Image: 125 años delFestival de Munich

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Música

125 años delFestival de Munich

28 junio, 2000 02:00

Del 29 de junio al 31 de julio, la capital bávara volverá a convertirse en referencia obligada dentro del verano musical centroeuropeo. En su edición del año 2000, el Festival de ópera presentará nada menos que 16 títulos líricos, además de ballet, recitales y conciertos. El montaje de Kanon för geschlossene Gesellschaft (Canon para una sociedad cerrada), de Ruedi Häusermann, será ofrecido en el Teatro Cuvilliés como espectáculo inicial de choque. Sin embargo, para el gran público la auténtica inauguración vendrá con el Don Carlo, de Verdi, dirigido musicalmente por Zubin Mehta y escénicamente por Jörgen Rose. Cuenta con el gran atractivo de Dolora Zajick como éboli y, junto a ella, Sergej Larin, Kallen Esperian, Paolo Gavanelli, Roberto Scandiuzzi y Paata Burchuladze. Un reparto más sólido que llamativo. Dentro del continuo proceso de reivindicación de la obra del checo Leos Janacek, Munich se lanza por un espectáculo sobre el ciclo de canciones Diario de un desaparecido, con decorados de Jean Kalman, dirección escénica de Deborah Warner y musical de Julius Drake. Sus dos únicos intérpretes serán el personal tenor Ian Bostridge y la mezzo Ruby Philogene.

Pasión por Haendel

La cuarta y última nueva propuesta corresponde al Rinaldo, de Haendel, compositor de curiosa especialización de Munich, gracias a las llamativas puestas en escena de David Alden y las vivas direcciones musicales de Ivor Bolton, aunque en esta ocasión será su director Harry Bicket, ya que Bolton se reserva Ariodante, donde volverá a cantar la siempre bien recibida Ann Murray, junto a Umberto Chiummo y Julie Kaufmann.

Los otros títulos presentados mostrarán más las grandezas que las miserias de la era de Peter Jonas, muy criticada por el dudoso gusto de las más recientes producciones y su difícil rentabilidad. De Verdi se escenificarán, además de Don Carlo, Traviata, de Märkl y Krämer, con un trío tan lujoso como Cristina Gallardo-Domás, Ramón Vargas y el incombustible Paolo Gavanelli, y Simon Boccanegra, de Luisi y Albery, con la misma soprano chilena, Franz Grundheber, Vincenzo La Scola y Roberto Scandiuzzi. El repertorio italiano se completa con I Puritani, de Bellini, a cargo de Edita Gruberova, Paul Groves y Gavanelli en una producción de Jonathan Miller dirigida por Marcello Viotti. El francés cuenta con un Fausto de Gounod, firmado en lo escénico por David Pountney y en lo musical por Simone Young, cuyo mayor atractivo es la presencia del tenor Marcelo álvarez, una de las voces más bellas de la actualidad, junto a la Margarita de la eficaz Angela-Maria Blasi y John Tomlinson como pérfido Mefistófeles.

Mozart no podía faltar, aunque su presencia se haya reducido a unas Bodas de Fígaro dirigidas escénicamente por Dieter Dorn y musicalmente por quien fuera el anterior director musical del teatro, Peter Schneider. En el reparto, Amanda Roocroft, Monica Groop, Alison Hagley, Jeffrey Black y Manfred Hemm. Las óperas alemanas incluyen un Fidelio a cargo del propio Zubin Mehta, con montaje de Peter Mussbach y Waltraud Meier como Leonora. Junto a ella, Stig Andersen, Matti Salminen, Ruth Ziesak y Pavlo Hunka. El eficaz Schneider dirige también Elektra, Fidelio y Caballero de la rosa. La primera, con producción de Wernicke y reparto encabezado por Deborah Polaski, Marjana Lipovsek, Nadine Secunde y Monte Pederson.

La segunda lleva la firma de Gütz Friedrich y en ella participan Peter Seiffert -excelente Lohengrin-, Adrianne Pieczonka, Jane Henschel y Pavlo Hunka. La ópera tan vienesa de Strauss cuenta con puesta en escena de Otto Schenk y Jörgen Rose, y en ella participan Angelika Kirchschlager, Rebecca Evans y dos grandes en sus respectivos personajes: Felicity Lott y Kurt Moll. Para terminar, ya a finales de mes, Katja Kabanova de Janacek y uno de los títulos emblemáticos de la casa, Maestros cantores, que suele cerrar el festival. Con él de nuevo Peter Schneider en el foso y la veteranía de Bernd Weikl y Kurt Moll frente a la juventud de Peter Seiffert y Soile Isokoski.

El barítono Dimitri Hvorovstovsky, el tenor Ian Bostridge, el contratenor Jochen Kowalski, y la soprano Christine Schäfer y el tenor Mathias Goerne participarán en cinco liederabende, los dos últimos citados a dúo en el Spanisches liederbuch de Wolf. Para redondear tan amplia muestra artística, ballets como Petruschka o La consagración de la primavera y las Escenas del Fausto de Goethe, de Schumann, en un concierto dirigido por Wolfgang Sawallisch, quien fuera el anterior intendente del teatro y ya retirado de la ópera. Munich sigue siendo sin duda el festival con la oferta lírica más amplia en títulos de cuantos se celebran.