La intérprete y compositora Ana Torroja. Foto: Rodrigo Mínguez

La intérprete y compositora Ana Torroja. Foto: Rodrigo Mínguez

Música

Ana Torroja: "Mecano no tuvo despedida. Y cuando no haces el duelo, te quedas esperando"

La cantante publica 'Se ha acabado el show', su primer disco íntegramente compuesto por ella, un trabajo nacido de la duda con el que reivindica el valor del álbum en tiempos de consumo fugaz.

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Hubo un momento —no hace tanto— en que Ana Torroja (Madrid, 1959) pensó que quizá ya no tenía nada más que decir. Que el impulso creativo se había agotado, que después de más de cuatro décadas de carrera —primero como voz de Mecano, uno de los fenómenos más decisivos de la música en español, y después como solista— el motor se había detenido. "¿Será que se ha acabado el show?", se preguntó.

La pregunta no era en balde para alguien cuya voz ha atravesado generaciones y geografías. Desde aquel debut de Mecano en 1982, con el que el trío formado junto a Nacho y José María Cano redefinió el pop español, hasta su consolidación en solitario a partir de Puntos cardinales (1997), Torroja ha construido un repertorio que forma parte de la memoria sentimental colectiva: canciones convertidas en himnos, estadios llenos, giras internacionales y una rara capacidad para mantenerse vigente sin renunciar a una identidad propia. Ni siquiera en los momentos de transición —la disolución definitiva del grupo, los cambios de industria, la evolución de los formatos— ha dejado de ocupar ese lugar singular en el imaginario cultural.

Por eso, cuando ahora publica Se ha acabado el show, hay algo más que un nuevo lanzamiento en juego. Es su primer disco íntegramente compuesto por ella misma, un gesto que llega tarde, según sus propias palabras, pero que redefine su posición como artista. Un álbum que, paradójicamente, no iba a existir: nació como la idea de dos canciones sueltas y acabó convirtiéndose en un ejercicio de introspección, escritura y afirmación.

Pregunta. Ha comentado que este disco, en un principio, no iba a ser un disco.

Respuesta. No, no lo iba a ser. Realmente iban a ser dos canciones, porque hoy en día una se plantea si merece la pena el desgaste y la implicación que supone hacer un álbum. Incluso el dinero, porque además en este caso soy independiente. Pensaba que con un par de temas podría hacer un tour. Pero cuando empecé a buscar canciones no encontraba nada que me interesara, nada que me representara. Sentía que todo ya lo había oído o lo había hecho.

P. ¿Y ahí surge la idea de escribirlas usted misma?

R. Sí. Me pregunté si lo que tenía que hacer era escribir yo. Pero tampoco encontraba la inspiración ni la motivación. Y entonces apareció esa duda: "¿Será que se ha acabado el show? ¿Será que ya no tengo más que contar?". Yo muchas veces, cuando no tengo con quién hablar —porque en esta profesión se pasa mucho tiempo sola—, hablo con el papel. Así que decidí contarle esto al papel y hacer una canción sobre esa duda. A partir de ahí me di cuenta de que tenía que escribir yo las canciones, porque empezaron a salir cosas que ni siquiera sabía que estaban dentro de mí.

Ana Torroja durante su entrevista con El Cultural por su nuevo disco 'Se ha acabado el show'. Foto: Rodrigo Mínguez

Ana Torroja durante su entrevista con El Cultural por su nuevo disco 'Se ha acabado el show'. Foto: Rodrigo Mínguez

P. Habla de un proceso casi terapéutico.

R. Lo fue. A medida que fui conociendo a los autores con los que he trabajado, esas conversaciones eran muy terapéuticas. Fueron saliendo cosas que ni sabía que quería contar y que me parecían importantes. Y entendí que la única persona que podía hacerlo era yo. Sin darme cuenta, en un año tenía doce canciones y no era capaz de decir cuál era mejor que otra.

"Me gusto como soy: he llegado a un punto en el que no hago nada que no me represente"

P. ¿En qué momento entiende que hay disco?

R. Cuando ya estaban esas doce canciones y se las puse a mi equipo. Todos coincidieron en que había un buen disco. Y yo misma, con la experiencia, siento que en este caso no sobra ni falta nada. En otros trabajos, con el tiempo ves que hay canciones que no eran tanto como pensabas. Pero en este creo que las diez que están, tienen que estar.

P. Ha hecho un disco en una época donde todos son novedades, singles... Y casi no hay espacio para algo sólido.

R. Sí, y lo vivo mal. Estoy acostumbrada a otra manera de trabajar y de escuchar música. A parar, a cerrar una etapa y abrir otra. Y eso es lo que me gustaría que hiciera la gente: sentarse a escuchar un disco entero, darle una oportunidad. No entiendo eso de escuchar diez segundos y pasar a otra cosa. A mí me da ansiedad.

P. ¿Se ha tenido que adaptar a esa lógica?

R. Claro, no puedo ir contra lo que hay. Me adapto, pero no lo comparto. Antes nos sabíamos las letras, los detalles. Ahora todo es inmediato. Es una vorágine que no va conmigo.

P. Con 66 años y la trayectoria que tiene a las espaldas, ¿en qué momento siente que está ahora?

R. En el mejor. Me gusto como soy. He llegado a un punto en el que no hago nada que no quiera hacer ni nada que no me represente. Me da igual la moda. Lo único que quiero es expresar lo que necesito en cada momento. Luego eso lo lanzas al universo y ya no depende de ti.

Ana Torroja durante su entrevista con El Cultural. Foto: Rodrigo Mínguez

Ana Torroja durante su entrevista con El Cultural. Foto: Rodrigo Mínguez

P. Es inevitable preguntarle por Mecano. ¿Le pesa todavía?

R. Ha pesado, sobre todo porque no hubo despedida. A mí me dolió enterarme como los demás, no haber hecho ese cierre. Cuando no haces el duelo, te quedas esperando y te preguntan por el regreso. Que si no ha pasado hasta ahora, no va a pasar. Pero yo siempre llevo a Mecano en mi maleta. No se entendería mi carrera sin eso.

P. ¿Le incomoda tener que seguir cantando esas canciones?

R. No, en absoluto. Son parte de mí. Es como si Sting no cantara canciones de The Police. La gente quiere escucharlas y además yo las sigo disfrutando. Hay canciones que siguen siendo necesarias, como Mujer contra mujer.

P. ¿Siente una responsabilidad hacia ese legado?

R. Más que responsabilidad, siento que estamos aquí para hacer feliz a la gente. Esas canciones han pasado de generación en generación. Hay niños que las están descubriendo ahora, y cómo no se las vas a cantar.

"Hay una falta de tolerancia que no entiendo: antes podías opinar distinto y luego irte a tomar una cerveza"

P. También ha tenido que enfrentarse a polémicas recientes, como la de OT por la letra de ‘Quédate en Madrid’, donde se decía "mariconez".

R. Sí, y lo pasé mal. A raíz de eso dejé de leer redes sociales. Ahora ya no me afectan tanto. He aprendido que nunca va a llover a gusto de todos.

P. ¿Cómo ve el clima actual de opinión?

R. Hay una falta de tolerancia que no entiendo. Yo vengo de una generación en la que podías opinar diferente, respetarte y luego irte a tomar una cerveza. Ahora parece que si no piensas igual, te dan la espalda. Eso no es sano.

P. ¿Se autocensura a la hora de escribir?

R. No. En este disco no me he autocensurado en nada. Está todo dicho como lo sentía.

En esa conversación entre pasado y presente aparece también una inquietud más amplia: qué significa hacer música hoy. Entre la lógica de la inmediatez, el dominio de los algoritmos y la transformación de los hábitos de escucha, Torroja observa un cambio de paradigma que le resulta ajeno y, a veces, incómodo.

Habla de la pérdida de la escucha pausada, de la fragmentación del consumo y de un futuro en el que la inteligencia artificial o la viralidad puedan desdibujar el vínculo entre artista y público. Sin caer en el alarmismo, pero tampoco en la complacencia, su mirada se mueve entre la adaptación y la resistencia: la de alguien que ha vivido otra relación con la música —más física, más de equipo— y que todavía se pregunta qué queda de todo aquello.

Un momento de la entrevista de Ana Torroja con El Cultural por su nuevo álbum. Foto: Rodrigo Mínguez

Un momento de la entrevista de Ana Torroja con El Cultural por su nuevo álbum. Foto: Rodrigo Mínguez

P. ¿Sigue sintiendo nervios antes de salir al escenario?

R. Siempre. Son nervios buenos, de responsabilidad. Yo no conozco a nadie que no los tenga. Los primeros minutos son delicados, pero luego todo fluye.

P. ¿Mira hacia el futuro con preocupación?

R. Cada vez soy más de vivir el presente. Este disco lo empecé sin saber a dónde iba a llegar. Fui caminando, encontrando a las personas adecuadas, y aquí estoy. Hay cosas del futuro que no me gustan, como esa atomización de la música o que alguien pueda hacerse viral y luego no tenga público en directo, pero intento no obsesionarme.

En esa mezcla de duda y convicción se sostiene Se ha acabado el show. Un título que suena a despedida pero que, en realidad, es todo lo contrario: la constatación de que, a estas alturas, Ana Torroja solo puede avanzar desde un lugar propio. Aunque para llegar hasta ahí haya tenido que preguntarse, primero, si todo había terminado.