Foto: Joan Tomás

La bailaora presenta Cuentos de azúcar en el festival galo, que comienza el 11 de enero y que reúne a nombres como Arcángel, Rocío Márquez, Dani de Morón y Niño de Elche.

Eva Yerbabuena (Premio Nacional de Danza y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes) muestra este año en el Festival de Nimes Cuentos de azúcar. El descubrimiento casual, a través de la voz de Anna Sato, de los cantos de la isla japonesa de Amami Oshima, la deslumbró. Junto a su marido, el guitarrista y compositor de sus espectáculos Paco Jarana, puso rumbo a esos territorios para comprobar "el sortilegio de sus músicas y bailes, el tambor ancestral, los paisajes, los sonidos sin edad. Todo eso lo hemos querido manifestar en la obra. Pero dejo claro que no se trata de fusionar nada; lo que hacemos es ir hilando sutilmente el relato fascinante que resulta del encuentro entre dos formas de concebir el arte. Aunque tengo que decir que nos sorprendió el hecho de que, al igual que en el flamenco, sus cantos narran historias que son crónicas de la propia vida, y se refieren también a los trabajos campesinos en las distintas épocas del año y a la recolección de la caña de azúcar, como ocurre con las temporeras o los sones populares de la trilla y la siega que en Andalucía se han ido incorporando al flamenco".



El Festival de Nimes, que cumple su decimonovena edición y se celebra del 11 al 20 de enero, sigue siendo una de las columnas fundamentales del flamenco fuera de nuestro país. También podemos llegar a la conclusión, si lo analizamos profundamente, que debería valorarse a modo de ejemplo a seguir en España. Teniendo en cuenta la dinámica progresiva y cambiante con la que se expresa hoy el flamenco, así como las tendencias en continua ebullición que lo van configurando dentro de la diversidad de niveles en los que se manifiesta, encontramos en el diseño de la programación de Nimes -inteligente y equilibrado, sin atosigamientos ni grandilocuencias- un discurso coherente y abriendo las puertas tanto a las derivaciones de un clasicismo puesto al día como a las vanguardias más punzantes. Eso sin dejar de otorgarle una oportunidad a los que desde su juventud vienen reclamando un lugar en este banquete de repertorio variado, pero, en cualquier caso, vibrante y sin duda atractivo.



Si Glinka, Rimsky-Korsakov, Ravel, Falla, Turina, Miles Davis o Mauricio Sotelo buscaron en el flamenco una fuente de inspiración, ahora lo hace el violagambista, especializado en música antigua, Fahmi Alqhai, uniéndose a la cantaora Rocío Márquez para construir el concierto Diálogos de viejos y nuevos sones, que llevarán al Festival de Nimes. También se anuncian, en el apartado del baile, la actuación del Ballet Flamenco de Andalucía en su homenaje a Federico García Lorca, Nocturno de Leonor Leal y Sin permiso-Canciones para el silencio, de Ana Morales. En cuanto a la guitarra tendremos a Dani de Morón presentando 21 y el concierto compartido de Chicuelo y José Luis Montón, más la actuación del cantaor Arcángel, la del también cantaor Tomás de Perrate con la guitarra de Alfredo Lagos, las de los jóvenes Kiki Morente y María Terremoto, la performance de Niño de Elche y Poetika, de Chely la Torito.



"Con Cuentos de azúcar", dice Yerbabuena, "siento que viajo a otros lugares, guiada por las voces enigmáticas de unas regiones al otro lado del mundo. Nunca bailo de la misma manera. El flamenco tiene esa magia. Pero hay cosas que no se pueden decir con palabras, y los cantos de la isla de Amami me llevan a percibir una dimensión inédita de la música. Es una experiencia única y enriquecedora que me aporta una paz hermosa. Y eso se refleja en mi baile".