Image: Blancanieves triunfa, Ben Affleck apabulla y Assayas desconcierta

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Cine

Blancanieves triunfa, Ben Affleck apabulla y Assayas desconcierta

El director Pablo Berger recibe una gran ovación en San Sebastián por su versión muda del mito

Juan Sardá
Publicada
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Las actrices Macarena García (izq.) y Maribel Verdú presentan 'Blancanieves' en San Sebastián. Foto: El Mundo

Era un éxito cantado. Blancanieves, de Pablo Berger, ha convocado este sábado sonoros aplausos en el Kursaal. La insólita adaptación del clásico, en versión muda y cañí, propone una relectura del mito para volver a sus esencias: la orfandad y la falta de afecto como tema principal, el amor como redención, y la imposibilidad de mantener la belleza juvenil por mucho tiempo. Con Macarena García, Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho y Ángela Molina, la película convence, sobre todo, por la altura y ambición de su apuesta estética, una original mezcla entre elementos del expresionismo alemán, con sus alargadas sombras, y los iconos más característicos del universo andaluz: los toros, leit motiv del filme, los abanicos, el flamenco y las mantillas. Es más que probable que Blancanieves sea la película del año en cuanto a premios se refiere, permanece el misterio de si el público le dará una oportunidad a un filme que escapa de las fórmulas convencionales. Tiene una duración excesiva, algunas trampas de guión demasiado evidentes y empieza mejor de lo que termina, pero esos fallos no empañan los logros de una obra importante en el cine español.

Ben Affleck, ese actor con el que todo el mundo se metía, inició con Adiós pequeña (2007) una andadura como director ampliamente celebrada por crítica y público que continuó con aquella fastuosa The Town. Affleck, que ya es uno de los cineastas mayores de Estados Unidos, sigue en racha y su nuevo filme, Argo, no alcanza la profundidad de los títulos anteriores pero sí revela a un director de cine superdotado. Lo mejor de Affleck es su capacidad para convertir el género en otra cosa partiendo del canon clásico del cine americano, una prosa limpia, seductora, meticulosamente planificada capaz de desprender grandeza y espectacularidad y al mismo tiempo acercarse a rincones oscuros del alma. Argo cuenta la historia de seis rehenes durante el famoso asalto a la embajada de Estados Unidos en Irán durante los años 70. El propio Affleck interpreta a un agente secreto especializado en rescates que se alía con Hollywood para convertir a los rehenes en miembros de un equipo de rodaje y poderlos sacar de Irán. Una visión sarcástica de Hollywood se aúna con un ritmo maravillosamente bien medido que hace de esta película el thriller casi perfecto. Quizá se echa en falta algo más de dimensión humana en la película, pero eso no quita que sea gran cine y que además puede arrasar en la taquilla.

Olivier Assayas presentó en el Festival de Venecia Après mai, lo que significa "Después de mayo" y se refiere a la resaca de ese mayo del 68 que cambió la moral y las costumbres. Partiendo de un joven fantasioso (la mejor frase de la película: "Vivo en sueños y cuando la realidad llama a la puerta, no abro") Assayas hilvana un filme de claros tintes autobiográficos en el que retrata a esa juventud fumadora de los 70 que aun creía en el marxismo y se consideraba revolucionaria. La política y lo sentimental se unen en esta clásica historia de iniciación que Assayas rueda casi como si fuera la mente de su protagonista, o sea, como un sueño, con una atmósfera con puntuales tintes oníricos que parece flotar en su propio universo. Deslavazada, demasiado larga y a ratos incluso demasiado personal, el retrato del artista adolescente de Assayas se asemeja más a un borrador que a un lienzo terminado, como si las ideas flotaran pero no acabaran de estar del todo cerradas. Preciosa de ver y con grandes momentos, su irregularidad no impide que sea una película tan extraña como fascinante, una joya para cinéfilos porque cuando es grande, es muy grande.