Paco Román (Neuman) en la Joy Eslava de Madrid el 5 de octubre. Foto: F.D.Q.

Paco Román, el líder de Neuman, tiene una extraña habilidad: algunas de sus canciones, al ser escuchadas por primera vez, generan en el oyente una sensación de familiaridad, como si se tratasen de clásicos ya conocidos. No se debe solo a una multitud de influencias -rastreables en la americana, el britpop, el rock alternativo y hasta el krautrock- o a su don para construir melodías pegadizas, sino que en el fenómeno participa algo más, un ingrediente secreto difícil de identificar. Sucede, por ejemplo, con "Turn It" y "Tell You", de su disco If (2014), que le dio a conocer y poco a poco le consolidó como una de las primeras figuras del indie español.



También ocurre con la épica "Deleted Files", "All That Matters" y "Dizzy", de su último álbum, Crashpad (Subterfuge Records). Se trata de su cuarto trabajo desde su debut con Plastic Heaven en 2010 y con él ha logrado uno de los mayores hitos de su carrera al entrar directamente al número 6 en las listas de ventas, toda una proeza para un músico del panorama alternativo.



Este jueves, volviendo al formato trío de sus inicios y tras presentar el disco en Granada en formato acústico, Neuman inició en Madrid la gira de Crashpad en una sala Joy Eslava abarrotada y expectante. El concierto arrancó con un primer tramo que desde "Dizzy", el último single del nuevo disco, fue in crescendo hasta alcanzar la velocidad de crucero con Turn It, la canción con la que Neuman multiplicó su número de seguidores. Escoltado por batería y piano en casi todas las canciones y sacando a relucir su extensa colección de guitarras, el músico granadino tocó varias canciones del nuevo disco e hizo un breve repaso a su discografía anterior en un concierto de hora y media que da el pistoletazo de salida a una gira que le llevará en los próximos días a Córdoba, Almería, Cartagena, Murcia, Valencia, Barcelona, Cáceres y Badajoz.



El término crash pad, que da título al nuevo disco, significa literalmente "almohadilla antichoque" y en inglés se utiliza para designar alojamientos de una sola noche, que Román ha frecuentado en los últimos años, siempre de gira y lejos de casa.



Pero esa etapa se acabó cuando se mudó a una casa con limonero en las afueras de Granada en la que instaló su piano recién comprado y en la que montó un estudio de grabación. Allí ha ido cocinando lentamente, dejando que se colara el piar de los pájaros en las grabaciones, las canciones que había ido esbozando durante los últimos años en esos crash pads y guardando en notas de voz dentro de su teléfono móvil. Ahora se enfrenta de nuevo, aunque con otro ánimo, a una gira que también promete ser larga.



@FDQuijano