Chiwetel Ejiofor, en 'Backrooms'
'Backrooms': traumas perdidos en el laberinto en el taquillero fenómeno de terror de A24
La película del jovencísimo director Kane Parsons cuenta con escenas angustiosas, gracias al magnífico diseño de producción, pero el guion no sabe qué hacer con los personajes.
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El origen de Backrooms se encuentra en un hilo de 4chan, un foro de internet en donde han surgido innumerables memes, polémicas y leyendas urbanas. En 2019 alguien subió una fotografía de una habitación con el suelo alfombrado, paredes amarillas y luces fluorescentes, y solicitó a otros usuarios que subieran otros lugares igual de inquietantes.
Lo que popularizó el hilo fue el siguiente comentario: “Si no tienes cuidado y te sales de la realidad en las áreas equivocadas terminarás en los Backrooms, [...] aproximadamente seiscientos millones de millas cuadradas segmentadas de manera aleatoria, en las que puedes quedar atrapado. Dios te libre si escuchas algo deambulando por ahí”.
En 2022 Kane Parsons, que por entonces tenía 16 años, subió a YouTube un vídeo titulado The Backrooms de 9 minutos y 14 segundos que se presentaba como un metraje de procedencia desconocida, hilando de manera terrorífica la foto y el comentario de 4chan. En él, vemos a un chaval que está grabando a sus amigos con una cámara doméstica que de repente se precipita en un laberinto de habitaciones de aspecto similar al descrito en el párrafo anterior.
Tras deambular por él buscando una salida, mientras la ansiedad y el miedo van en aumento, el protagonista acaba siendo acechado por una criatura a la que solo atisbamos de manera parcial. Cuando esta le alcanza, la cámara cae de sus manos, precipitándose por un conducto y, finalmente, volviendo a la realidad.
La pieza era realmente claustrofóbica y angustiosa, e impropia para un adolescente en su eficacia y en el manejo de la tensión, y dio lugar a una webserie de varios capítulos que triunfó en internet y que pronto llamó la atención de la industria del cine. Finalmente, la productora A24 consiguió fichar a Parsons y, a pesar de su juventud, 20 años a día de hoy, ha confiado en él para dirigir la adaptación que llega ahora a las salas de cine.
La película sigue a Clark (Chiwetel Ejiofor), el dueño de una tienda de muebles al que las cosas no le van nada bien: su mujer le ha dejado, ahoga sus penas en alcohol y el negocio está al borde de la quiebra. Una noche, encuentra en una pared de su almacén una especie de portal que conduce a ese laberinto del que ya hemos hablado. Y todo empezará a desmoronarse.
Si las secuencias dentro de esta especie de realidad alternativa vuelven a ser tensas y angustiosas, gracias al magnífico diseño de producción, al uso del sonido y a la intuición para manejar el punto de vista que demuestra Parsons, lo cierto es que el filme pierde fuerza por un guion –firmado por Will Soodik– que incide en los traumas de los personajes, pero que no sabe qué hacer con ellos.
Renate Reinsve, en 'Backrooms'
En cualquier caso, Backrooms no es tan novedosa como pretende, ya que en sus fotogramas es fácil rastrear la influencia de las creaciones de Escher, de los resplandores de Kubrick, de la sala roja de Lynch o de la casa de hojas de Danielewski.
En definitiva, habría que preguntarse si este filme es mejor que aquella pieza vacía de sentido que Parsons subió a YouTube como metraje encontrado, en la que era sencillo ponerse en la piel del protagonista para proyectar nuestros miedos. Y la respuesta, al menos para quien suscribe, sería no.
Backrooms
Dirección: Kane Parsons. Guion: Will Soodik. Intérpretes: Renate Reinsve, Chiwetel Ejiofor, Mark Duplass. Año: 2026. Estreno: 5 de junio