocar a el piano, la guitarra y el violín y ella misma es la productora de todos los temas tras constatar el "sexismo" de una industria de la música que no le dejaba hacer su música como quería. Tour de force de una artista sensacional, el disco suena más pop y menos electrónico que los anteriores y alcanza grados de una enorme sofisticación en canciones como SCREAM, con el rapero taiwanés Aristophanes, o la canción que da título al disco, donde logra la cuadratura perfecta entre espíritu pop, incluso un poco naíf, una orquestación barroca y compleja de beats superpuestos sin perder de vista la emoción. Art Angels suena como un gran fresco contemporáneo de un mundo conectado por internet, caótico y fragmentado, en el que a ese espíritu pop se mezcla con un espíritu punk y contestario que explota con especial fuerza en canciones como Pin. Hay hits con sabor a clásico como esa pegadiza y deliciosa California o Realiti, la mejor canción de pop que pueda concebirse. Es espectacular, no se lo pierdan.



Beach House: Depression Cherry

La música "para soñar despierto" de los estadounidenses Beach House lleva una década triunfando gracias a ese sonido ampuloso, romántico, lírico y espacialque da a sus canciones ese aura de irrealidad y fantasía, un mundo aparte en el que sintetizadores y guitarras viven en armonía. Victoria Legrand y Alex Scally nos seducen con canciones como Space Song, en la que cantan "tierna es la noche repleta de corazones rotos" o PPP, en la que una preciosa melodía adereza una perfecta canción de pop punteada por la guitarra de Scally, sin olvidar ese majestuoso principio de Levitation, en la que visitan el new age.

Björk: Vulnicura

Björk nos regala un álbum maravilloso en el que nos cuenta, con dolorosa y descarnada intimidad, todas las fases de su ruptura con el que había sido su pareja durante doce años, y padre de sus dos hijos. Björk está desconsolada por el fin del amor y nos lo cuenta en Vulnicura abriendo sus carnes de par en par con unas letras que no ahorran detalle del drama. Stonemilker, canción que abre el disco, dice "¿Qué es lo que tengo? / Que me hace sentir tu dolor / Como si ordeñara una piedra". Progresivamente oscuro, el álbum empieza con el lirismo casi pop de esa sensacional Stonemilker, para irse convirtiendo en un disco de electrónica de vanguardia cada vez más oscura.

Blur: The Magic Whip

The Magic Whip ("el látigo mágico") es un disco con la virtud de sonar a clásico de Blur y al mismo tiempo incorporar lo mucho que han aprendido Damon Albarn y Graham Coxon con sus correrías por separado. Más melancólicos que en su radiante juventud, Magic Whip suena exactamente como debería sonar un disco de madurez de Blur: pop y sosegado, profundo y subterráneamente aguerrido. Homenaje a Asia, con toda su carga de kitsch y neón, un elemento recurrente, arranca la icónica Lonesome Street, nos apabullan con Go Out o nos vuelven a enamorar en Ice Cream Man.

C. Duncan: Architect

A sus 26 años, este compositor y cantante de Glasgow firma uno de los mejores debuts del año con un disco en el que se hermanan el dream pop a lo Beach House con la melancolía lírica de sus vecinos de Belle and Sebastian y una marcada influencia de la música clásica que viene de su infancia, pues Duncan es hijo de dos reconocidos intérpretes. De la sofisticación con un punto a lo Glass Animals en Say a paisajes más densos a lo Low como en Mountains C. Duncan tiene una voz propia que merecer ser escuchada.

Chassol: Big Sun

Mejor disco francés para Les Inrockuptibles, el músico electrónico Chassol nos brinda uno de los trabajos más curiosos de la temporada con este Big Sun inspirado en sus raíces martinicas en el que prosigue en su empeño de realizar música a partir de los ruidos y los sonidos de la calle. El trinar de los pájaros le da a los temas Birds y Pipornithology una sensacional capacidad de inmersión con ese bello piano a lo Miles Davis, otra de sus grandes influencias. Los juegos de dominó que se juegan en las calles inspiran otros dos temas donde la música atonal de Steve Reich se erige en influencia de un disco vanguardista y cautivador.

Courtney Barnett: Sometime I Sit and Think, Sometimes I Just Sit

Elegida por The New York Times como la artista novel más destacada del año 2013, cuando lazó sus primeros EPs, la australiana Courtney Barnett ha conquistado el indie mundial con su primer álbum de estudio, en el que practica un indie rock que recuerda a los clásicos de los 90 como Pavement con un punto de rock de vanguardia a lo Sonic Youth con la ironía arty y folk de Moldy Peaches. Barnett también es muy apreciada por sus letras ingeniosas en las que realiza una ácida caricatura de la vida urbana conectada a internet las 24 horas.

Deerhunter: Fading Frontier

Séptimo disco de los de Atlanta en el que siguen demostrando que son uno de los mejores grupos de rock del mundo. Fading Frontier es un disco más feliz y quizá más accesible. Marcados por la trágica muerte en skate de uno de sus miembros y el accidente que casi cuesta la vida al frontman, Bradford Cox, éste es el disco de renacimiento del músico y él mismo sitúa sus influencias en INXS y REM. Es un álbum más lírico en el que Cox sigue hablando de la vida y la muerte pero en esta ocasión encuentra una manera más poética de hacerlo.

Foals: What Went Down

Son de Oxford pero uno podría pensar escuchándolos que son de Estados Unidos aunque aquí y allá se cuelen influencias de The Jam o Primal Scream, porque Foals, en su cuarto disco, sigue apostando por un rock guitarrero aún más contundente en este What Went Down con el que tratan de apabullar al oyente más que convencerlo. Dicen ellos mismos en una entrevista con Mondo Sonoro que quieren ser "la mejor banda en directo del planeta" y detrás de su despliegue guitarrero puede verse la ambición de ser los nuevos U2.

Jamie XX: In Colour

Debut de uno de los tres miembros de The XX, Jamie Smith, que se hace llamar Jamie XX para que quede claro. Más ambicioso que nunca, In Colour ha sido recibido como una obra maestra y es un disco de deslumbrante electrónica contemporánea en el que el característico sonido del grupo, entre el house y la experimentación con una enorme capacidad evocadora crea paisajes de una enorme riqueza expresiva. Hay momentos de un minimalismo conmovedor como la juguetona Obvs o más cercanos a un house de vanguardia como The Rest Is Noise, sin olvidar el single I Know There's Gonna Be Good Times en la que colabora con Young Thug y Pocaan en una canción con vocación masiva en la que coquetea con el reggae y el hip hop.

Father John Misty: I Love You Honeybear

Hijo de una familia de extremistas cristianos que no le dejaron escuchar música moderna hasta la adolescencia (y escogida, Bob Dylan y poco más) Father John Misty nos seduce con su noveno disco donde mantiene esa influencia espiritual para llevarla a nuevos y más luminosos terrenos porque I Love You Honeybear es un disco extraordinario en el que J. Tillman (su nombre original) practica un folk instrumentalmente generoso acompañado de unas letras en las que destila ironía y sarcasmo contra su propio país como queda claro en esa Bored in the USA en la que proclama su hartazgo o Chateau Lobby 4 en la que se burla de los prejuicios sexuales.

Joanna Newsom: Divers

Artista polifacética, Joanna Newsom es una arpista, vocalista, teclista y actriz norteamericana de 34 años con un estilo musical muy peculiar que oscila entre la tradición del musical de Broadway, un cierto barroquismo y lo directamente friqui. Algunos quizá la reconozcan como la narradora de Puro vicio de Paul Thomas Anderson y la crítica americana adora su nuevo disco, Divers, en el que corre caminos parecidos a los de Julia Holter (un pop con una marcada influencia clásica) pero con una sensacional vena surrealista. Joanna Newsom es única.

Julia Holter: Have You in My Wilderness

El grado de belleza que alcanza la angelina Julia Holter en su segundo disco con sello es sencillamente espectacular. Holter se ha destacado siempre por ser una artista "seria": le ha dedicado un disco a la tragedia griega, otro a la novela de Colette Gigli y se ha inspirado en Virginia Wolff. Experimentadora y vanguardista, Have You in My Wilderness es su álbum más accesible. Y el mejor. Partiendo de un preciosismo pop, Holter deja que salga a relucir su vena más luminosa y optimista sin olvidar una cierta teatralidad ya apuntada en su anterior disco, Loud City Song, y nos deslumbra con las melodías de canciones como Silhouette o el single Sea Calls Home en un disco redondo.

Kurt Vile: b'lieve i'm going down

Miembro fundador de The War on Drugs, hace tiempo que Kurt Vile (Filadelfia, 1980) vuela solo y en su sexto álbum en solitario, que llega justo después de Wakin On a Pretty Daze, su mayor éxito hasta la fecha, lo vuelve a pillar en plena forma. Vile dice que este disco es "más oscuro" y que tiene una "vibración nocturna". b'lieve i'm going down... no es tan luminoso como el anterior pero sí irradia ese humor y ligereza (en el mejor sentido) con el brillo del banjo y el piano dándole al disco un aire más retro pero también alegre e incluso irónico. Por momentos Vile recuerda a Mac DeMarco con esa cadencia de una voluptuosa indolencia y sigue siendo un gran compositor de canciones como Pretyy Pimpin o I'm an Outlaw.

Lana del Rey: Honeymoon

Tiene un estilo muy reconocible, ese pop melancólico y decadente con un aire californiano en el que destaca su etérea y lírica voz. Con su tercer y quizá mejor álbum hasta la fecha, la cantante y compositora crea canciones de texturas bellísimas como esa Honeymoon que abre el disco y lo titula o el espléndido single, High By The Beach, que parece llegar al éxtasis de esa especie de indolencia depresiva que la caracteriza. Del Rey es un artista observadora, inquieta y sincera que nos regala otros grandes temas como el lirismo desatado de Salvatore o esa "bodniana" 24.

Mac DeMarco: Another One

El canadiense Marc DeMarco está viviendo un momento de gran éxito gracias a ese fantástico álbum llamado Salad Days que publicó el año pasado en el que introducía humor y alegría en el (a veces) demasiado solemne mundo del folk. Mac DeMarco tiene ya un sonido muy peculiar marcado por ese rasgueo del banjo y los sinuosos punteos de guitarra que hacen que parezca Woody Gutrie dejándose llevar por el dolce farniente en Cuba. Este Another One no tiene la misma capacidad de sorpresa que el anterior pero pilla a DeMarco dominando muy bien su propio "DeMarquismo" y nos seduce con canciones como la que da título al disco o la lírica A Heart Like Hers.

Natalie Prass: Natalie Prass

El debut de esta cantante y compositora de Cleveland es de los que dejan sin palabras. Natalie Prass compone preciosas canciones con un aire retro que suenan maravillosamente frescas y radiantes como el sol de la mañana. Violines y trompetas hacen que sus canciones a veces parezcan salidas de una película como Desayuno con diamantes y su facilidad para crear melodías dulces y joviales han provocado que le lluevan las comparaciones con Dusty Springfield aunque ella cita sus referentes en clásicos como Sondheim o Bacharach. El tema que abre el disco, Bird of Prey, ya es un clásico.

Pain Noir: Pain Noir

François-Régis Croisier acaba de publicar un álbum de debut muy elogiado por la crítica del país vecino, definido como uno de los discos más preciosos y delicados que se han publicado este año. Pain-Noir practica un folk indie que recuerda a Sufjan Stevens en su minúscula riqueza expresiva sin dejar de ser muy francés recordándonos de inmediato a los grandes clásicos como Brassens. Canciones como La rétenu o Lever les sorts nos recuerdan lo lejos que se puede llegar con una guitarra, a la que acompañan sutiles arreglos de piano y cuerda.

Sleater Kinney: No Cities to Love

Leyendas de la música americana, las de Olympia se formaron en 1994, fueron las abanderadas de las riot grrrls, un movimiento de bandas femeninas y feministas que reivindicaban su derecho a hacer tanto ruido como los hombres, y triunfaron en medio mundo con sus contundentes mensajes políticos de izquierdas. Entre 1994 y 2005, Sleater Keanney lanzaron siete álbumes de estudio. Ahora, No Cities to Love las devuelve al primer plano tan rockeras y salvajes como siempre. Como una descarga, el álbum está recorrido de arriba a abajo por una urgencia punk que no se detiene, y sus letras siguen apelando a la conciencia colectiva. En temas como Price Tagalerta, sobre la cara oscura (el infraempleo) de los precios tirados, o en Bury Our Friends se reafirman: "Mis cicatrices me hacen respirar profundamente / Mi cuerpo no tiene ninguna necesidad de dormir".

Sufjan Stevens: Carrie & Lowell

El estadounidense Sufjan Stevens entrega quizá su disco más personal e íntimo al dedicárselo a una madre que abandonó a la familia en su niñez víctima de todo tipo de trastornos. Dice Abel Hernández en su crónica para El Cultural que Sufjan busca "la sencillez sonora y la desnudez sin simbolismo y encuentra musicalidad a raudales, temblor poético y turbulencia espiritualista". La primera canción, Death With Dignity, en la que Sufjan perdona a su madre pone la piel de gallina y la que le dedica a ella y su marido (ella es Carrie y Lowell el marido) posee una conmovedora ironía con ese piano barroco.

Tame Impala: Currents

El australiano Kevin Parker deslumbra con este sensacional álbum en el que el perfeccionista músico se mueve hacia un terreno más cercano a la electrónica o el pop sin abandonar la querencia por la psicodelia. Currents trata sobre el cambio personal que está experimentando un músico conocido por revelar en sus canciones los meandros más angulosos de su subconsciente. El álbum se puede leer como una ventana abierta a las ilusiones, sueños y frustraciones de un hombre que convierte la psicodelia en una forma de psicologismo. Podría parecer demasiado serio porque está repleto de hits como Let It Happen, o las fantásticas Yes I'm Changing o Cause I'm a Man.

Titus Andronicus: The Most Lamentable Tragedy

Desde su propio nombre, inspirado en una obra de Shakespeare, queda claro que esta banda de punk de New Jersey quiere ser algo así como el puente entre la sabiduría callejera y contestataria del punk y los placeres de la alta cultura. The Most Lamentable Tragedy está concebido como una ópera rock de hora y media con cinco actos (de momento, solo el segundo tiene vídeo pero prometen que llegarán los demás) que describen como "una complicada metáfora sobre la depresión maníaca, mezclando elementos de filosofía, psicología y ciencia ficción a partir de los apuros de un protagonista atormentado por sus demonios". Sin tanta fanfarria, The Most Lamentable Tragedy es un disco de punk con fuerza y garra que suena, sobre todo, muy juvenil, dicho sea en el mejor sentido de la palabra.

Tobias Jesso: Goon

La nueva sensación del folk americano es este chaval canadiense de 29 años que nos recuerda a los grandes como Harry Nielsen o Paul Simon. Jesso tiene la osadía de empezar su disco con una canción que se llama Can't Stop Thinking About You y enamorarnos con una sencilla línea de piano gracias a una bonita melodía y su preciosa voz. Goon, producido por uno de los Black Keys y otro de New Pornographers, es un sensacional disco de canciones en el que el músico nos cuenta pequeñas historias con sentimientos claros y sinceros como las ya canónicas Without You o Just a Dream en la que dice "soñé que me dejabas, y el sueño se hizo realidad".

Wilco: Star Wars

Clásicos contemporáneos, la banda de Jeff Tweedy sigue triunfando con Star Wars donde no busca los grandes himnos ni una "gran obra americana" sino hacer un modesto disco de rock con canciones sencillas y directas. En ese espíritu, el álbum nos conmueve y nos fascina con temas breves (solo uno supera los cuatro minutos) en los que suenan más libres y dispuestos para la aventura. Comienza con un riff de guitarra a lo Captain Beefhart y desde allí Wilco vista territorios cercanos al glam rock en Randon Name Generator y The Joke Explained tiene algo de ese folk marciano de Daniel Johnston.

Wolf Alice: My Love is Cool

Después de dos EPs, la banda londinense liderada por la vocalista y guitarrista Ellie Roswell ha conquistado a la crítica británica con una sabia combinación entre pop y rock que la banda llama "rocky pop" y que recuerda a las grandes bandas indies de los 90 como Elastica o Hole. Firman, como mínimo, una de las mejores canciones del año, Turn to Dust, en la que le hacen un guiño a un trip hop elegante y popero.

@juansarda