Image: Miguel Roa

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Música

Miguel Roa

“El español se avergöenza de la zarzuela”

Luis G. Iberni
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Miguel Roa. Foto: M.R.

El director Miguel Roa afronta, el 18 de junio, el reto de llevar a la Scala milanesa la primera zarzuela española que verá este coliseo, Luisa Fernanda. Con este motivo ha hablado con El Cultural de nuestro género y sus problemas.

Aunque Miguel Roa es hombre versado en todo tipo de ámbitos musicales, es especialmente querido cuando se pone al frente del repertorio español. "Míster Zarzuela", más que un apelativo cariñoso, identifica a uno de los mayores conocedores de este ámbito que ha dirigido y grabado desde Tokio a Los Angeles. Este personaje, de indudable ingenio y vastísima cultura, ha dado varias veces la vuelta al mundo con partituras españolas bajo el brazo.

Ahora afronta el reto de llevar Luisa Fernanda a la sacrosanta sede de la lírica, la Scala de Milán."La verdad es que nos hace a todos mucha ilusión" comenta a EL CULTURAL. "El impulso de Plácido Domingo ha sido absoluto. Vamos a interpretarla en versión semi-stage, escenificada pero no del todo. Sagi ha tenido que hacer una revisión del texto, más bien una poda, para poder llevarlo a cabo. Plácido cantará la parte de barítono, Bros será Javier, mientras que las mujeres vendrán interpretadas por María José Montiel y Elena de la Merced. Creo que puede ser un gran acontecimiento".

-¿Entenderán los italianos nuestra zarzuela?
-Creo que el público italiano puede acoger Luisa Fernanda como nosotros recibimos Linda de Chamounix de Donizetti. Son mundos muy distintos pero perfectamente comprensibles. Particularmente, prefiero el Moreno Torroba de La Chulapona, que me parece una pieza genial. Torroba era un instrumentador y un artista formidable, mucho más moderno de lo que la gente piensa. Orquestaba muy bien, con una gran eficacia.

-La escasez de buenos intérpretes para la zarzuela es evidente.
-Reivindico la necesidad de configurar una escuela específica de zarzuela, que dé a nuestros potenciales cantantes una formación adecuada. No olvidemos que nuestro género lírico tiene una limitación y es que los cantantes deben saber cantar y hablar. El problema de esto último no es sino una proyección de lo que sucede en la calle. La gente no sabe hablar, no se le entiende, no vocaliza normalmente, y a nadie se le corrige en la escuela. ¿Cómo van a hacerlo en el teatro sin afectación? Pero estamos siempre ante el factor económico: es caro de montar. Otro problema es que el artista debe dedicar mucho tiempo de ensayos, para luego cobrar infinitamente menos que en la ópera. Tal como está planificado, entiendo que la gente, en cuanto pueda, se cambie a la ópera. El mercado es mucho mayor y, encima, ganan más. Pero muchas de las voces españolas importantes salieron del Teatro de la Zarzuela.

Grabaciones irreprochables
-Problema de larga historia.
-En realidad ha sido constante. Nombres como Kraus, Berganza o Caballé casi nunca intervinieron en la escena aunque, eso sí, grabaron muchísimos discos de zarzuela, de forma irreprochable. Directores como Argenta, que sólo bajó al foso para La verbena de la Paloma, o Fröhbeck, han hecho trabajos excelentes en el disco, pero nunca en el directo.

-¿Cómo ha conocido las peculiaridades de nuestra tradición?
-La ignorancia, como la afición a la política, se quita leyendo. Como el XIX es mi siglo, he tratado de estudiar, de conocer las peculiaridades del lenguaje, de la música. Dispongo de todos -y cuando digo todos, son todos- los más importantes cancioneros publicados en España a lo largo de nuestra historia, que es determinante para analizar nuestros ritmos, de los que las zarzuelas están llenos. Es la curiosidad lo que nos ayuda a superar las limitaciones de las partituras. Nuestro idioma, además, es tan rico que resulta muy complejo de cantar. No tenemos como los italianos la doble "l" que sirve para apoyar. El vínculo música-texto es determinante. Una zarzuela, con partes habladas y cantadas, es como una tela que hay que coser sin que se note. Cuando hay libretos perfectos, la obra funciona casi siempre. Y si no, ya depende más de la calidad de la música.

-Seguimos sin tomarla en serio.
-Tenemos un gran patrimonio que no conseguimos que rente. Estamos obligados moralmente a conservarlo y darlo a conocer. La labor del ICCMU, en este campo, es ejemplar. Ahora necesitamos la apuesta verdadera por las instituciones públicas en favor de un teatro nacional. A los españoles nos pasa con la zarzuela lo mismo que con el dinero: nos da vergöenza tenerlo. Nos hacemos muy finos yendo a óperas que son auténticos tostones. Pero aunque yo no lo vea, estoy seguro de que la zarzuela vivirá una eclosión.